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Raul Aguiar
Nacionalidad:
Cuba
E-mail:
raulaguiar2011@gmail.com
Biografia

Raul Aguiar

Raúl Aguiar (C. Habana, 1962). Escritor. Licenciado en Geografía por la Universidad de la Habana.  Desde el año 2000 trabaja como profesor de técnicas narrativas para jóvenes escritores en el Centro de formación literaria “Onelio Jorge Cardoso”. Ha publicado La hora fantasma de cada cual, (novela), Premio David 1989, Editorial Unión, 1994; Mata (novela corta), Editorial Letras Cubanas, 1995; Editorial Unicornio, 2004), Daleth, (cuentos), Editorial Extramuros, 1995; Realidad virtual y cultura ciberpunk, Editorial Abril, 1995; La estrella bocarriba (novela), Editorial Letras Cubanas, 2001 y Figuras (cuento), Premio iberoamericano de cuento Julio Cortázar 2003, Editorial Letras Cubanas 2003. Antología “Escritos con guitarra. Cuentos cubanos sobre el rock”, selección y prólogo en coautoría con José Miguel Sánchez (Yoss) Ediciones Unión, 2005. Publicación de la novela corta “La guerre n'est pas finie”, Editorial MEET, collection Les bilingues, Saint Nazaire, Francia. También cuentos suyos han aparecido en numerosas antologías de Cuba y el extranjero. En la poesía es reconocido como uno de los pocos cultores en Cuba de la poesía electrónica y el videopoema. También es creador de poesías visuales y performances.  Es miembro de la Unión de escritores y artistas de Cuba (UNEAC)

 

QUBITS

(POEMAS CIBERPUNKS)

                           

Comencemos por la Teoría de la Relatividad de Einstein

 

Amo las lombrices que están removiendo cerebros

no se predicen sus cantos

señales a través de virus y ladrillos y latas de pintura corroyendo los ojos

me gustan sus bofetadas invisibles

en el circuito abierto del mensaje

un renacer de helechos sobre casas derrruidas.

Me gustan  porque quedarán sobre la hierba

no bastará con obligarlos en cada esquina

         a la distancia compleja de un disparo

a ciegas

al recelo de cualquier delimitador de la cultura

“La velocidad de la luz

                         por desgracia

                                     no depende de los sistemas inerciales”

 

Con idénticas preguntas y ninguna respuesta.

 

Me convierto cada noche en un signo de interrogación

con idénticas preguntas y ninguna respuesta

persigo inalcanzables, las sombras

cuando un hacker grazna por su alma perdida en las redes

incertidumbre de pasos no esclarecidos

al abrevar en el estanque de Internet

sus virus destrozarán algún día las máscaras que asumo.

La infancia retrocede a golpes de cibersexo

de cielo rojo y poemas microsoft

ellos no aliviarán mis errores antagónicos

pero he aquí

cuando al fin me desnudo frente a un charco de agua

en medio del humo que amé hace siglos

hago marcas con la navaja en mis manos

lanzo una triste moneda al aire

y desenredo venas y nervios.

Lástima que después no quepan en CD.

 

Efecto 2010

 

Esponja inhibida del contacto.

Acaso el mar devastador gire en sí mismo

algunas olas, de pronto, serán invocaciones

como un cigarro común   una droga de diseño

la ciudad desconchada y ennegrecida.

Algún día los niños liberarán su prehistoria

(su protohistoria)

a través del caos en las redes, los virus, las computadoras.

Este es mi viaje de cemento con aletas

todo el futuro posible

y puede que entiendas bien de Psicodelias o alucinaciones

alucidelias  y  psiconaciones

cartomancias

mi única sombra repetida en todos los mundos paralelos

¡Válgame Satán, que siempre olvido todo!

Hoy no me siento   no dejo de mirarme

Opacidad del pensamiento sobre la sed de las páginas

un terremoto en la ciudad y yo estoy en el centro

como siempre

invisible.

