s
s
s
s
s
s
s

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Hernn Freddy Narbona Vliz
Nacionalidad:
Chile
E-mail:
Biografia

HERMANA

Hermana: presente.
¿Dónde han ido tus ojos, hermana?
¿Quién arrulla a tu hija pequeñita?
¿En qué rincón ha quedado tu plegaria?
¿Supiste del buen viejo, su partida?
Quizás él ya te haya visitado.
Acá todo bien, cuestión gastada
Cada familia asumiendo sus hieles cotidianas
La ausencia alargada va oxidando el alma
Se lleva el exilio.
Se lleva y se calla
Son muchos, hermana,
los que, como tú, no escriben
los que, como tú, se apagan,
Hermana de patios, guitarra, fogatas,
la vieja subsiste a fuerza y a maña
Su llanto te alcanza como estela sabia
La fuerza celeste te busca sin pausa
Inventa una nieta, teje unas palabras
Parte de los nidos, la buena quebrada,
el puerto vacío, tu aula apagada
Llega hasta tus manos, va por donde vayas
Cubre tus temblores si el miedo avasalla
Hermana, eres isla, vida camuflada
En tu territorio de hija lejana
ha ensayado alguien anular el alba
Dios quiera, hermanita,
que en tus desayunos sepas dar las gracias
Que te fortifiquen amistades sanas
Que hasta esa errante cuna llegue la esperanza
Que creas, al menos, que hay quienes te aman
Tu hija copihue, pureza lozana, te ha de dar la fuerza en cada mañana
Dios quiera, hermanita,
que tus ojos almendra rechacen la espada,
resplandezcan claros como dos manparas
Que un suave teorema consuele distancias
Que un gato amarillo te traiga a la infancia
Te cuento ahora, hermana
Creció el eucaliptus, se secó la parra
La casa está verde, pero sin palabras
En el limonero la flor fue temprana
La guitarra muda palpita tus sambas
Mi hijo pequeño sacó tu mirada
¡Hermana, figúrate!
Esta carta larga. no sé,
no sé donde enviarla.

Del libro Miedo al Miedo 1983
_________________________

Mercedes

Tu canto rompió las mazmorras del espanto
enclavada rosa americana, prólogo de la libertad
acequia andina, resistencia celeste

Viniste con el viento, clandestina, poderosa,
Negra querida de los cañaverales
subimos por tu voz de alondras a vivir la epopeya de Alfonsina

Lloramos remecidos por tu ronda, esfumaste la pena, todo cambia
te empinaste liviana en tu galaxia, planeta rebelde

Desde la Argentina trizada por la muerte, flamearon tus pañuelos
Cantora de los mates, fulgurante mariposa de la selva tucumana,

Te vas con Violeta en dúo de amapolas,
Gracias a la Vida, Gracias a la Vida, tú nos diste tanto

Mercedes ve tranquila, el Padre bailará con tu voz estremecida
y nosotros quedaremos aplaudiendo, aplaudiendo, agradecidos.

Del libro Cable a tierra, 2010
_____________________________

EXTRAÑA

Lo que te digo ahora
no lo habré dicho nunca.
Mi timidez conspira,
se esconde mi palabra.

Me gustas instantánea,
rendida en nuevas playas.
Me gustas impetuosa,
fragante, enmarañada,
desnuda y extasiada.

Me gustas glamorosa,
resguardada en las hebras,
tejedora del alba.
en tus despeinados ojos
intuyo una cascada.
Adivino un orgasmo
en tus blondas pestañas.

Me gustas puritana,
que en beso se desarma,
rasgada por intrusas
luciérnagas paganas.

Me gustas libertaria,
indómita, salvaje.
Me gustas con tus velos,
con tus muslos en llamas.
Me gustas victoriosa
y mis fuegos desatas.

Me gustas y tu copa
el minuto derrama.
En tus tersas caderas
no he de hallar yo la calma.

