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Jorge Ignacio Gmez Llano
Nacionalidad:
Colombia
E-mail:
Biografia
TRAERS

Traers silencios revestidos en cristal
y mariposas miles colgando en los ojos.
Volars de nuevo hacia la cima
y escuchars tu nombre caer
hasta la concavidad de tu vientre.

Estamos juntos desde un principio,
que se gest a s mismo
al encontrarse nuestras miradas.

Somos ms que la suma de dos, de tres y de cuatro.

[Constelaciones danzando en el borde del tiempo]

Llegas a m como llegando desde siempre.
Llegas en auroras y en saltos de medioda.
Llegas para forjar estelas de lluvia.

Y yo, slo te dejo ser, te dejo hacer,
hasta que se deshagan todos los crepsculos
y se levanten todas las auroras.

Y yo, una y otra vez retorno a tu seno
y a tu cspide de sal.

Ambos sabemos que el destino est cerca.
Tu esencia tocar mi alma,
la elevarn de nuevo hacia la cumbre.

[Y ser de nuevo all
el guardin de tus sueos]

Jorge Ignacio Gmez Llano

AS.

As, serena, quiero verte.
As, insondablemente refugiada en ti misma.
Sin embargo, al abrirse las ventanas,
Sales al campo y te llenas de sol.

En forma de crislida quiero verte,
Como capullo quiero observarte,
Emanando destellos plateados
Desde tu transformante vestidura.

Yo, mirndote desde el fondo de un mar sin orillas.
T, silenciosa, dejando a los misterios volverse uno,
Luego dos, despus un canto o un poema
se reflejarn en tus ojos.

Por fin saltar la mariposa
Haciendo de cada escombro, arquitectura reciente,
Configurando encantos con las manos sin lneas de la tarde.

Mostrndote feliz espejo sin horizonteburbuja sin anhelos,
Encuentro de distantes mundos y extraviadas memorias.
Consciencia de lo que siempre ha sido.

As, como lo que eres y sers
As quiero verte:

Como si pudieras soplar bosques por tu boca,
Como si pudieras juntar cristales quebrados
O reunir fabulaciones en la desembocadura de tu corazn.

Como hecha de albas que no se han vertido
As quiero verte.

Jorge Ignacio Gmez Llano

SABER QUE EXISTES.

Saber que existes,
Que en alguna parte del mundo
Tu risa explota cantarina y celeste,
que tu sensacin sigue atrapando y liberando
constelaciones, musas y seres fabularios.

Que tu silente huella no es borrada
En ninguna arena.
Que te has vuelto cancin
Y principio del poema.

Saber que eres,
Que en alguna parte del mundo
Tus sanadoras manos cierran heridas
Y que en tu firmamento
Todo se ha vuelto horizonte.

Slo saber eso me basta
Y soy feliz.

Jorge Ignacio Gmez Llano
5-1-97


RETORNAS DEL OLVIDO

Jams Te tocar el olvido.
Ya eres estancia diamantina
habitando en cada uno de mis silencios.
Podrs acaso partir en la aurora sin memoria
slo para seducir extraviados pjaros
que harn nido en tu regazo
antes de remontar hacia su ltimo vuelo?

Ms, el olvido tiene tantos rostros,
que quiz uno de ellos se parecer al tuyo
y entonces, slo entonces, me olvidar de ti,
en los dismiles matices
de un supremo instante.

y despus de los mltiples recorridos
por incontables crepsculos, mundos y universos,
creados y consumados
All, en la estela fugaz del momento nombrado,
retornars en renacidos vientos en renacido fuego,
cual efigie que jams ha claudicado.

Y yo aqu, detrs del olvido, esperndote
sobre el lomo de un canto
que han presenciado los siglos.

Tal vez no sabrs que has retornado
y te perders en laberintos de brumas
Extasiada en el borde de ti misma.

O acaso regreses, disolviendo del olvido
todos sus rostros, sus mscaras y juegos.

Te mecers en estepas
como bailando en aleteos de mariposas inmortales.

Y all sers corcel libertino que siempre busca el primer brillo
que de su alma ha escapado.

