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Jos Francisco Nigenda Prez
Nacionalidad:
México
E-mail:
Biografia

DECISIÓN

Busco respuestas en mi estómago, en mi cerebro, en mi espíritu, en cualquier parte donde reposen mis emociones; en los tiempos de soledad, en los caminos sinuosos de la imaginación y los recuerdos, en los parajes cercanos a la verdad.
Veo pasar las mismas fechas en un calendario doloso y repetirse los mismos deseos de mi enamoramiento. Ensimismado, con el rostro serio y ajeno y esculpido en el vacío entre mis manos, no siento el transitar de las horas; tampoco doy cuenta de la luz del día o de la oscuridad de la noche. Desprecio el alimento del cuerpo y del alma. Me dejo conducir por las circunstancias reales o irreales. Escudriño razones del olvido en ese espacio intocable de las emociones que duelen. Me sumerjo en el tiempo y en el espacio de mis soledades, verdaderas y virtuales, escenarios donde yo hombre lastimosamente sufro.
Con los pies colgados de mi cama, en silencio, y ojos con insomnio, confieso que la amo, con este sentimiento raro e irrenunciable; que tengo deseos de tocar sus labios con mis labios; decirle que se ha convertido silenciosamente en mi desvelo cotidiano, que no puedo dormir, y que cuando tengo sueño dormir no quiero. Por eso, a primera hora después que me amanezca, le diré que la miro en mi aposento, en las calles, en todos lados, a deshoras; que vivo y revivo su boca en mi boca, que imagino su cuerpo, su cuerpo vivo, desnudo y tórrido y fragoroso y erótico, completamente mío; gritar que siento su piel como los brazos de la madre un niño, sin raciocinio; que ella es mi mundo plástico en mis imaginarios y carne deseosa, ensueño diario.
Sometido por el cansancio y los desvelos, me duermo y en un instante veo, en un paraje solitario y hermoso, a dos locos enamorados uno del otro.

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EL HOMBRE

Pareciera que a la existencia del hombre le particularizara una ambivalencia eterna.
Desde el inicio alguien decide si es procreado o no, y aún procreado si debe vivir o morir. Después, durante el nacimiento mismo, nace o muere. Muerto, al menos, abona la tierra y quizá los recuerdos. Vivo, empieza un camino breve ante lo inconmensurable de lo eterno.
Nadie, o a veces un puñado de hombres y mujeres, se detiene y piensa lo que representa vivir y estar vivo, pensarse vivo, sentirse vivo, darse vida y dar vida.
El camino, en esa ambivalencia eterna, es siempre en un sentido o en otro, hacia el sur o hacia el norte, es felicidad y tristeza, es dolor y alegría, es amor y desamor. Es todo y nada. Es egoísmo y gratitud. Es casi siempre lejano futuro y efímero presente, casi nada historia. Es yo, y muchas veces nadie más.
Por ese camino, en esa ambivalencia eterna, puede el hombre transitar y dejar huella si se sabe de sí mismo, si sabe de otros, si sabe que influye en todos.
¿Quién soy? Aquél que comprueba que su existencia se debe a otros. Aquél que para ser, necesita hacer. Aquél que es porque otros son. Aquél que puede ser porque ha dejado hacer y ser.

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DESDE SIEMPRE

Así fue siempre. Así fue desde que aquellos cuerpos dadores de mi sangre se adhirieran en sus emociones. Así fue que consumado el génesis del milagro del amor, todo fuera hermoso desde entonces.
Sin embargo, algunos recuerdos pareciera que se esconden. Caminan los sucesos entre nubes que inhiben se asomen con nitidez las reminiscencias, enraizadas con visos de perpetuidad. Y se vive como viven los seres que surgen a la vida sin precurrente de amor vivido alguno. Por eso todo era novedad. Por eso brillaban los ojos a cada paso en que la vida se descubría.
Y juntos, desde tiempos en que la voz cambia y el cuerpo se pinta de siluetas sinuosas, durante veranos calurosos de pubertad, supimos lo que significaba la distancia, los desagravios de unos y otros, los desamores ajenos y propios, los primeros esbozos de miradas que buscaban al género opuesto. Y el amor en su manifestación más simple apareció en ambos, y cada quien miró hacia donde sus ojos calmarían sus ansias. Nunca la imaginación permitió apreciar que desde entonces los caminos se bifurcaban, que el sendero de cada cual surgía al frente nuestro con horizontes distintos, resultado de la naturaleza propia de la vida.
Vivimos construyendo sueños, caminando senderos que conducían a la montaña y al cielo, sentimos similares apretujamientos del alma, las mismas ansias del espíritu, errores y éxitos compartidos, un solo plato con un alimento frugal. Y soñamos volar alturas inimaginables. Y lo compartimos todo, hasta desvelos y secretos de épocas irrepetibles.
Vivimos varios veranos y nos apretujamos en tiempos de frío. Desde la estrechez fuimos felices durante primaveras que casi no recuerdo. Nos cuidamos ambos como un animal feroz cuida a su cachorro indefenso. Y así, nos rebasó un calendario que cada vez nos hace viejos.
Este es un recuento de poco más de cincuenta y un años. Un mirar aquella vida de antes, ulterior de una confesión susurrante, con su cabello con canas en mi pecho y el temblor compulsivo de unas lagrimas guardadas por largo tiempo. Fue un sollozo fuerte y un apretar desesperado de sus brazos fusionando mi cuerpo y mi alma. Un apretarnos inédito. Un murmullo que en el poco entender de unas palabras ininteligibles, me dijo con sus ojos cerrados y húmedos y amargos sollozos: te quiero y me voy a morir así, y cuando me muera llevaré tu imagen conmigo. No contesté, porque no pude. Tomé su rostro con mis manos y lo apreté conmigo, y mudamente, con mis ojos sin ver por las lagrimas, le dije: Yo también, amor de siempre.
Y nos dimos un tiempo breve para llorar apretadamente juntos.
Qué hermosa es la fuerza de la sangre. Hemos estado juntos desde el vientre de nuestra madre.