Me gustas intangible,
efímera campana.
Me gustas y me espina
el adiós de tu palma.
Me gustas coloquial
y ajena a mí te escapas,
se diluye tu risa
en esquinas de grapa.

lo que te dije ahora
jamás te lo habré dicho.
Lo guardo como dardo
que rompe madrugadas.

Me gustas, mas te alejas
y cae mi palabra.

Del libro Eroscidio, amática contra el desamor, 1988.

biografia:
Hernán Freddy Narbona Véliz


Gracias a la vida, crónica en el cambio de folio

Cuando las décadas vividas se apilan, llegando a seis, son necesarios y
oportunos el equilibrio y la síntesis. Cuando se repasan los registros
de una vida acelerada, el tratar de resumir seis décadas, es un buen
desafío. Soy un hombre que ha cruzado dos siglos con los ojos y la mente
muy abiertos, experimentando el tráfago del cambio, tratando siempre de
ser parte de él. En este derrotero hice buenos amigos, algunos
circunstanciales, otros permanentes, pero igual todos importantes en la
construcción de tu hoja de ruta.

Fui un niño amado a destajo. Los cincuenta, tienen el color de la
mamadera verde con que cada tarde escuchaba al hada madrina. Niño de
radio y lectura, peleas a espada y procesiones. Escuela Pública Manuel
Rodríguez, sin patio, recitando en el día del niño, jugando en los
adoquines frente al puente del ascensor Polanco. Juegos en la calle
Basterrica y el paseo Taiba, patines de cuatro ruedas, trolebuses,
primas y vecinas, triciclos, monopatines, trompos y emboques, en la
radio el Adiós al Séptimo de Línea, Radiotanda. Al finalizar la década
paro de estudiantes, globos de las plazas rotos, mi papá luciéndose con
su torpedera fabricada en Astillero las Habas, feria de Asiva Estadio
Valparaíso. Curso de periodismo infantil en el IPA, taller literario,
Ventanario, Cristal y Luz del Niño, el descubrimiento de la poesía
anidada en todas las cosas.

Los sesenta se abren con la muerte de mamita Lala, mi abuela materna. El
61 ingreso al Rubén Castro, viene el mundial de fútbol, el periodismo
escolar, Copihue Tricolor, llego a ser acólito, cruzado, mariano, sigue
la poesía. Publican en el diario La Unión un bello poema a la madre. Lo
simpático es la anécdota detrás del poema, cuando dulcemente mamá me
instaba a apagar la luz de mi pieza y dormir. La adolescencia feliz, con
Buddy Richard cantando Cielo, los Iracundos cantando Calla. En el Rubén
Castro siguen las actividades en, Panorama, , Rincón Juvenil, 15 años,
el primer amor platónico, Mónica, Liceo 1. Muchos retiros espirituales
en Santiago y La Leonera con los jesuitas, Cinerama en Santiago, los
Beatles arrasan. Llega la Universidad de Chile, Escuela de Ciencias
Políticas y Administrativas, trabajos de verano, reforma universitaria,
el despertar político sexual de mi adolescencia, se conjuga la
revolución y la formación jesuítica, sigue el periodismo, creo el Mañaño
Time, la primera revista de la Escuela de Aduanas en la U de Chile.

Los setenta se inician con mi ingreso a la carrera de Periodismo, como
segunda carrera, justo cuando concluía la de Administración Aduanera. En
Junio ingreso por concurso a la Aduana de Pudahuel. No puedo votar por
Allende por no tener aun 21 años, pero soy parte de la campaña, desde el
diario Venceremos, donde escribo muchas crónicas, como Desidiotizando a
la cabrería. Muchos de los curas conocidos abrazan las banderas de
cristianos por el socialismo y me sumo a ellos. En la Semana Santa de
1971, conozco a Rosy y nos enamoramos. Cuando viajo a Praga y varios
países de Europa tengo 21 años. Compro las ilusiones en Plaza de la
Ópera en París. Vivimos el corto período de la Unidad Popular como
militantes, pero poco a poco nos absorbe nuestro amor.