 

Gatos infrarrojos y pompas de alcohol

 

Lloraba por clavarme brazos la hierba

como si no la besara

y es la visión de cada brizna la muerte cazadora

el bosque donde las serpientes escupen y vomitan arenas.

El bosque es una droga que siempre al final desaparece

entonces volvemos a la montaña

lejos de las rejas cada prisionero de la ciudad

donde vivir es unir la voz con sólo empezar a expirar

donde nunca podemos bajar una mirada del trauma

y donar sangre a todos     

a todos

nos obligan a escribir afiches y pintar rostros contra las clasificaciones de masas

degüellan el norte de cualquier grito

de cuerpo desangrado

odiar es poco        

porque no quiero

pero el agua tampoco se evapora

desbarata ilusiones

el estúpido cráneo fuera del ojo encharcado de tiempo.

Espero algún día hundir mis manos en el lodo recién congelado de cualquier corazón                 

de cadáver.

Podré dibujarme los huesos

escribirme en los pasos de tanto gen apresurado

esa neblina multicolor de átomos que vagan en todas direcciones

y amor ultravioleta.

 

Luz virtual

 

Septiembre ha muerto

la balanza se ennegrece de polución carbónica

no puedo predecir tu rostro de mañana

tu llanto de sal y cristal líquido

Te amo nunca.

Ayer fue invierno

hoy es verano y reapareces

Te inclinas junto a mí

No sé por qué cada día creo menos en la geografía de tu cuerpo

la historia universal de tanto anillo húmedo y succionante.

Ya me duelen los pulmones

este cráneo rapado lleno de trodos

la espera   los años

tu fantasma reencarnado en disco duro.

En mi cuerpo falta el pánico y la rebeldía de las letras

la huida de la caza mayor de fieras bípedas saboreando tentáculos.

Ahí estás

observando a Mozart     

escuchando Rembrandt

a que tanto definirnos si no somos

si no somos

nunca hemos sido.

 

 

Virus

 

Voy sembrando virus en cada esquina de la Ciudad.

No hay programas ni bocas en la noche que respondan

en qué tiempo calle del hombre estoy tragando lágrimas

todos estos cuerpos con implantes…

son versos llenos de fantasmas vencidos en la inhibición

cegados de una vida que no pueden tomar.

Me apresuro como cualquier murciélago a fumar té y beber marihuana

adelgazo en columnas de humo

y estas noches no aparecerán  nunca en los periódicos

tanta gente muerta

invisible

“Oh, many years ago”

Amarga prisión para odiarlo todo

¿Por qué me alegro tan espaciadamente

por la alegría de todos los hombrecitos del planeta?

¿Qué no será de los rebeldes de Ciudad Habana

desde el 2000

 según mi pluma?

 

A qué tanto jodernos si terminaremos mierda

 

Ahora quisiera que una lluvia larga me fusile y ame el vapor en que me torno.

mi máscara es la máscara de la selva de espaldas

es esto:

el cáncer del deportista que se ahorca de un perchero

se masturba en el último ladrillo y plástico de Expocuba

A qué tanto jodernos si terminaremos mierda.

Voy a colgar audífonos de todas las orejas de los locos

que los vuelva a devorar la adivinanza

voy a penetrarme de Caos posmoderno

a cerrar las heridas de tanta jalea poética invisible

a escudo o estrella

junto a las pastillas y yerbas gitanas de Alicia Carroll.

No hemos citado la verdad

Nunca escapamos del modelo.

Los enanitos siguen chupándose la luz

siguen bebiéndose las tuberías

siguen rompiendo guaguas.

Aquí revienta y nadie escupe

Aquí cualquiera puede y nadie habla

¿Corazón riñones de la ciudad vacía?

 

Guerra de los sentidos 

 

Hace cinco noches sexo que estoy desflorando a una mujer con alas

compañera musa de membrana cuarzo

Entre ambos el lado oscuro,

los cuerpos se juntan y danzan ingrávidos como acuarelas blancas

Ojalá no se extingan

Es bueno mi disfraz de cangrejo convertido a la tarde

sudor de la balanza rota por dioses azules

a punto de perderme en los pétalos púrpura de tu flor extraterrestre

Están guiñando los ojos

ya se ven los párpados cactus       

siempre espinas

Cruzarme de relámpagos la arteria

abrir los sábados.