EL HOMBRE

Pareciera que a la existencia del hombre le particularizara una ambivalencia eterna.
Desde el inicio alguien decide si es procreado o no, y aún procreado –otras veces– si debe vivir o morir. Después, durante el nacimiento mismo, nace o muere. Muerto, al menos, abona la tierra y quizá los recuerdos. Vivo, empieza un camino breve ante lo inconmensurable de lo eterno.
Nadie, o a veces un puñado de hombres y mujeres, se detiene y piensa lo que representa la oportunidad de vivir y estar vivo, pensarse vivo, sentirse vivo, darse vida y dar vida.
El camino, en esa ambivalencia eterna, es siempre en un sentido o en otro, hacia el sur o hacia el norte, es felicidad y tristeza, es dolor y alegría, es amor y desamor. Es todo y nada. Es egoísmo y gratitud. Es casi siempre lejano futuro y efímero presente, casi nada historia. Es yo, y muchas veces nadie más.
Pero por ese camino, en esa ambivalencia eterna, puede el hombre transitar y dejar huella si se sabe de sí mismo, si sabe de otros, si sabe que influye en todos.
¿Quién soy? Aquél que comprueba que su existencia se debe a otros. Aquél que para ser necesita hacer. Aquél que es porque otros son. Aquél que puede ser porque ha dejado hacer y ser.

HOY SENTÍ DOLOR

Pensé que se me había olvidado el dolor, que a veces es angustia, apretujamiento del alma, náusea sin motivo, escalofrío con calor, tronazón de huesos estando quieto, mente atolondrada, mirada acuciosa que nada mira, caminar incierto, noches con ojos de sueño en un espeso insomnio.
Aparentemente había olvidado ese dolor.
Hoy sentí miedo al ver aquellos ojos mirando con ansia. Hoy sentí miedo al comprobar que ya es poco lo que sus ojos verán.
Cómo cambian los ojos cuando lo irremediable se acerca: son como una nube que se diluye tras un fuerte viento. Así es la vida, sobretodo las vidas vividas de aquellos como ventarrón.
Hoy sentí dolor al ver que un hombre con inmensas ganas de vivir se estaba muriendo. Ayeres hace que viví el miedo por mi padre, cuando la ausencia de la luz lo alcanzó. Hoy es mi suegro, también dueño de mi corazón.
Pensé que se me había olvidado el dolor.
Dios los guarde...

biografia:

Educador, escritor y poeta. Nace en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas [1954]. Profesor de carrera, Maestro en Bibliotecología y Ciencias de la Información. Autor del Plan de Estudios de la Licenciatura en Bibliotecología de la Universidad Autónoma de Chiapas y del Libro de Texto para alumnos de tercer grado de educación primaria “Chiapas Geografía e Historia”, propuesta ganadora en el ámbito nacional convocado por la Secretaría de Educación Pública. Obra poética publicada: Encantos y Desencantos Compartidos [poemario, CONECULTA, 1988] y en proceso de publicación De amor y de mar [CONECULTA, 2004]. Primer lugar en poesía, concurso convocado por la Fundación Juan Sabines Gutiérrez [Septiembre, 2004]. Integrante de la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C. Su biografía es incluida en la Enciclopedia Biográfica de Chiapas. Es ex becario del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México; ex becario de la Fundación Japón; y Becario del Centro Internacional de Capacitación Golda Meir del gobierno de Israel.

fama0004@hotmail.com

 

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