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Angela Gentile
Nacionalidad:
Argentina
E-mail:
poetasenlaislapaulino@gmail.com
Biografia

Ángela Gentile

Ángela Gentile. Nació en Berisso, Argentina.  Es Profesora de lengua italiana y española. Becaria de la Universidad de Perugia. Traductora e Investigadora del Centro de Estudios Italianos (UNLP).Especialista en Programas y Políticas Socioeducativas y en la Enseñanza de la Lengua yla lIteratura.  Premio Nacional “iniciación” de Literatura (bienal 1985-87) otorgado por el Ministerio de Educación y Justicias de la Nación Argentina y que había sido suspendido durante los años de la dictadura militar. Premio de la Fundación el libro a la prensa gráfica  por la revista que co-dirige “Etruria” entre otras distinciones. Editó los siguientes poemarios: “Escenografías”, “Cantos de la Etruria”, “Cuernos de marfil”, “Palabras originarias”, “La mirada de Deméter” (italiano-español), “Los pies de Ulises (griego-español), “Diáspora griega en América” (ensayo sobre la inmigración griega en América) “Bizancio”, “Por ocho centurias” (incluida en la antología en homenaje a la universidad de Salamanca, España (2018). Integra la colección de poesía argentina “Juan Gelman” (Ministerio de Educación y justicia de la Nación). Colaboró con la Casa de las Américas de Cuba. Administrahttps://berissoenpalabras.wixsite.com/berissoenescritos. Es co-directora del Proyecto Hybris https://poesia-poesia.webnode.es/ Invitada a la FILVEN 2013; también al Encuentro Iberoamericano de poetas por los 800 años de la Universidad de Salamanca , al Encuentro  de poetas de Madrid (2018) y a la feria del libro de Los Vilos (Chile) 2019.

 

LOS PIES DE ULISES

 

Fui devorado por el mar,

pero mis pies memorizaron Ítaca, su hierba  y el misterio condenado a mí.

Por ellos regresé multiforme  y primitivo de sandalias.

Allí, velaron mi nombre una y mil noches, bajo las estrellas y cerca del Egeo.

Alguien rozó la sagrada marca en mi piel y preguntó:

¿Quién eres?.

Sólo mis huellas, arquitectas de infamias, reposaron en paz en salinas aguas,

olvidaron la resina de las zateras y dejaron de oler a maderos.

A expensas del mundo mis plantas  buscaron las sombras y otra voz delató:

¿Dónde irán tus pies?

Y vinieron hacia mí los naufragios y los vientos.

Yo, soberano en intrigas, no pude contra mí y me pregunté:

¿Quién me recuerda?

 

GENTE DEL JÓNICO

 

A veces recordamos las palabras del mundo, tan vacías.

Diferentes a las descubiertas en una piedra,

sobre las murallas o las ánforas.

                          Éramos gente del Jónico.

 Exiliados en busca de una tierra.

Fuimos bautizados  por la mirada de los que no conocen

otra fe que la Belleza.

Ascendimos hacia la luminosidad que hacía leve el mineral

y no era sino el reflejo de las aguas en nuestras miradas.

Navegamos el mar antiguo en busca de una palabra caída del olvido.

Errantes como el guerrero de tres almas, divisamos otro amanecer

conscientes de sobrevivir sólo cerca del equilibrio.

Vimos avanzar hacia nosotros el barquero y dispusimos el óbolo.

Nos tomamos de los hombros y soñamos danzar en aquella isla donde no se

nace ni se muere.

                                  ( de Gente del Jónico)

 

DANZA 

 

El poeta dijo:
“En la otra orilla hay fiesta” 

Sus manos orientaron el viaje y su lengua la palabra.
Las naves seguían las estrellas junto al aliento de los remeros. 

El poeta repitió :
“Me esperan”
y danzó sobre la noche.
Su cuerpo giró hacia Oriente y su rostro miró por última vez
Occidente. 

Lejos, las piras encendidas y los becerros sagrados,
esperaban de pronto lo eterno. 

 

                          (de Los pies de Ulises)

 

DETRÁS DEL JABALÍ

 

Quitamos el hacha  de dos filos hiriendo la noche.

Mientras en el salón los hilados tejían nuestra vigilia

y la mirada apergaminada del jabalí de Tracia,

era rociada con el agua sagrada de primavera.

 

             Nos habíamos detenido en las tiendas,

            alentábamos la voz de los sirvientes luego del baño de nueces

            y antes de la espalda desconocida del bárbaro.

           

                                              

Lejos, el mar volvía a su lecho desde la torre de los vientos

y el Borea desgranaba nuestro perfil mientras marchábamos.        

 

                                     La veleta de los vientos honraba a los dioses

                                     indicándonos el buen rumbo. 

 

                                          (de Los pies de Ulises)

 

 

 SI ESCRIBES BAJO LA LUZ



En el sudoeste los poetas también escribimos,
la luna desciende a nuestros dedos,
los obreros pedalean vientos en las madrugadas
y la escarcha olvida a los que preguntan por qué, cómo…y dicen:
no recuerdo.
No estamos seguros de ir tras la gloria,
pero sí de morir en las noches adecuadas. 

II 

Hemos faltado a la eternidad por decisión
y jamás preguntamos ¿Qué hacemos aquí?
Ni siquiera cuando por las calles la gente recoge trozos de cielo
para inaugurar el día. 

 

                                               ( de Cuerno de Marfil)

 

 

 

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