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Cecilia Araceli Olguin
Nacionalidad:
Argentina
E-mail:
Biografia

Jurisdicciones

 

Necesita el cartel "Fin éjido imaginario". 

Pero tiembla. 

Y apaga otro cigarrillo junto al teléfono.

 

Ellos Ganan

 

Aunque me seco el cuerpo

con una toalla limpia 
de cuestionamientos

cuando los días pasan
la moralina arrecia

sin necesidad de soplarla.

 

Ver por sobre el hombro

 

Que no hay verde
amor, que no
aunque las ramas estiren sus cogollos
como unas armas en plegaria.

Que no hay rojo
que no, amor
ése frenesí con que se pintan
los labios y las uñas las muchachas.

Que el conglomerado
de violetas y de azules
-amor, que no-
recorre los cauces soñolientos
dónde antes gozaban las cascadas
y cae dentro del seco arco de palabras.

Que ni ante el deslumbrante empujón del mediodía
brillan las entintadas plumas de las flechas
que no, amor, que no:
que no brillan
que no vuelan
que no hay risa.

Que postergar ese acto hasta la tarde
amor, hasta la noche
es simplemente la barbarie.

 

Ella dice que escribe

 

Ella es parte del tiempo
otras veces es otra
y muchas veces, es yo.

pero si ella dice que escribe

y que coagula sus letras

pasen

digo yo, ella y la otra
decidimos nosotras

que la puerta está abierta.

para experimentar

estos pedazos y procesos,

propios y ajenos.

 

no busquen verdad

todo es intento.

 

 

Niña Rota

 

 

 

La fascinación de una niña

jugó más que la infancia

arrodillada en la arena.

 

Recorrió con su lengua

la palpitación de las tardes

primer sujeto del espanto.

 

Señuela de la vida

no soñó el violeta espectro.

 

La niña rota

con aroma a copos sucios

ha recorrido con los ángeles

algún camino del olvido.

 

Pero ¡ay, niña mía!

perfuma todavía

ciertas escenas cotidianas

ella

la que supura bambalinas.

 

Revelado

 

Parecía caminar cuando bailaba a otro encuentro

quería volver a esconderme ahí

debajo de esa espalda vencida

volver a la mirada de tu serena mano ancha

por que en mi alegría nunca hay paz

sólo playas arrasadas

 

pero paraguas de hierro

llegaban también las conservas en lata, horrible

tu maldita cabeza ensenada, horrible

en la estepa de las palabras cerradas, horrible

inmune al afecto en todos tus actos

maldito hayas sido en los seres queridos

en los cuentaquilómetros de los espantos

tan racional para tanto

y tan desastrado iroqués en las flechas, cerebro y acero

trabajo del cuerpo cortado y tan aeropuerto

caída libre en el circulo del viento

de Europa del viento

del mundo del viento

destajo pelota del viento

 

¡carajo! que ese día te fuiste

con tus ruedas blancas de rejas dolidas

que no más

café y cornisas con leche en las migas del Renault 12

que no

los libros en la arena recortando las baldosas

que no que no

collares de tigre perdidos en medio del campo

¿cómo abrir los puertos de tantos vocablos?

el vino ¾ gritaba en los cuadros

y una cómoda marrón miraba desde su estructura

vigilaba como si fuera el gran ojo que no perdona

tu ojo perdona pero presencias propias

tolera ciertas cosas

pero no perdona ésas que vos pensabas traiciones

 

no querías sacar del marco a los sustantivos

habían profanado el cuerpo del cielo

en un piso insano te habían herido

habían superpuesto con miedo tus miedos

en los verdes dominios del caramelo

y cosido el costado

elevado el zapato

traído para nosotros la estrella de coco

jamón crudo,

roquefort

y un tinto de aquellos


no quiero rozar al ausente por un cumpleaños

pero me chupa un huevo el Edipo:

quiero a mi papá, de nuevo.

 

 

Generosidad al irse

 

Llevate con vos
este deseo por donde caminamos
y envolvelo en una camisa 
y atalo con tu corbata
y dejalo listo en la puerta
del edificio de acero.

No lo quiero despertar
con otras manos.

 

Cecilia Araceli Olguín nació en 1976 en Neuquén, pasó su infancia en Madrid y su adolescencia en Neuquén. Es Licenciada en Comunicación Social por la Universidad de Córdoba (UNC), ciudad en la que vive. Ha publicado las siguientes plaquetas de poesía “Armas de Fuga” (2008); “En nuevo barro, vieja lucha” (2009); “Ella dice que escribe”; “Revelado” (2010) y por último “Rabiosas” (2011), todas autogestionadas e ilustradas (excepto la primera) por el artista plástico Hernán Ganuza. Tiene un blog en el que publica sus textos de manera habitual: elladicequeescribe.blogspot.com.

 

e-mail: ceciliaaolguin@yahoo.com.ar

 

 

Cecilia Araceli Olguin dice que escribe... y que nació en 1976 en Neuquén Capital. Habría pasado su infancia en Madrid y luego, vuelto a Neuquén a pasar la adolescencia. Córdoba le otorgaría, universidad mediante, una licenciatura en Comunicación Social. Escribió, jugó al basquet, participó en organizaciones politico-sociales, trabajó en radio y revistas -mas ad-honorem que pago- organizó eventos culturales, participo en muestras multidisciplinarias con el colectivo de arte autónomo Dto 6,  hace performances “poetico-teatrales-musicales-plásticas”, da clases, escribe, lee. Publicó autogestionadamente cuatro plaquetas. La primera, "Armas de Fuga" (2008). Luego se cruzó con el arte de Hernán Ganuza, quien embelleció desde el diseño y la plástica tanto “En nuevo barro, vieja lucha” (2009) como “Ella dice que escribe” (Abril 2010) y “Rabiosas” (Septiembre 2011). Reside en la actualidad en Córdoba Capital. Escribe habitualmente en el blog "Ella dice que escribe" 

 

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