En diciembre de 1973 soy exonerado e integro orgullosamente las listas
negras de la dictadura. Emigramos a Buenos Aires. La audacia de
insertarnos en la city porteña sin entrar al circuito del exilio. Lo
logramos y con eso la seguridad. El diario Clarín me permite acceder a
los dos empleos que tuve en Buenos Aires. La poesía surge a borbotones
durante el dolor de una separación de 10 meses, mientras nacía mi hijo
Hernán en Chile y en Argentina moría Perón. El reencuentro nos deja como
pareja a 2000 kilómetros de los padres y hermanos, saludable distancia
que debimos haber mantenido. Nace Natalia en 1977 en la clínica Marini
de Palermo. El trabajo es un buen refugio para cruzar por la terrible
dictadura argentina. En 1979 entro a estudiar un post título en
Relaciones Internacionales en la Universidad del Salvador. Un amigo tano
se convierte en nuestra familia, celebramos varias Pascuas con caldillos
de congrio y lasagnas.

Al inicio de los ochenta regresamos a Chile. La recesión argentina nos
empujó y también la ilusión de compartir con la familia. De recesión
aprendimos y también, a golpes, de los egoísmos que existen en las
familias. El aterrizaje en Chile fue difícil y supimos que teníamos que
seguir solos con nuestros hijos, en un ambiente que se agravaba por ser
demócratas y opositores al régimen de facto que imperaba en Chile. Los
ochenta fueron la combinación por abrirse espacios, partir de cero,
recurrir a tus talentos, escribir la experiencia gerencial. Así nació el
Manual de Comercio Exterior, con adrenalina, pasión y esfuerzo. El
trabajo en docencia me hizo vivir por años viajando a Santiago. Luego el
Manual del Exportador, Negociación Internacional. El amigo Ramón
Elizalde me dio la oportunidad de tomar este camino autoral. El 83
ingreso a la UCV, Escuela de Ingeniería de Transporte. Paralelamente
hago radio en Marbella FM y comentarios semanales en Canal 4. Audazmente
compro mi primera casa en el mismo y exacto lugar donde había nacido en
la calle Basterrica del cerro Polanco. Ese mismo año muere papá, infarto
al miocardio, a los 63 años. Es el tiempo de las protestas, apagones de
luces y caceroleos coordinados. La libertad es la gran carencia y por
ella luchamos. 1984 nace Pablo y estoy en su alumbramiento, saldando una
deuda por no haber estado en el de mis dos primeros hijos.

El terremoto de 1985 fue una experiencia familiar imborrable. Me
recuerdo con Pablo en su arnés sobre mi pecho y ambos corriendo en
bicicleta por los cerros. Ese año, me voy a México en una beca OEA de
Gerencia Internacional. Me despide Pablo que tiene 1 año justo. Vivo una
gran experiencia que me abre las puertas como consultor del Cicom OEA,
Centro Interamericano de Comercialización de OEA. Ya tenía dos manuales
en circulación y los llevé de obsequió al Instituto Mexicano de Comercio
Exterior. Paralelamente llevo a México terminado, mi poemario, Miedo al
Miedo, Poemática para abrir nuestras ventanas, aún no publicado. Leo mis
poemas a exiliados chilenos en México, particularmente a Denisse y su
familia, a Vicente Querol Cabrera y sus amigos. Regreso a Chile lleno de
energías y justo ocurre el terremoto de México. Al año siguiente la OEA
me envía en las primeras misiones como consultor, actividad en la cual
recorrería toda América Latina y el Caribe.

El tráfago de fin de los ochenta estuvo marcado por los afanes políticos
por la recuperación democrática. En 1982 me había reincorporado al PDC,
donde había pertenecido a mediados de los sesenta. Nos colocábamos al
alero de los organismos binacionales, como el Instituto Norteamericano o
Británico, donde presento en 1987 y 1988 mis poemarios, Miedo al Miedo y
Eroscidio, Amática frente al Desamor. Desde 1987 había logrado mantener
una columna semanal en la Estrella. Ese mismo año, al alero de la UCV,
creo el Consejo Académico de Integración y provocamos un interesante
acercamiento a la Argentina democratizada en 1984, con un proyecto que
rompe esquemas y que es seguido posteriormente por los gobiernos
democráticos, de 1990 en adelante. Por lo tanto, desde diferentes
ángulos, los ochenta fueron un decenio de reinserción cívica,
profesional y afectiva en Chile, desplegando la palabra en radios,
periodismo de opinión, la cátedra universitaria. Surgían mis primeros
libros técnicos, mis primeros poemarios y ya marchábamos con 3 hijos.