Ahora me odio en este presente de minuto

no hay pinos de aquí al horizonte

Mi máscara es la espalda de la selva de máscaras.

Aquí despierta una ventana en medio del desierto y tengo miedo.

solo queda una hierba

arde en la galaxia recién carbonizada.

sólo me queda el libro latido

no way out

una arteria neurona

mi semen desempleado.

 

 

Biomecánica

 

Dime qué tránsito surca por mi rostro

qué sonidos por mi cabeza metalizada.

Afuera están naciendo cyborgs

nuevos cyborgs que vienen a estirar sus cuerpos

del lado de acá de las fronteras

cuando las luces del tiempo

sean sólo grietas en cualquier par de ojos.

 

vvv

 

 

Aplicación

 

Qué indolente el viento frío que me araña los dientes

me voy desangrando en goteo suave sobre la hierba

lágrimas rebotan por las escaleras de mis ojos

ya no tengo mujer

ni madre

conversan con la televisión mientras el río crece

y es una lástima.

 

 

Welcome to the Hell

 

He vuelto al infierno.

Soy mi vientre.

¿Será mi ombligo tan sordo que me prefiero suicida drogado

hasta tomar una mujer hecha bits por un camino?

Se me antojan miles de caminos paralelos

sin esquinas      

ni puntos de intersección

sólo pixels          

hierbas y hojas de aire

polvo cósmico que sólo me contamina la piedad.

Ayer fue invierno

hoy es verano  y reapareces

no hay sermón que rompa el origen de mis pasos oblicuos

Te inclinas junto a mí

holotibia     cibersuave

nunca muerta en aquel accidente

Soy la mezcla máxima en una sopa de espinas y pausas

algoritmos de algas primitivas en el origen del planeta.

Ya me duelen los pulmones

La espera   

los años

este cráneo rapado lleno de trodos

tu fantasma reencarnado en disco duro.

Todo lo que puedo en el tiempo es el llanto de una hoja fósil.

 

Sexotronic

 

Es olor a tigres y sexo que va bajando de mis manos.

Voy y regreso al límite.

Los gatos me lamen tu mirada de niña 3D

te pierdes

otros labios acarician tu disfraz hasta las sábanas de música fantasma

apareces de nuevo

hundes tus ojos en un diagrama    te condensas en una canción

póstumos recuerdos

así desconozco lo irreal de mi osamenta

avión de papel que se estrella contra las torres de una matriz a oscuras

no alcanzo tus manos    me pierdo en ketamina      

soy lo único que arriesgo

el futuro es un abismo incrédulo.

 Vuelvo a apresarte en cada mujer que se escapa hacia mí.

Alucinado hasta los dientes 

aspiro demonios de luz que me vienen a poseer

a través de las autopistas de mis gafas.

Brotas lentamente en mi pantalla

te arrastras sobre manchas olvidadas en colchones y alfombras matemáticas

desde tus piernas me sumerjo como piedra

veo caer el espacio lleno de pies descalzos

brumosa imagen de muchacha desnuda

halando el destino con un cordel que se rompe

y  desaparece bajo un mar de circuitos.

 

ARM (Argonne remote manipulator)

 

Golpea, que hoy me he dormido

El murciélago, una hoja seca.

Golpea, que ya no tengo rostro

biosensores, casco, interfaz

brazos de metal hasta la luna.

Al principio de fugarme en despedidas

no hay entorno que sonría

humedezca mis ojos

pruebe el gen de mis hijos posibles

el mar de sus labios más acá del sol

la mariposa para la espina. Ya no es igual

en tus piernas y en mis manos

cerca de las sombras

el maquillaje biocular

los programas ArtLucas

la cruz invertida

ahora sé que mi duelo les divierte a todos

a todos

risas de cianuro desprenden lágrimas de una frontera al espacio

shock eléctrico a la piel

y yo no sé ni lo que escribo.

