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Alma del Campo
Nacionalidad:
Uruguay
E-mail:
almadelcampo@hotmail.com
Biografia

Alma del Campo

Vida y trayectoria. Por Alicia De León Epp

        Sería injusto comenzar estas páginas sobre Alma Del Campo (María Inés Rodríguez Martínez) sin por lo menos mencionar la humildad que caracteriza a esta poeta, otrora destacada profesora de primaria y secundaria, quien daría de su tiempo y corazón a muchos centros de enseñanzas por ser su mayor preocupación los niños y jóvenes.[1] Muchas virtudes podrían describir a esta escritora que, además de poeta, es dramaturga y novelista, pero la humildad está en el centro de aquello que la hace grande; en ella se ve cumplida una sentencia de las Sagradas Escrituras que reza: “Con el orgullo viene el oprobio; con la humildad, la sabiduría” (Proverbios 11:2).

        Alma Del Campo nació en Ismael Cortinas, departamento de Flores, Uruguay, el 12 de enero de 1938. Y con ella nació una de las más exquisitas plumas de la literatura latinoamericana contemporánea; su extensa carrera literaria comenzó cuando tenía apenas trece años, una niña campesina, con un sueño de letras. La poesía la eligió a tan temprana edad; a la pequeña violeta del campo le nacieron alas y voló muy alto.

      Alguien dijo que los sueños siempre vienen en tamaño grande para que podamos crecer en ellos; así, Alma comenzó a crecer en sus sueños. Fue en 1953 cuando la familia Rodríguez Martínez se mudó al departamento de San José, Uruguay. Allí, Alma y sus padres trabajaron la tierra, labrando una vida modesta y digna, y de esa vida se alimentó la musa que cautivó a la poeta; y fue esa vida la que Alma plasmó en sus poemas con belleza y nitidez.

      El poeta inglés John Keats opina que "La poesía de la tierra nunca muere". Alma Del Campo celebró la tierra que trabajó, la hizo verso y entre greda y letras, Alma la campesina y Alma la poeta, se fundirían en una sola voz; y en esa voz la poesía de la tierra fue inmortalizada. En su poemario Lluvia de hojarasca, publicado en 1981, se leen poemas como “Vengo del campo”, “Orgullo” y “Canto al ángel campesino”. En “Orgullo”, Alma nos pinta con palabras el retrato de una mujer campesina, que quizás sea un retrato de su madre o bien su autoretrato:

      Como una estrella fugaz/como una nube que pasa/se desliza presurosa/bajo el tul de la alborada/ahoga un canto que nace/por no espantar de las ramas/los pájaros que aun duermen/soñando con la distancia./Cuando regresa del tambo/haciendo crujir la escarcha/recién están los gorriones/por derramar su algaraza./Corre el basto gallinero/y al son de un batir de alas/reparte el oro del trigo/entre ochenta batarazas./Y cuando el sol saluda/a la límpida mañana/hace tal vez una hora/que a una mancera se abraza./Es como un símbolo sacro/como un pedazo de patria/verla sobre el negro cuadro/que forma la tierra arada./El espejo de la reja/pierde toda su prestancia/cuando penetra en el surco/por ahondar sus esperanzas./Bendita sea esa mujer/simple y carente de gracia/que es la mujer campesina/pero orgullo de mi raza.

      En 1961, Alma Del Campo contrajo matrimonio con Carmelo Umpiérrez y fue bendecida con dos hijas: Lourdes y Luz. Como madre, esposa, profesora y poeta campesina, Alma fue creciendo y adueñándose de aquel sueño por las letras que veía como algo inalcanzable cuando, siendo niña y con sed de aprender, solía sentarse en las viejas bancas de la escuelita número 76 Pilar Herrera de Arteaga, de Ismael Cortinas, San José. Pero llegaron los tiempos en los que sus sueños se habrían de hacer realidad; así fue que en noviembre de 1961 un periodista de su tierra, Ariel Chabalgoity, le abrió las puertas de su diario Aquí está, a fin de que publicara sus escritos. Lo primero en publicar en tal periódico fue un poema a la madre y su primera novela Perdonar es divino (1962); la novela segunda en publicar fue El gaucho de los caminos (1963).

