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EL ORIGEN DEL UNIVERS0, LA VIDA Y LOS HUMANOS

PRIMERA PARTE: "EL ORIGEN DEL UNIVERSO:

http://poetasdelmundo.com/detalle.php?id=3084

Por Martha Inés Vélez*

SEGUNDA PARTE: " EL ORIGEN DE LA VIDA Y DE LOS HUMANOS"

ECUADOR-Medellín: Para que haya vida es necesaria la presencia de agua en estado líquido, los rayos solares y el carbono, para formar las largas cadenas moleculares de que están hechos los seres vivos. Los átomos de carbono forman el esqueleto de los carbohidratos, proteínas y lípidos.

La química prebiótica data de 4.000 millones de años, en charcas de agua caliente.  Se tienen registros de la existencia de componentes moleculares, caldos primigenios, constituídos por aminoácidos, bases nitrogenadas, azúcares, nucleótidos y lípidos; elementos que conforman nuestro código genético. Posiblemente llegaron en condritas carbonáceas (meteoritos rocosos, provenientes de pequeños asteroides, ricos en aminoácidos, bases nitrogenadas, carbono, ácido carboxílico, hidrocarburos. Poseen propiedades catalizadoras y un 60 % del agua de la tierra provino de ellas).  No se sabe con exactitud cómo esos compuestos primordiales pasaron de la química inorgánica a la química del carbono o química de la vida. Se dice que, mediante la exposición de estas sustancias a los rayos solares y su contacto con la arcilla, que sirvió de sustrato para la catálisis de las mismas fue posible la aparición de la vida. Se afirma que la vida pudo generarse a partir del RNA, ya que este puede replicarse sin la colaboración de enzimas. El RNA puede ser a la vez gen y enzima.


Hace 3.500 millones de años, aparecieron en el mar organismos unicelulares, procariontes, que ya habían codificado el flujo de información genética, en el DNA, RNA y proteína.  A estos organismos se les denominó Luca: comunidad de especies, que intercambiaban sus genes, diversificando así la vida celular.  Luca es el último ancestro común de todas las especies, tanto del reino animal, como del reino vegetal, que hemos habitado la tierra.  A partir de Luca, se dio la diferenciación de 3 grandes linajes celulares: las bacterias, las archaeas y las eucharias.  Estas últimas parecen ser la combinación de ciertas bacterias y archaeas. Estos organismos procariontes, desprovistos de membrana nuclear, con el material genético y todas las organelas flotando en el citoplasma, eran unicelulares y su reproducción se hacía por fisión binaria: la célula se partía en dos, generando dos células idénticas.

Hace 2.000 millones de años, la célula adquirió membrana nuclear, constituída por una doble capa lipídica, que separaba el núcleo con su material genético, del citoplasma.   Los organismos se hicieron eucariontes. Parece que se produjeron por la incorporación simbiogénica de una bacteria procariota, dentro del citoplasma de otra bacteria procariota huésped.  Es decir, una bacteria ingirió a otra, un organismo quedó dentro de otro, que con el tiempo dio lugar a la membrana nuclear y la célula procariota se convirtió en eucariota. A esta nueva comunidad de especies, se le denominó Leca: nuestro antepasado unicelular, ancestro común de animales, plantas y hongos.  La adquisición de la membrana nuclear por la célula fue un gran salto en el proceso evolutivo. Para entonces, Leca ya tenía mitocondrias, adquiridas mediante un proceso similar al de la membrana nuclear y generada por el mismo tiempo.

Hace 700 millones de años, aparecieron organismos pluricelulares, debido a cambios genéticos, por adquisición de nuevos sistemas de regulación y expresión génica, como también por cambios ambientales asociados a los altos niveles de oxígeno en la atmósfera. El colágeno, proteína que constituye la principal armazón estructural de los animales, formada a partir de carbonatos, fosfatos y sílice se produjo por metabolismo aeróbico.

 La pluricelularidad condujo a la formación de sistemas, entre ellos el sistema reproductivo     sexual, dando la posibilidad de mezclar  material genético del padre y de la madre, lo que dio lugar a organismos más diferenciados, los cuales, asumiendo el medio, donde sobreviven y se reproducen, los que mejor se adaptan, según la teoría de selección natural de Darwin y todo ello aunado a las mutaciones espontáneas, que son cambios genéticos absolutamente aleatorios, hicieron posible la especiación: aparición de nuevas especies. Según Linus Pauling, las mutaciones se dan en el tiempo con una ocurrencia más o menos constante, lo que denominó Reloj molecular.  La biodiversidad actual podría estar conformada por 580 millones de especies, la mayor parte de ellas aún no caracterizadas, de las que 6% serían animales, 9% plantas y hongos y el 85% restante microorganismos.

  En la explosión del Cámbrico, hace 540 millones de años, aparecieron en el mar animales con exoesqueleto, conchas y otras partes duras en el cuerpo, como anélidos, moluscos y artrópodos, estos últimos dieron origen a los insectos hace 400 millones de años, los cuales colonizaron la tierra hace 300 millones de años; además, existieron los cordados, metazoos dotados de cordón central llamado notocordio (columna vertebral en los vertebrados); entre ellos, la Picaia de 530 millones de años, ancestro de peces, reptiles, aves, mamíferos y por tanto nuestro antecesor. 

Los 500 millones de años dan cuenta de la presencia de los primeros peces, que carecían de aletas y mandíbulas.  Su esqueleto cartilaginoso, mediante un proceso de mineralización, se osificó. Hace 400 millones de años, los peces dieron origen a los anfibios. Los anfibios dieron origen a los reptiles y a los reptiles mamiferoides, hace 325 millones de años.