Volvers as de ese momento
en que el olvido contigo teji lazos
ms, lo que traers de all descifrar el lenguaje
de todos los parasos y de todas las musas.

[Inmensurable vasija que acrecentar
las voces antiguas en que sers purificada.]

Y yo te ver as, inmensa,
en tu vestidura de lunas y tardes,
sabiendo desde antes, que jams te tocar el olvido.

Porque aunque el olvido te ha llamado
y en cada instante te convoca,
el cristal encendido del que brotaste al ser originada,
te salvaguarda de aquello a lo que incitas y temes.

Y te ver as, cual obra esculpida por el trueno,
cual roca tallada por las aguas,
cual silencio entretejido
con todos los cantos.

JORGE IGNACIO GMEZ LLANO

APERTURA

Abres Tus heridas a las alturas.
Las luces estelares brillan para ti.
rememoras de nuevo que respiras
el aire dado a los seres planetarios.
Todo sabe de tu presencia.
Todo te pronuncia lentamente,
hasta que reluce tu brillo real
de cuando eras astro en la galaxia.

Abres tu corazn a aquellos perdidos en su propio laberinto
Y entregas lo hermoso de tu huella de mujer
labrada en el significado de lo que no puede nombrarse.

Slo t, slo diosa
constituyendo resplandores en la penumbra.
Porque simplemente eres un suspiro elevado al sol
en donde te vuelves canto o manifestacin gloriosa
que asume su investidura.

Abres tu mirada al viento,
tu nueva mirada.
Y all eres una y mil veces
el pjaro de fuego
que le ense a las almas
el legado de su ilimitud.

JORGE IGNACIO GMEZ LLANO

INSTANTE

Slo un instante en tu presencia y me reencuentro conmigo
Con lo que soy y no soy,
Con lo que digo y lo que callo,
Con mi gran proeza interior
Y los absurdos alardes de mi insignificancia.
Me has conllevado a creer en lo que pareca imposible
Y me has empujado a insospechados abismos
Slo para descubrir su profunda irrealidad.
Contigo soy madero del fuego ritual,
viento que conjuga los sueos,
firmamento y espacio que todas las manos rozan,
Estepa rebosante de corceles impetuosos:

Slo un instante en tu presencia

y se ha revelado lo que soy

Mientras danzo en tu mirada
de mujer sabia y ancestral.

JORGE IGNACIO GMEZ LLANO

BIOGRAFIA
JORGE IGNACIO GMEZ LLANO

Desde nio ya estaba buscando en mi interior algo maravilloso, algo que fuera indestructible, que no se deshiciera ante mis ojos. Mil veces me imagin volando sobre el firmamento, estirndome ilimitadamente, escalando en universos paralelos, perdido o ms bien, encontrado en mi propia fantasa. All era emperador de mi propia existencia, creador de mi propio destino, hacedor de mi verdad. Muy pronto descubr la poesa, siendo todava muy joven comenc a beber en esas insondables aguas, a baarme all, a sentir que una parte de mi ser es inmortal.
Todava, muchos aos despus siento el mismo xtasis, el mismo vnculo con un espacio interior sagrado, la misma conmocin hermosa ante lo inconmensurable. He escrito ms de mil poemas, adems de muchos escritos, aforismos, Haiks, ensayos, historias y experimentos creativos. He hecho ya varios recitales en diferentes centros culturales y el tema que gira en cada uno de mis poemas es la bsqueda del SER y su reconciliacin con la existencia completa, su inmanencia, su trascendencia, su vivencia de la eternidad y del instante como sucesos unificados, no separados, su reencuentro con el amor como nica realidad cierta y permanente.
Escribir es un acto de muerte y de vida, en donde todo quiere revelarse a s mismo como si siempre hubiera sido y como si siempre fuera a persistir. Pero al mismo tiempo se descubre renaciendo y para ello necesita nuevamente morir. Entrelazando los dos sucesos de muerte y de vida, quien escribe se mira a s mismo como mirando el ms profundo de los abismos o la ms elevada de las cumbres: All, entre uno y otro lugar ocurre el milagro.

azulsaludeu@hotmail.com

 

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