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Beatriz Saavedra Gastlum
Nacionalidad:
México
E-mail:
beatrizsaavedra@yahoo.com.mx
Biografia

Beatriz Saavedra Gastélum

Nació en Culiacán, Sinaloa (1971). Actualmente radica en la Ciudad de México, donde realiza su actividad como poeta.

En el año 2005, fue finalista del concurso Vivir Soñando, en Madrid, España. Participó en el Taller Internacional de Poesía (2006), organizado por la Asociación de Poetas de Argentina (APOA), en Buenos Aires, Argentina, en donde recibió una mención especial por su poema Desfase. Participó en el Encuentro Hispanoamericano de Poesía: cultura independiente hacia el bicentenario de México organizado por el grupo cultural Floricanto, al cual pertenece, (2008), en la Ciudad de México.

En el año 2006, publicó su primer poemario, Sueño obscuro que somos. Su obra ha sido incluida en diversas antologías como Encuentro en la pirámide, editada por el frente de afirmación hispanista, España, 2005; así como en Primera y Segunda Palabra, ediciones PLN, México, 2009. Sus poemas han sido publicados en revistas y periódicos nacionales y del extranjero.

 

Di -

 

¿Habrás pensado en mí?

¿Habrás sentido cómo muere de sed el aire?

¿Cómo el agua triste se vierte en los riachuelos?

 

¿Habrás sentido la nostalgia más profunda de mis ansias?

Terminando el día bajo la turbia gota de una lagrima

Atrás los muros         atrás las calles

Me voy haciendo recuerdo entre tus labios

                               Y no escapo de tus llamas

                              De los muros que has formado para guardarme

                              Prófuga de mi ser

Prende mi alma de tu sal     de la certidumbre en tus palabras azules.

De mis huesos que se han reblandecido en tus ardores

De mi pena callada.

De estos labios tuyos que se niegan

Nada me mueve ni me habita

 

El cielo prometido entumece mi cuerpo       Amanece.

 

 

Símbolos

 

Mi piel se alimenta de tu oscuridad

del aire donde fuimos.

 

Escucho mi propio centro

el rio lentísimo

de la conciencia sostenida,

no hay un suelo donde mi pensamiento caiga

como crónicas de fuego en tu marea,

te pronuncio en silencio,

deshilo tu perfil

para develar tus formas abismadas en mis parpados

en la urdimbre de mis sueños.

 

Me pierdo del mundo

para alcanzar el torrente inmenso de tu cuerpo

                                                                       y te libero.

 

 

MUERTE MOMENTANEA

                         

I

En pleno cielo las fieras roen

penosamente, a rastras,

tiembla la noche

bebe sus aguas

por la muerte

que vuelve innumerable.

 

No basta el tarareo enorme

estalla siempre el tiempo

sobre una espalda obscura.

 

Su naturaleza invertida

es imagen de sueño,

fragmentos que el dolor

guarda

tan llenos de risa.

 

II

Es extraño el silencio

de mis tardes tristes,

las trastorna hasta corroer

la sustancia distinta

que golpea hasta oírse.

 

A veces la fatiga,

más fuerte que la risa,

desgarra tajante,         inagotable,

esta noche en que estoy sola

abandonada en el lugar de rocas,

insensible a mi desafío,

más sola que nunca

desarmada.

 

III

De manera demente

el silencio fluye sobre mis parpados

como una línea recta,

derribada,

otra canción apenas

los fundamentos se desploman,

soy inconsciente de los cuerpos

que abandonan sus costumbres,

que regresan.

 

Con la lengua seca,

la niebla en voz baja               lentamente

un mundo por hacer me acosa

como la punta de un grito

su filo inconsciente me penetra.

 

Crece en el centro del mundo

lo desconocido

arrojo de un signo que trasciende

donde un hombre desbocado

me vuelca un montón de hojas

más secas que mis labios.

 

 

IV

 

Donde estoy

rumor derruido mi pensamiento

me atormenta

con su cara conspicua

me advierte.

Un poema partido en dos,

tu presencia en astillas

tan incierta

asecha.


 

 

DESFASE

Recojo a tientas la noche

que entra adelantada,

mi cuerpo, exhalación apenas,

¿estoy muerta?

esta noche no hay un sitio

la luna arriba,

sola.

 

Entre las rendijas el enorme silencio

es relámpago que arde,

hablan mis sueños de mareas negras,

redención de tiempo aniquilado.

pensamiento recién nacido

que arrastra su corriente.

 

Señales ambidiestras

desploman sus ojos desplegados,

son vestigios de muros indecisos,

memoria que el espejo desdibuja.

mi propio delirio se levanta

me acaricia,

me ataca.

 

en pleno cielo, su propio delirio

extravía la noche en profecías

 

Acecha un sueño conocido,   

laberinto interminable de relojes

tu paso disgregado en la memoria

es sólo palabra, fecha abstracta

corriendo en demora,

sustancia infame, viento petrificado.

Incansable avanzo y  te retengo,

tu cuerpo confirma

nuestra paria amorosa

esculpiendo instantes contra la tierra.

 

 

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