Los reptiles dieron origen a los dinosaurios, hace 231 millones de años. De los dinosaurios terópodos, con dieta carnívora y andar bípido, surgieron las aves, hace 150 millones de años. Los reptiles mamiferoides dieron origen a los mamíferos, hace 220 millones de años. Hace 200 millones de años, los dinosaurios dominaban la tierra y pequeños mamíferos corrían entre sus patas.

La vida vegetal colonizó la tierra bajo las formas de ginospermas, plantas sin flor, con semillas desnudas (sin cubierta protectora) hace 300 millones de años y las angiospermas, plantas con flor y frutos con semilla, hace 130 millones de años.

Hace 250 millones de años se produjo el holocausto del pérmico, la mayor extinción masiva que haya registrado la tierra, producido por erupción volcánica iniciada en Siberia, cuando la tierra todavía era un supercontinente único rodeado de mar (pangea). Lo que originó calentamiento atmosférico, por gases de efecto invernadero. Murieron 9 de cada 10 especies. Diez millones de años se demoró la tierra para recuperarse.  

 La caída de un asteroide en la península de Yucatán, hace 65 millones de años, produjo una densa nube de polvo, que impidió la penetración de los rayos solares a la tierra, por varios años, con la consiguiente extinción de gran parte de la flora.  Al romperse la cadena alimenticia, desapareció gran parte de la fauna. Fue, entonces, cuando quedaron erradicados los dinosaurios de la faz de la tierra. Siendo esta la oportunidad para que esos pequeños mamíferos: archontas, con sus subgrupos tupayas y musarañas (posibles antepasados de los primates), tomaran protagonismo y adquirieran formas cada vez más complejas y efectivas para su supervivencia.

Primates en latín significa “los primeros”. Hace 55 millones de años, se registra la presencia de una variedad de primates terrestres y arborícolas, con uñas en vez de garras, manos y pies prensiles, postura dominada por las patas traseras, cerebros relativamente grandes. De esta familia se cree que proviene el hombre.

Hace 27 millones de años, apareció en Kenia un hominoide: el procónsul, cuadrúpedo y arbóreo, carente de cola, sus ojos miraban al frente, caja torácica más estrecha, extremidades superiores más cortas, un cerebro un poco mayor, comparado con los monos de similar tamaño, posible antecesor de los simios actuales y del homo sapiens.

Se dice que el último ancestro común, compartido por humanos y chimpancés (grupo de los grandes simios), vivió hace 6 millones de años, otros le asignan 4 millones (Lynn Margulis).  El genoma del bonobo y del chimpancé es 96% idéntico al genoma humano, tiene 24 pares de cromosomas, a diferencia de 23 pares que tiene el nuestro.

Hace unos 4,2 millones de años, existieron los australopithecus; hace 1 millón de años desaparecieron quedando solo el género homo.  Australopithecus significa simio austral, con un volumen craneal de 500 cc., unos 100 cc más que el de un chimpancé actual. Deambulaban sobre dos patas.  El bipedismo precedió a la encefalización, es decir, nuestros antepados caminaron en dos patas, antes de poseer cerebros de buen tamaño.

Hubo diferentes clases de australopithecus, entre otros, los paránthropus robustus, de dentadura más fuerte, por su alimentación a base de frutos secos.  El australopithecus grácilis que ya incluía en su dieta proteínas de la carne.   El australopithecus afarensis, posible antecesor en nuestro árbol genealógico, con su máximo exponente, Lucy, de 1 metro de estatura, cara simiana, postura bípeda; de ello da fe, la conformación pélvica y articular de las rodillas.  Su nombre fue dado por los arqueólogos, que escuchaban la canción de los Beatles “Lucy con diamantes en el cielo”, la noche posterior a su hallazgo.

 El homo hábilis, de unos 3,7 millones de años, era arborícola y bípedo. Implementó las primeras herramientas de piedra, hace unos 2,6 millones de años, las cuales compartió con el paránthropus robustus y construyó su vivienda con piedras, maderas y juncos en las sabanas africanas.

Con el homo erectus empieza a darse la caracterización del ser humano. Vivió hace aproximadamente 1,9 millones de años. Tenía un volumen craneal de 700 a 1.200 cc. Se dice especulativamente que obtuvo el fuego, hace 1,5 millones de años, aunque su domesticación y uso cotidiano se dio hace 380.000 años. El homo ergaster africano migró de Africa a Asia, hace aproximadamente 2 millones de años y se le llamó homo erectus asiático.

 El estudio del árbol genealógico de los seres humanos actuales, mediante el análisis del ADN mitocondrial de mujeres de diferentes nacionalidades, ha determinado que el Homo Sapiens se originó en el nororiente africano (Kenia), hace 120.000 a 150.000 años, para algunos 200.000 años.  El estudio de AND mitocondrial, ha permitido concluir que Kenia fue la cuna de la humanidad.

BIBLIOGRAFIA

Joy, David. Reescribiendo el Genesis. –De la gloria de Dios al sabotaje del universo-. Barcelona: Destino Imago Mundi, 2008.

Fernandez, Telmo; Montesinos, Benjamin. El desafio del universo. Madrid: Editorial Espasa Calpe S.A., 2007.

Hawking, Stephen y Milodinow, Leonard. El gran diseño. Barcelona: Critica, 2010.

Hawking, Stephen y Milodinow, Leonard. Brevisima historia del tiempo. Barcelona: Critica, 2010.

Bojowald, Martin. Antes del big bang. Una historia completa del universo. Barcelona: Random Hause, 2010.

 

*Martha Inés Vélez De Valencia, poeta del mundo:
Nacionalidad: Colombia

PUBLICACIÓN: 28-09-2020

 

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