En los noventa, el desencanto con la transición y el trabajo
internacional intenso. Para cerrar los dieciséis años de dictadura,
publico Memorias Poéticas. Licencias para un Reinicio un libro que
recopila tres décadas y busca dar un vuelco en la temática poética
futura. En 1993 y 1996 dos nuevos títulos técnicos y ya cuatro
poemarios, engrosan la lista de mis obras. Vivo en gran medida de mis
derechos de autor y de lo que genero con mis viajes de consultoría que
aumentan y crecen en jerarquía. Trabajo de manera continuada en
República Dominicana, Argentina, Ecuador, Colombia y Brasil. En 1995
formo mi propio equipo de trabajo. Todo va viento en popa, pero en 1998
una artera traición que proviene de un pariente y de una mentira
familiar, nos deja a maltraer. El esfuerzo por la recuperación es
durísimo, pero logra sus frutos. Innovadores y tozudos, con Rosy somos
una sufrida unidad en amor y trabajo. Edito el libro Comercio
Internacional, Secretos del Negocio. Llego al año 2000 con un intenso
trabajo en Ecuador, Bolivia y Paraguay. Salimos a flote como corchos,
magullados, con secuelas que deberemos afrontar al entrar en el nuevo
siglo. Lo maravilloso de este decenio es que en él nace mi primera
nietecita, Valentina Paz, que será el ángel que nos ayudará a todos a
superar la crisis y revertirla en una gran unión familiar.

Siglo XXI, el 2002 se va mi madre. Cumplo su deseo de que me reintegre
al Servicio Nacional de Aduanas. Lo hago 3 días antes de que ella
fallezca. Me aboco a la función pública y el 2003 termino mi consultoría
para el Ministerio de Hacienda del Paraguay. Trabajo como Asesor de
Capacitación y aporto mi experiencia en el área. Hasta que en 2006 gano
un concurso de Alta Dirección Pública para asumir en la Región de
Atacama, como Administrador de Aduanas. Desde esta ciudad puerto de
Chañaral despliego mi entusiasmo intacto, como el primer día en que
ingresé al Servicio en Junio de 1970. Además de cumplir con mi función
directiva, sigo escribiendo y manteniendo este espacio de opinión y
debate.

Dejo atrás un proyecto familiar del cual se han hecho cargo mis hijos y
así, seguimos con Rosy, tomándole cada día el pulso a la actualidad,
interesada ella en sus tres hijos y sus dos nietas y yo, como ha sido
siempre, preocupado de la Transparencia, la Anticorrupción y una
democracia profunda. En el fondo, ambos coincidiendo, pero con acentos
diferentes, complementándonos como matrimonio que lleva ya 36 años.
Desde esta cotidiana aventura, en donde el amor no es una impostación
sino expresión real de alegrías y broncas, hemos avanzado 39 años, casi
los mismos cuarenta que puedo lucir en lo profesional. Con seis décadas
y la juventud intacta, pensando en positivo, pero cuidándonos de las
malas vibras con nuestros cables a tierra, entramos a una nueva etapa,
donde la única diferencia con la juventud será poder ocupar los
programas de tercera edad de turismo y farmacias.

Creo necesario dar gracias a Dios por todo lo que me ha dado, esperando
cubrir sus expectativas como un buen cristiano que, bromas aparte, ha
buscado en su autodidacta curso de ángel, ser mejor persona.

Chañaral, 1º de Noviembre de 2009.

escritorhnv@gmail.com

 

Desarrollado por: Asesorias Web
s
s
s
s
s
s