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Zulia M.Yatzil
Nacionalidad:
México
E-mail:
zuliam.yatzil@gmail.com
Biografia

Zulia M.Yatzil

Amante de la poesía, participa en bohemias y recitales en la ciudad de Los Ángeles, California. (USA) De nacionalidad Mexicana se complace en participar con  tres poemas de su primer libro "Un réquiem para Lilith".

 

Te quiero más que Dios

De pronto me vi tocando tu puerta. No sé si me diste la entrada o entré sin avisar. Ya mi bata cuelga en tu baño, mi maquillaje en tu buró, mis prendas mezcladas con las tuyas. Siento mucho ser tan prosaica, abrázame fuerte, muy fuerte que sin ti este amor es una herejía. La muerte es exigua para describir lo mucho que te amo. Te amo cada vez más, no me preguntes cómo lo sé, hay cosas inexplicables. Eres como la hoja del árbol que espera, que un día el aire le libere. Desde una esquina del mundo, estabas como cosa que nadie mira; desde la otra, te miré con un libro sobre tu pecho. Tus ojos me miraban, los renglones danzantes del libro reclamaban tu atención, estaban celosos porque podían sentir tus arterias blandirse al verme. Yo celosa de tus libros, de esos renglones que robaban tu atención a mis encantos; sentía celos que los amaras más que a mí.  Ahora, después de tanto tiempo, tú celoso de mi almohada que cada noche acaricia mi rostro y me dice cosas de ti. Pienso que es el mismo Dios, ¡sí, estoy segura es Dios! Que quiere decir por medio de mí que también él está loquito por ti. Pero yo te quiero más que él, de eso estoy segura. Gritaré por las calles, por el cielo, cuánto te quiero.

 

Poeta vencido

                                                                                                                                 Con tu indiferencia

                                                                                                                               Y sutileza

                                                                                                                                  Me bajaste

                                                                                                                                De mi belleza.

                                                                                                                                  {Poeta desconocido}

 

Sé que eres poeta

¡Testarudo!

Te enredaste en tus sueños.

 

Con sutil desprecio moriste en mi seno,

 

¿Qué efímero placer fue

al querer llegar a mis pies?

 

Fui tuya con delirio…

tú, ni cuenta…

Tuviste que ser poeta.

 

¡Atente a las consecuencias!

No parará de llover y tú muriendo de sed.

 

 

 

Serpientes y escaleras

 

Vivir con este estigma me perturba,

es inútil que trates de escapar,

imposible es el triunfo proscrito.

No hay salida,

el tráfico de instintos cabalga desbocado en la estación.

 

En el invierno lo dejé acurrucado,

nada ocurrió, nada es eterno.

Se consumía el hombre, me consumía yo,

el amor no es trampolín.

 

Se piensa que en la plenitud está la consagración eterna,

sólo es un revuelo de pieles que se consumen en la cama.

Cabellos, filamentos en el aire se pierden entre sábanas revueltas.

La madrugada arde, musgo de tormenta, vientre helado.

Fría niebla humedece las alturas volando con la sinfonía cautiva de la tormenta.

 

Ojos en movimiento,

aliento amargo sin olas lanzándose al vacío,

dejando preñado los arenales

sin fuerzas desplomándose en la tempestad.

El viento vagabundeando entre tumbas,

de nuevo naciendo el Juego de la muerte.

 

 

 

 

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