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Dionni Milena Palmer Brown
Nacionalidad:
Costa Rica
E-mail:
milenapalmer43@yahoo.com
Biografia

Dionni Milena Palmer Brown 

Consul de Limón

Dionni Milena Palmer Brown nació en Puerto Limón de Costa Rica el 18 de noviembre de 1980. Estudió en la Universidad Estatal a Distancia en la carrera de Manejo de Recursos Naturales y actualmente labora para el Sistema Nacional de Áreas de Conservación.  

Ha participado en talleres de poesía en la UNED y en Nueva Acrópolis donde estudió Filosofía y realizó actividades de voluntariado. Fue directora del Centro de Arte Limonense, donde coordinó actividades de poesía y talento juvenil a nivel regional.

Su pasión por la literatura poética despertó a la edad de 10 años, cuando su padre le obsequió un libro de poesía. En sus poemas, se puede apreciar la riqueza cultural afro caribeña, su amor por la naturaleza, y  las tradiciones limonenses que son parte del contenido de sus poemas.

Entre sus poemas podemos encontrar Al sabor del Caribe, Historias en la piel, Los días de ayer, entre otros.

Correo: milenapalmer43@yahoo.com

 

Nubes del Sur

 

Abrí la ventana

Para escuchar el  sol

arrancar el tapiz

de la media noche.

 

Vi las nubes lejanas,

Sonámbulas

y retraídas,

como si fueran

Resacas muertas

Invalidas

Y perezosas.

 

Entendí que eran gotas

Pesadas y malhumoradas,

Muestras infantiles

de la mano de Dios.

 

Dejé entrar un pedazo

de amanecer

en medio de la oscuridad

Le mentí el invierno

al hacerle creer que

estamos vivos.

 

Caribe


Me acuerdo del olor

del aceite a coco intenso

el root,

los juegos de yaxes.

 

El cacao con su atuendo

de oro macizo,

el viento retozando a las escondidas,

y el mar como una vasija

de azul dominante

que huía del cielo.

 

Los guineos dorados,

lunas menguadas

de savia y tiempo.

 

El ñampí,

como doncella tímida

arrullada por la tierra virgen,

izaba su blancura a porcelana

extraña.

 

Y en aquel rincón

el sorosí revienta

en sotanas carmesí

hasta ahogar el amargo

elixir de sus venas aladas.

 

Ahora,

el akee

con su ampolla 

de ojos negros,

encandila las ramas

con sus campanadas

salpicadas en secretos.

 

Como olvidar el caimito

que nos saciaba con sus

besos pegajosos,

o el suicidio desesperado

de las manzanas de agua,

que con su pulpa de diluvios

impregnaban el Caribe

de retoños inquietos.

 

Lluvia triste

 

La lluvia con su cabello

de luna líquida baja

deletreando su cuento

de exilio.

 

En la otra esquina,

una mujer busca descifrar

el materno desconcierto

de su vientre vacío.

 

Mientras se inunda la calle

y la ropa se moja de miedos,

sus lágrimas destilan su rímel

suicida.

 

Las alcantarillas vuelcan

el insomnio de diluvios atrasados,

y la mujer en su pecho,

encierra a su hijo perdido.

 

 

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