       Así comenzó a difundir su obra. En poco tiempo, especialmente sus poesías se vieron publicadas en revistas literarias no solo nacionales, sino también internacionales. Sus letras llegaron a gran parte de América Latina y más allá de esta región como, por ejemplo, a Australia, España, India, Italia, Israel, etc.

      Luego de consolidar sus pasos en el camino de la poesía, Alma participa en certámenes literarios; cuenta con múltiples premios tanto en poesía como en narrativa, incluso en teatro, y fue reconocida en contextos nacionales e internacionales, especialmente Argentina, Brasil, Italia, Costa Rica y Australia.  El primer premio lo obtuvo en 1964 y el más reciente en 2017.

       En 1977, el periódico Los principios, San José, Uruguay, la declara “La Mujer Rural del Año”, porque “más allá de cumplir con su misión de esposa y madre, de trabajar la tierra, de ser ya una reconocida escritora, le quedaba tiempo para evangelizar”. Algunas de las otras Entidades culturales de las que ha recibido reconocimiento por su trabajo son: la Casa de la Cultura de Libertad (1982); Asociación de Escritores del Interior, Montevideo (1982); el grupo Hermana Cecilia, San José (1986); el Club de Leones Libertad (1995); el Club Libertad y su Gente (1997); el Rotary Club Libertad (2000); el Centro de Historia, Laspiur, Córdoba, Argentina (2001); la Huerta Orgánica Pérez Castellanos da el nombre de “Alma Del Campo” a los “Campamentos Ecológicos” del paraje Valdez Chico, San José  (2002); la revista de los Poetas, San Francisco, Córdoba, Argentina (2003); la Casa de la Cultura de Trinidad Flores y la Biblioteca Nacional (2004); la Junta Departamental de San José erigió en la ciudad de Kiyú la “Plazoleta de las Escritoras”, con la que en el 2004 reconoce su  trabajo y representación en el exterior, juntamente con dos escritoras más de la zona.                                                        

         Otros homenajes que, junto a otras escritoras latinoamericanas ha recibido recientemente, son el concedido en  2007 por la Asociación Canadiense de Hispanistas, por representar a Uruguay en los Encuentros Internacionales de Escritoras EIDE; en 2013, nuevamente la Junta Departamental de San José le rindió homenaje, erigiendo en la Plazoleta de San José un monolito donde se resaltan sus valores culturales;  el grupo en línea de poesía Tu Voz Lírica le otorgó “La Lira de Diamante a la Trayectoria Literaria” en 2015 y el grupo de poesía lírica Tu Voz concedía un premio de poesía que llevaba su nombre.[2] La más reciente distinción recibida fue el Premio estrella del sur desde Uruguay al mundo, en  2017, concedido por la Unidad Mundial de Escritores por la Cultura, la Ecología y la Paz (UMECEP).



       [1] Siempre estimuló a quienes de ellos tenían inquietudes literarias, dándoles charlas sobre vocación y ecología.

         [2] Ambos grupos de poesía fueron fundados por el poeta y ensayista ecuatoriano-mexicano George Reyes. A partir del 2018, el Premio de Poesía Alma Del Campo será uno de los dos premios del certamen internacional que espera promover la Asociación actuales voces de la poesía latinoamericana (AVPL), fundada y presidida por el mismo autor anterior, George Reyes.

 

ROMANCE PARA UNA LUZ

 

En un rectángulo blanco

que como una cruz se eleva

en el sombrío silencio

de algún rincón de la tierra,

el dolor, monstruo incoloro

con frágiles cuerpos juega…

-Lágrimas, penumbras, sangre,

angustias, llagas y quejas-

hay veces que la esperanza

como de un sueño despierta;

pero otras…¡No!...qué espanto

la muerte en puntillas llega!

Quiere robarnos la vida

de aquella madre famélica,

de aquel anciano dulce

o de aquel niño poeta!...

Pero no siempre lo alcanza…

¡porque alguien le hace guerra!

¡Es una mujer anónima!

¡Tiene la mirada tierna!

¡Su voz es como de miel!

¡Sus manos como la seda!

¡Cicatriza las heridas!

¡Calma el sufrimiento!..¡Alienta!

¡Llora, con aquel que llora

el calvario de una pena!

Al humilde lo acaricia,

y por el rebelde, ¡reza!

