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Amilcar Uralde
Nacionalidad:
Argentina
E-mail:
Biografia
LIBERACION
Por Amlcar Uralde

Vuelvo desde mi sangre elemental,
traigo la voz abierta entre mis labios.
Me transfiguran, en mitad del asombro,
dos pupilas insomnes,
que reclaman, desde sitiales inviolados,
mi propia identidad:
ya copa rezumante de vivencias.

Salgo desde mis huesos dando cantos,
profundos como brasas,
que multiplican espejos enterrados
en arenales de inocencia.
Tengo nocin de culpas y me duelen
deudas ajenas en medio de mis jbilos.

Emerjo de mi cuerpo, me libero
de lgamos y dudas de lo humano.
Trasciendo mi endeble armazn de sustancias
ya realidad total de amor y de alegria,
y grito mi poesa absoluta de vida
contra el horizonte inhspito del hombre. como hueco que el hueco recogiera- digo que aun nos salvaia esta palabra impronunciada todavia...

TIEMPO DE ESTATUAS
Por Amlcar Uralde

I
Estamos de regreso, ya nos duele
encima de los labios la palabra...

Qu horizontes palpamos? O qu polen
nos cubri con su capa arborescente
para hacernos procrear? Ya nos pesa
tanta sed de buscar, y todava
no sabemos del todo si es regreso
o partida, este andar sin demora.

Nos fuimos, o creamos irnos,
en fatigada huida a buscarnos
en el dios que prescribe salvaciones
como prescribe pjaros al alba;
y hoy estamos volvindonos de todo
con huecos repetidos en las manos.

Nos sustancia la vida, nos recobra
esta gastada piel que nos recubre.
Nos equilibra el tiempo con sus giros
al borde del abismo. Estamos solos,
amigos, estamos solos de vuelta.

Pero nos salva aun esta palabra.
Pero nos mueve aun esta alegra.
Si todo se cayera de repente
como hueco que el hueco recogiera-
digo que aun nos salvara esta
palabra impronunciada todava...

II
Estamos yndonos de todo y estamos
volvindonos en todo nuevamente.

No me duele la vida, me quebranta
tanta muerta sin vida, tanta muerte
sin vivirla; tanta agona vacua;
sin sentido. Tanta vida con muerte.

Nos vamos, s, pero ya con substancias;
con estatuas de rbol; con vivencias
crecidas en nosotros como lavas
hirvientes, con races en todo.
Nos vamos, s, pero dejando huellas
labradas en las piedras, en el hombre

Nos vamos, s, pero nos regresamos
llenos de cantos, de poemas, de gritos
como el Dios verdadero que edifica
en tres das su templo derruido -.

Esta es la vida que sabemos cierta,
que sentimos viviente entre la muerte;
que nos crece en nosotros como un alba
de pjaros. Como un vaso de barro
rezumante de agua y de frescura
No la otra, la que cuelga como una

bolsa sin forma donde el tiempo arroja
cascaras de agonas y miseria.

Estamos yndonos de todo. Digo
que de todo volvemos nuevamente.
Escuchad! hoy os saludo, amigos,
desde un tiempo de estatuas ...

Para el Poeta Amlcar Uralde

Estoy junto a sus palabras y a las cosas que nombran al hombre, en tiempos en que todo pareca contener significados mas infinitamente humanos que emergan de la casa, el abrigo, los zapatos, las manos, la pupilas tambin, de ese casi invisible, que tiene forma de otro o de otros.
Es, en esos espacios que me encuentro con la poesa de Amlcar Uralde cuando dice Salgo desde mis huesos dando cantos profundos como brasas y tambin cuando afirma: Y grito mi poesa absoluta de vida/ contra el horizonte inhspito del hombre y est muy cerca el nio aguardando su nombre, el nio, que aun se asombra frente a una rosa, una paloma, una estrella.
El poeta destila como todo poeta la esperanza, necesaria para toda partida y el duelo del regreso. Estamos yndonos de todo, y estamos volvindonos en todo nuevamente mientras nos aproxima a la musicalidad de lo potico Si apresuras tus dedos, en su msica se alzar una vidala / rememorando ausencias dice, sobre la soledad que tanto duele.
Habitante de los mundos ocultos del canto, es profeta de renacimientos. Posee todas las voces que transforman, que mueven los milagros y crean esos ros de aguas cristalinas, que humedecen un universo por momentos tan rido de voces, de pupilas que dibujan miradas, un universo, y un mundo con rostros de ausencias.
Es el poeta Uralde, el que tiene la magia para las noches de orfandad y el que nos conduce a las moradas de los dioses, para deshojar mitologas y compartir sus cielos.

Leonor Escard

Amilcar Uralde
Poeta, pintor. Es Maestro Nacional de Artes Visuales.

Libros Publicados:
Elega total, poemas.
Seleccin potica de Jean Arsteguieta. Poemas.
Nuevos poetas argentinos, seleccin y notas.
Presencia y tiempo, poemas.
Poemas a Cehizar, poemas.
En espera, poemas.
Nocturmancia, poemas.
Mensajeras al sud, poemas.

Como pintor ha realizado exposiciones de sus obras en diversas galeras de arte del Pas

Agrupaciones impulso La Boca
Lamadrid 355, Ciudad Autnoma de Buenos Aires.

Crculo de la prensa de Quilmes
Av. Crdoba 701 Ciudad Autnoma de Buenos Aires

Diario El Periodista
Saenza Pea 817 Ciudad Autnoma de Buenos Aires

Casa de Catamarca
Av. Crdoba 2080. Ciudad Autnoma de Buenos Aires

Secretara de Cultura de la Nacin
Centro Cultural Las Malvinas. Premio Palmiro Vanoli, Florida 753.
Ciudad Autnoma de Buenos Aires

Sus obras figuran tambin en las colecciones de la Casa de la Cultura Crdoba, Avda. Velez Sarsfield 3508, Provincia de Crdoba y en diversas colecciones privadas.

Clarin
Buenos Aires, domingo 28 de abril de 1957.


Presencia y tiempo
Por Amilcar Uralde

La poesa de Amlcar Uralde no admite concesiones. Se mantiene fiel a una pura evocacin, ausente de todo artificio retrico, procurando valer esencialmente, esto es, por las cosas ms que por las palabras que las designan. El poeta procura rehuir todo lo adjetivo, en una voluntad de entender puramente la sustantividad de los fenmenos humanos. Pero ello no quiere decir, ni mucho menos, que Uralde sea un poeta hermtico e inhumano, en el sentido de vivir recluido en un mundo interior, cerrando a las inquietudes del tiempo. Su Elega a Miguel Hernndez y, sobre todo, su poema Libertad, muestran una sensibilidad finamente preocupada por lo que es autnticamente la sustancia de nuetra hora. La poesa de Uralde alcanza as una resonancia que se proyecta clara y luminosamente hacia el corazn de los hombres.
[Ediciones Voz Viva]

 

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