 

Gramáticas críticas

 

En gesto agrio del enemigo RV

me acostumbro a sus pasos

el terror crece en cada insecto que todavía revolotea entre los dedos.

No voy a hablarte de espejos

- Viva la asonancia -

los espejos han muerto

me silencian con rojo metal pegado a la sien

sonreír humillaciones frente al tumulto sudoroso buscando sexo

buscando fugas

el indulto de los gendarmes vaporosos

ICE, lectores azules.

Un día, por suerte, al final de todo

terminaré al olvido de todos

este sol será la ofrenda de los mutantes al norte del mediodía

y voy a tener que cuidarme

- lo mínimo -

porque después de tantas muertes

el tiempo ya no podrá ser

nunca más

el tiempo.

 

 

De todas formas son imperfectos lazos.

 

Cada día

tomo mayor conciencia de los tragantes

el laberinto de cloacas para esconderme de tantos sabuesos mecánicos

me convierto entonces en un cazador de simulacros

para ladrar al vómito de un país arrodillado

- nada gime -

para aullar a un sol que ya no es rey

y tiene demasiadas manchas.

 

La onda de esperar y eso

 

Se está escuchando el soplo

el eco

las últimas guitarras transformadas en bombas

Los versos cada día se suicidan con más rabia

restañan heridas a hombres de fibra óptica

y terminales de ordenador sobre sus troncos

Estoy esperando las veinticinco horas de un día que tiene que llegar

coño

tiene que llegar.

 

Ketamina

 

Hemorragia del cerebro líquido

profesor de abejas transparentes que nunca dejé morir bajo mis gafas

que cuando odian son injustas

un ser odiado por todos y no bastan cien padrenuestros

cinco hijossuyos

todo es rítmico en el pantano

siguen hongos las profundas bodegas que eran edificios

todo dentro de la sierpe que se muerde los ojos

echa a rodar

vomita la imagen fraccionada del panfleto

el discurso     la consigna

desintegradas cimas del estancamiento en printer láser.

 

 

No creo que esté peor aquí

 

Viva el trabajo simple de hilvanar paradojas K. Dick

escribir en teclados con sabor a prohibido

para no doblarnos      ni herirnos

ni lubricarnos             ni repetirnos

sólo denunciar la realidad del fantasma

parecer otro cerdo clonado en la granja de Orwell

y recitar la suerte letánica del sin embargo

“algunos son más iguales que otros”

Escampa.

Nadie sabe que grité.

 

Realidad Virtual.

 

Caballerías de unicornios resbalan por el precipicio del agua

nuevo desamparo.

Piernas caminando sobre mariposas de luz

suficiente frío como para destruirte

elevar tu incertidumbre al espacio

tus insectos

para hacer el pulmón contra granito

ojo de la hierba

una línea del primer horizonte que se escapa.

Aquella cobra se cierra en mil colmillos

devora ya lejos a los vivos

en los desiertos de arenas negras

de las lindes

y se rechaza, hombre, como si no fuera

bocanadas ultravioletas sobre el sudor

explosión raquídea en los cuarteles del consciente

que se precipita y evapora en hemorragias

alguien que sabe reencarnar vampiros

decir Sí a todo

si Todo no pareciera tan abundante

hay ministros      hay comida

oh, estrechos genitales…

 

 

Un poco todavía otoño

 

Aprieto las teclas de tanta sinfonía pluviosa

- lejanas teclas, cercanas lluvias -

me tomo todas las pastillas que caben en una Plaza de la Revolución cualquiera

y precipito

reviento en cascadas de APLAUSOS ATRONADORES

Ingrato yo

no puedo aplaudir

me he quedado manco

Llamoclamo por una resonancia en los poetas

pero todos están en el Ciberespacio

pasan cursos de capacitación intertextual

se masturban pensando en el Campo

mientras yo mando al carajo a los críticos.

 

vvv

 

 

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