s
s
s
s
s
s
s

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Augusto No Castillo Porturas
Nacionalidad:
Perú
E-mail:
augusto776@hotmail.com
Biografia

Augusto Noé Castillo Porturas

Augusto Noé Castillo Porturas. Nació en Sihuas - Ancash un 14 de Febrero, hijo de Ignacio Noé Castillo Sotomayor y de Consuelo Porturas Lezama. Inició sus estudios de inicial y primaria en la ciudad de Lima, para luego concluir la secundaria en el hoy Colegio Emblemático Público “Cap. Marcelino Valverde Solórzano” de su tierra natal. Es Ingeniero de Sistemas y también tiene estudios de Ingeniería Industrial en la Universidad Nacional Federico Villareal. Escribe poesía desde su etapa escolar. Formó parte del Comité de Redacción del Libro de Oro de su colegio al cumplir sus “Bodas de Oro”, siendo coautor del  mismo con artículos y poesías. Sus textos han sido publicados en libros y revistas de circulación nacional. Tiene preparado ya su primer poemario “ANSIEDAD” y tiene además en preparación una novela y un libro de investigación genealógica “Los Porturas del Perú”

 

 

VIVAZ

 

No quiero ser el beso

que cuando las bocas se juntan, teme

y cuando se separan muere.

Quiero ser la llaga viva que nunca añore ser costra,

porque entonces habré muerto.

 

Quiero ser el ojo que no pare de llorar

y en cada esfera húmeda emane un mundo nuevo.

Quiero ser la rueda de forma invariable

que a fuerza de rodar alimente su energía.

 

Quiero ser el golpe de un cuerpo duro, mas no el eco.

Quiero ser el hoy y desconocer el ayer y el mañana.

Quiero estar en brazos de la mujer de pecho inmortal.

Quiero ser elíxir sempiterno y no cicuta mortal.

 

Los caminos y los ríos inician y terminan, se conectan;

los días y las noches alternan;

los amores, a menudo  inestables y efímeros.

Yo quiero ser la constancia y no el abandono.

 

No quiero ser el aroma que pierde su candor                                             

con el aleteo del ave más hermosa.

No quiero ser el beso del saludo que no existe;

no quiero ser ente fugaz, sino vivaz.

 

Quiero orbitar junto al sol infinitamente

y desde allí candente observar cómo se acaba la vida,

cómo se muere el tiempo.

Quiero que mi cuerpo sea el tamiz,

para que los rayos penetren el ozono con efecto inverso,

mientras proceloso sigo mi marcha.

enhiesto mi orgullo y sin límites mi senda.

 

No quiero ser el beso del saludo… que ya no existe.

 

 

 

FRÍA E INDOLENTE

Para: Blanca Stephanía Siqueiros lozano

 

Blanca, como la nieve y

como las cosas puras que se extinguen,

lejana y misteriosa como el canto de la rosa.

 

Apartado,

evocando estoy tu belleza

con mi fracaso de tus cumbres no poder escalar.

Tú, tan alta y distante

que tan sólo te añoro desde lejos;

y mientras espero tu cercanía

poco a poco te metes en mí

en lágrimas puras y cristalinas

que labra el viento desde tu cimera;

enjugas mis labios;

enfrías mi boca, mi garganta, mi esófago y mi estómago;

y abrigas fugazmente a mi alma.

 

El silbar del ichu cómplice del viento

y la carrera subrepticia de una perdiz

me distraen de rato en rato;

el arropar de la neblina y la amenaza de una avalancha

me despiertan de mi letargo.

 

El pico se aleja porque crece

al compás de la cirrostratos que desgrana sus entrañas;

un pulmón achacoso sin cadencia y sin oxígeno,

cual trasto de plomo,

se agita por el tiempo y la espera.

 

Fría e indolente me miras desde lejos.

 

 

NO CALLES

 

Déjame oír tu canto una vez más,

deja que rezongue en mis oídos

la melodía perfecta;

es la noche del silencio total,

y tu voz no afecta.

 

Tierna avecilla boreal

que alzas hoy tu vuelo sinfín

y en el vibrar de tus alas,

despachando vas por los aires mi recuerdo;

miente por piedad te lo pido,

y dime que estás viniendo y no yendo.

 

Para qué me acostumbraste

a ese grato trinar matutino,

si ya no más entona mis días

y sólo me despierta la añoranza;

muriéndose de a pocas mi esperanza.

 

Tanto tiempo me quisiste,  

tanto tiempo dura hoy tu olvido.                

Hasta cuándo tu pico enmudecido                                                                                

paloma de ensueño;                                                                                                                  

hasta cuándo tu planear desorientado                                                                                         

cometa del destino.

 

En esta hora del ¡Agur!

deja que me pierda en el calor de tu mirada

y canta mi poesía como ayer;

que tu voz y mi letra harán el dístico perfecto

de un amor ingénito,

que a fuerza de tronar en el tiempo

se fundan cada vez más.

 

 

 

 

Desarrollado por: Asesorias Web
s
s
s
s
s
s
s