¡Es una mujer… anónima

Que la llaman enfermera!

 

Pero… yo, que la admiro

por su límpida nobleza,

por su santa abnegación,

por esa total entrega…

no quiero verla sin nombre

ni que sea la enfermera,

sino, con mi bendición…

¡una Luz en las tinieblas!

 

MI POESÍA

 

Una noche de insomnio

sentí que en mis entrañas

crecía como un feto

un caudal de palabras…

y a la luz de una estrella

que al oriente danzaba

esperé el nacimiento

de la prosa anunciada;

pero fue una poesía

el fruto de mi alma…

La cubrí tiernamente

con una rosa blanca

y en la ilusión de un sueño

la elevé a la montaña…

Pero allá -en las alturas-

donde no se amalgama

lo bello del espíritu

que por el valle avanza,

con muda indiferencia

le recortan las alas;

y… ¡mi pobre poesía,

buscando la mañana

navega –sin querer-

por un río de lágrimas!

 

MI NADA

 

¡Cae la noche

sobre mi nada de papel!

¡Me asusta el silencio!..

¡Me asusta la soledad!..

¡El cielo sin luna!..

 

Palpo mi fragilidad,

y trémula convoco las musas

para acorazarme de metáforas.

Pero…mi voz es apenas un laso suspiro.

Mi voz, por más que dilate su mágica mano,

no logra trazar…

ni el balbuceo de una sola palabra…

 

 Los polícromos colibríes

que aspiraban sobrevolar

la fantasía

se decoloran en la arteria de mi pluma.

 

Desde el lecho -en que dormitaba-

una página en blanco me sonríe…

¡Sabe…que no voy a escribir

porque, hoy, mi nada,

me invita, solo a soñar!

 

DOMINGO

 

…¡Se fue otro domingo!..

¡Se esfumó en el tiempo.

como una nube en el espacio…

-dejándome perdida-

en la obscuridad de la madrugada…

llena de dudas,

de miedos

y sin luna creciente!

…¡Me inmovilizó el insomnio!

El lucero me acechaba

desde una galaxia

sin nombre

¡y… yo, a él, por una grieta del silencio!

Oí cantar los grillos hasta que enmudecieron.

De pronto…en el horizonte,

se yergue.

con su energía de siempre,

la medalla roja del sol,

prometiéndome

-al abrazarme con sus rayos de luz-

otros domingos.

…Otros domingos sin la magia del de hoy…

por supuesto, distintos…

Pero… sin restarle los etéreos colores

que es el milagro de nuevo amanecer.

 

EL SILENCIO

 

Me gusta el silencio porque en él se sueña…

Su magia celeste es paz y armonía…

Semillas que siembra la brisa abrileña

para que florezca la idea en poesía.

 

Me gusta el silencio porque acerca a Dios.

Silenciosa es siempre la luz del Sagrario.

Silenciosa el alma que eleva su voz

a suave desliz de un blanco rosario.

 

Me gusta el silencio… Pero le temo.

Le huyo porque siempre hiere.

Del silencio emana el recuerdo amargo

y el silencio ronda donde alguien muere.


MAR ADENTRO

 

Por fin…

Por fin logro escapar

de la enmarañada selva

donde me perdí una noche.

 

A obscuras…

¡Pensé mucho!

¡Lloré mucho!

¡Recé mucho!

 

De pronto… ¡sale el sol!

Gracias a su luz,

a esta hora…soy feliz…

Feliz y desatando las amarras

de mi débil barca azul.

 

Aun…estoy en la orilla…

Pero, en breve estaré navegando

hacia el profundo mar

de mis musas.

 

¡Mañana… regreso a la poesía! 


SONRISA

 

En el mundo de la risa

la vida es maravillosa

pero… nunca más hermosa

que una cándida sonrisa.

¡Es el beso de la brisa..!

¡Es del alma la pureza..!

¡Es del iris la belleza

-cuando deja de llover-..!

¡Es el amar… y el creer,

la misma naturaleza!

 

Es la sonrisa del niño

como el sol cuando deshiela…

¡y es lo más para la abuela

con cabellera de armiño!

¡Es la aurora del cariño

que al universo ilumina

-cuando esa luz cristalina

que se retrata en su faz-

hace florecer la paz

que de su ángel germina!



 

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