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Detalle

DIEGO LINO - MUSICA PARA TARANTULAS (2016)

Por James Quiroz.

PERÚ. Influenciado por las escrituras simbolistas de Javier Sologuren y Emilio Adolfo Westphalen, Diego Lino aspira a atrapar la «mariposa de la poesía» en el «sueño» y no en la horrenda realidad. “Música para tarántulas”, es un conjunto de poemas en los que la experiencia vivida no se plasma en la descripción ordinaria de acontecimientos, sino que resiste a la experiencia alterándola, captando sus generalidades, convirtiendo en imágenes esas terribles percepciones y sensaciones.

Diego recurre a una visión figurada de la existencia. El dictado onírico del primer verso es el que le marca la pauta del poema y el empleo reiterado de metáforas y símiles impregnan de musicalidad a su estética (La sonoridad natural de estas figuras literarias favorecen este efecto en la composición). Como al poema no lo determina una imagen aislada, la calidad de las imágenes propuestas debe aspirar a la excelencia para que el corpus poético no sea un mero ejercicio de vanidad. Acá empieza la verdadera tarea del escritor, asir la poesía, el mensaje lúcido y cifrado que pervivirá más allá de las palabras, sea cual sea el código de referencia.


La poesía de Diego es una contemplación consciente de lo efímero y lo apenas duradero que es el hombre tratando de emanciparse inútilmente de la realidad. A pesar del empleo decidido de imágenes y su riqueza metafórica, los textos no están supeditados arbitrariamente a la imaginación, la razón impera en el sentido y una siniestra insinuación sobrecoge: Diego fotografía algo que no perdurará, por eso su único refugio es el sueño, narrar lo que ve cuando está dormido; lo onírico nunca cede al automatismo y el peso existencial transita los poemas. 

Merece destacar la sección «Jaula de viento» por su rigor formal y su notable sugerencia zen y la última sección («Luz cansada») por el uso moderado de símiles y metáforas y esa búsqueda de la palabra concreta. El poema «Exequias», escrito en primera persona, a la manera de un monólogo, es quizás la voz interior y verdadera del poeta, la piel sin escamas irradiando toda la resignación y melancolía que aparecían veladas en el jardín de imágenes de la primera sección. Su uso excesivo puede empañar un buen texto si no se aplica la dosis adecuada.

Otro aspecto a tomar en cuenta es que el escritor que trabaja con imágenes suele enamorarse de sus primeros hallazgos, captura la deslumbrante imagen original e intenta mantener el texto a ese nivel, resultándole difícil la corrección posterior o decidir el final decisivo. Por eso, en el poemario se observan gloriosos inicios pero algunos finales en falso, imágenes acabadas, pero sobran versos, «lugares comunes» que le restan vigor al poema. 

Aun con todas estas observaciones, «Música para tarántulas» es un meritorio poemario, lúcido y digno de destacarse en medio de la maraña de lo que significa la poesía peruana contemporánea.

A mi juicio, la sección «Jaula de viento» es el mejor acercamiento a ese gran misterio de la poesía.

 

LA BRUMA DE CHUANG —TSÉ


Nunca he visto un río con los ojos abiertos
mi vida ha sido el sueño de una mariposa
la pesadilla de un ciempiés

he creído despertar en las entrañas de la noche
y escuchar garzas cantar entre cadáveres:

eso fue para mí el mundo.

 

 

ESPEJO


El río se levanta
y contempla el fuego blanco
de la luna sobre el agua
piensa que ese pequeño círculo de luz
es su propia imagen
y comienza a encogerse
hasta ser un charco
en medio del cauce.

 

 

MANIFIESTO DE UN CADÀVER QUE SUEÑA


Hoy tampoco hablaré de amor
ni de cómo el colibrí revolotea
sobre las entrañas del cadáver
sólo cerraré los ojos
como ayer los puños
y soñaré una sombra perfecta:
una caja del tamaño de la muerte
en la que entremos todos
todos.

 

 

RETORNO DEL MAR


El mar se levanta
como una mano que acecha
avanza por la calle
tragando árboles y autobuses
rompe las ventanas de los edificios
invade las oficinas
devora contratos y facturas
hace girar en el aire como una moneda
al hombre de negocios
llena los vasos del sediento
y continúa
haciendo suyas las máquinas de los casinos
mojando el pan del hambriento
triturando las vitrinas de los centros comerciales
la ola avanza más alta que el cielo
después de arrasar la ciudad
se detiene frente a un niño
que juega a tapar el sol
con un pétalo de rosa entre los dedos.

 

 

RELÁMPAGO


¿Qué es un relámpago
sino luz corriendo por las venas del cielo?

Los triturados ojos de una estrella se derraman
atravesando al tigre blanco sobre un río
al caballo con la crin en llamas
que tiembla como un vaso de agua
a los pequeños roedores del corazón de la tierra
a los gusanos que son lo dientes del olvido

Hay temor en las criaturas cuando caen los relámpagos
como lluvia de alfileres en la noche
todo se dilata cuando el fuego alza los brazos:
las viejas tuberías del viento
el hilo de sangre que teje la carne
luz susurrando con voz de madre
que somos hojas frescas de la sombra.

 

 

UN CUERPO TIEMBLA BAJO LAS HOJAS


Como una manada de caballos luminosos brotando del pecho
entrando y saliendo por las paredes
como el peso de una ola liberándote del cuerpo
como alas de mariposa que se hacen polvo entre los dedos
arrebatos del cielo transitan la tierra
hacen del viento nocturno un río de vidrio
Flotan los cuerpos cercenados en charcos de luz: 
no hay una imagen más fiel del amor
no ha sido vista música tan clara manando de labios
nunca carne viva te has parecido tanto a una rosa
saliva cabellos recuerdos
todo lo hemos entregado al fuego
carbón azul de nuestros huesos
las hojas que contenían el mar en imágenes
La bóveda de un tibio seno
donde encogerse hasta que broten órganos nuevos
manos nuevas llenas de venas o raíces
brazos que alberguen aves extrañas
pájaros mudos
de esos que cantan con los ojos.

 

 

UÑAS QUE CRECEN EN LA NOCHE


EL cadáver sueña que las balas son lágrimas de fuego
y es verdad:
los gusanos no habitan castillos de ceniza
los astros son ecos de una luz que ha muerto

Te encoges para entrar en la boca de la tierra
como hace la noche para invadir los cuerpos

Es un sueño y es verdad:
Hay calor de madre
cuando las raíces de un árbol abrazan tus huesos.

 

 

EXEQUIAS


Estoy boqueando como un pez en al arena
el día clava sus púas en mis ojos sin parpados
profunda es tu razón ostra solitaria
yo era inmortal antes de enfrentar la marea
luz o escama que ignora la corriente
flor de agua
no escuché tu aroma con mi piel
sin embargo esta orilla no es un límite:
el sol encontrará mis espinas en manos inconformes
puñales o agujas humillando la voz de los metales
agito mis entrañas contra el cielo
a eso me reduzco
con el tiempo será un ritual oponerse a la noche
por ahora ser simples como un hombre
nadar carne adentro
convertir las anclas en pan
fatigar las playas en busca del cadáver de un pez
sepultarlo en el mar.

 

 

 

Diego Lino - Perú
Sub-Secretario Nacional de Poetas del Mundo en Perú
PUBLICACIÓN: 05-12-2016
Desarrollado por: Asesorias Web
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