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Jos Antonio Sifuentes Jaimes
Nacionalidad:
México
E-mail:
Biografia

Al espiritu de los hombres,[aqui incluyo al genero humano entero, es decir las mujeres tambien], decia que al espiritù de los hombres, le hacen falta alas, las alas que la monoteidad de las situaciones, la impasividad de observar y no accionar, es decir no me involucro pues puedo resultar perjudicado., la inconsistencia de no practicar la humildad, ni la caridad, estos son las cercenantes tijeras que han cortado no de tajo, sino a rasguños, arañazos y dentelladas, las aureas alas del espiritu, estas alas,que permitian al \' Hombre\', elevarse sobre las mezquindades de la civilizaciòn y sobre el egoismo de sus limitantes acciones de acaparamiento de bienes intangibles, como son la confianza, el desprendimiento de la bondad, la comuniòn de ideas, de ser realmente un hombre con el hombre, y no una bestia con la sociedad, cuando el hombre olvida , la caridad, la comunicaciòn, el fraternalismo, el deseo de servir a los demàs , entonces es un reflejo
distorsionado de la imagèn primera que el Creador forjo al darle vida al primer hombre a nuestro padre Adan, quien en los mismos dominios del edèn , empezo a perder plumas de sus aureàs alas, al sucumbir junto con Eva a la tentaciòn primera, de querer tener el conocimiento absoluto de la creaciòn y de màs alla de la creaciòn, desde alli, pasando, por Abraham, Lot, Moisses., Saul, David y Salomòn, todos sin excepciòn, tuvieron sus alas maltratadas, pues a unos les gano la ambiciòn, a otros le deslumbro la gloria, y otros mas se sintieron elegidos de Dios, y es al casi traspasar el umbral de la vida, cuando rectificaron sus trazos erraticos de sus caminos, y sus espiritus vieron recuperadas sus alas, no hay que esperar a vislumbrar el otro extremo del tunel, ni esperar a que el camino se empiece a estrechar y cubrirse de cardos espinosos que desgarren no solamente la vestidura de nuestro mortal cuerpo, sino que tambien desgarran lo màs
valioso que hemos poseido desde el nacer, el Espiritù, a este hay que cuidarlo, hay que alimentarlo, hay que cubrirlo, hay que orientarlo, se tu mismo, se tu guardian màs celoso , de lo màs precioso y valioso que jamas habras de poseer, ni perlas de alba blancura, ni lo màs limpidos y multifaceticos diamantes, ni las màs verdes esmerandas, ni el aureo resplandor del oro, pueden igualar, restablece el brillo y la solidez< y flexibiilidad de tus alas,con lo màs preciado , el amor, ama, y seras amado, y da amor , a la vida entera, a los animales, a las plantas, a las rocas , a l arena de las playas, a las olas del mar, a las nubes que deambulan por los cielos, al aire que te da vida, al sol que te da calor y abrigo , a la inmensidad de los desiertos, pues estos te permitiran apreciar su belleza, pues aùn en sus extensas y onduladas y arenosas superficies se encuentra la vida, y sobre todo amate a ti mismo y asi amaras a tu projimo , con amor,


Biografía:
Josè Antonio Sifuentes Jaimes




antonsj2003@yahoo.com.mx

 

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