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Javier Villegas
Nacionalidad:
Perú
E-mail:
Biografia
NO QUIERO SER...

No quiero ser el reptil
que a solas azuza contra la vida,
el vaho de una estrella extraviada,
el rbol que se yergue cubierto de saliva,
el perro que sin aullidos,
busca un pretexto para lamer su herida.

No quiero ser el canto
que se asfixi en el viento,
el cabestro que a la noche le da senda,
el asesino de los sueos,
en el vuelo de un ave solitaria.

Hoy, como ayer, me atavo de pretextos,
sumo bridas a mi estrella,
cojo mi brazo y mi pie a medio da,
atestiguo mi pensamiento ante la vida
y brindo sonrisas a la lluvia.

INQUISICIN AL EMIGRANTE

De qu color se desintegr tu canto,
en qu vientos se extravi tu nombre,
en qu caminos se esfum tu esencia,
en qu sonido perdi tu voz el timbre.
Vamos, responde, suelta una lgrima
si quieres, pero da la respuesta.
Tengo un nido de amor para tus latidos,
tengo un rincn en mis huesos sumergido,
all puedes confesar tranquilo,
all puedes nombrar tu sangre,
porque tus sueos y mis sueos,
tu dolor y mi dolor,
tienen de pespunte el mismo hilo,
tu corazn y el mo,
el mismo siku en su latido,
el mismo rondador en su quejido,
la misma quena, para no ser olvido.

En qu formas se transform tu rostro,
en qu calles se diluy tu aroma,
a retama, a romero, a brisa de la maana.
Qu espejo captur tu hechura,
qu agua ahog tu sed de estrellas,
qu espinas cercaron tu emocin de lluvia.
Confiesa ahora, es el momento, el lugar exacto;
aqu estn guardadas las espigas,
aqu estn agazapadas las batallas,
de la luz, del pan y las semillas.

DE ALGUNA FORMA

De alguna forma tendr que morder el alba,
el silencio que habita en la manzana,
la raz inconclusa de la palabra.
S, tendr que ser as,
por el verbo que se ahoga en la garganta,
por el nio disuelto en su co,
por el perro que ladra a la osamenta.

Es el tiempo, exacto el reloj
que despierta al sentimiento,
rebelde el agua que recorre mi cuerpo.
De alguna forma tendr
que torcerle el cuello al viento,
porque se apaga un astro y causa espanto,
se cae un nio y el mar a muerto.
Si, de alguna forma tendr que limpiar
las nubes que entristecen el rumor de tu cuerpo,
la espina que aviva el sufrimiento.

De alguna forma tendr que ser distinto,
redoblando el paso, para encontrarme
en los murmullos del tiempo.
S, de alguna forma encontrar un cauce
para el torrente de mi sentimiento,
aguja para cocer retazos de dicha
en las ventanas del advenimiento,
un zapato para guardar las huellas
que ahora slo son intento.

De alguna forma tendr que estar solo,
agitado por el fuego, tentado por el odio,
solidario con tu recuerdo, participe de todo.
De alguna forma tendr que sumar
derrotas a mis poros, a mis ojos y a mis codos,
sueos escarlatas a mis pelos,
porque de los geranios rojos
no se marchitaron todos,
de los ruiseores muertos,
alguien sigue enarbolando sus retornos.

SOLEDUMBRE

La soledad es tambin
un homenaje al prjimo.

Mario Benedetti
Camino por todos los desiertos,
ni un sueo, ni una palabra,
ni una rosa incorporndose a la vida,
ni un l que haga taer mi sufrimiento.

Camino despus de haber
tocado todas las puertas,
todas se cerraron por vergenza
a mi semblante,
ni un dilogo, ni un abrazo,
solo fui inventando el lenguaje,
para que con el silencio,
este insomnio insoportable en mi columna,
pueda generar en el viento, algaraba.

Camino por todos los desiertos,
como una materia tosca que incita a la vida.
De ser ceniza, escoria olvidada,
he pasado a ser llama mensajera,
territorio inexplorado
de la fogata sensitiva.

Camino con un poco de desazn en el alma,
a pesar de todo un hlito de esperanza
cubre mi materia,
y las ganas de ser feliz
fluye de m como grano alborozado.

Camino por todos los desiertos,
retomando la sangre derramada,
la razn vital de la osamenta,
la luz detenida, las ganas de ser semilla,
savia del rbol que de las hojas secas,
cantando a la lluvia se incorpora.

PIEDRA REBELDE

Soy la piedra del camino,
la estoica genealoga del destino.
Llevo la edad del tiempo y de los trigos,
la protesta que no quiere semejarse a los aullidos,
los naufragios de la aurora y de los nios,
la alegra camuflada en mi recuerdo,
al sol recostado en mi silencio,
porque no creo en los vaticinios del zodiaco.

Soy la autora de la algaraba de los truenos
y del mensaje que portarn las cartas,
cuando el viento celebre el ltimo recuerdo.

Soy la piedra,
el apoyo de mi misma y de los sueos,
el reflejo de la luz y los deseos.
Llevo el semblante de los planetas ajados,
de las estrellas muertas,
de la annimas edades.
El enigma de mis orgenes
est expuesto sobre mi alma,
all donde el sol se esconde
con su tropel insomne,
con su virtual promesa
y su memoria intacta.

No me asustan las batallas
ni los trminos procases,
no me aturde la inclemencia,
ni el embuste del hipcrita,
no me incomoda si alguien
hurta las rosas que cantan en mis grietas.
Mi gloria est ms all de este imperio,
de ste espacio, ms all del alboroto del exceso,
ms all del dolor que mitiga este planeta.

Soy la piedra
que congenia con los frutos y los trinos,
con las fases de la sombra y de la luz,
con los colores de cada pensamiento,
con la muerte del tierno pasto,
con la anunciacin que traen las gaviotas.

Soy veterana de la soledad,
he bebido de los ms crueles estos,
he sido franca con las palomas desangradas,
con las esperanzas mancilladas,
con las voces de la oscuridad,
por ello estoy aqu, de pie frente a vosotros,
en nombre de la luz
y de las vidas altas que traer la aurora.

INFORME PARA LOS PRXIMOS DAS

Sucede que me canso
de mostrar al mundo mis orgenes,
de asomarme a la fiesta de la luz,
como un pjaro augural,
que se aliment de trigos y de estrellas,
que bebi el agua de la dicha
en humildes manantiales,
en cntaros perennes.

Sucede que me canso
de refugiarme al final del silencio,
donde saltan las mariposas
que no logr guardarlas en mi pecho,
donde cantan las lechuzas,
premonitoriamente y afanosas.

Sucede que me canso
de ulular como tren de medianoche,
de aferrarme a mis sueos
que los veo ascender por los abismos,
de tejer promesas a las flores
que una humilde muchacha
coloc en mis jarrones.

Sucede que me canso
de mirar por la ventana,
tratando de encontrar el color,
que alguien hurt de mi alma.
Sucede que me canso de hablar por mi boca,
tratando de imitar el discurso del agua,
de salir por mi brazo,
para atrapar del sol la deuda.

Sucede que me canso
de compararme con el mar,
de sumar palabras al chirrido del viento,
de calzarme el mismo zapato,
de pisar la misma huella,
mientras los sueos
mueren tristemente en los geranios.

Sucede que me canso
de tejer promesas al olvido,
de enarbolarme en las banderas,
de escribir poemas para el futuro,
de soarme siendo otro,
si sigo siendo el mismo.

APOLOGA DEL HOMBRE

En este romper el alba
se levanta el hombre
y el universo afirma grandeza
y todo da fe de su amor.

Manuel Moreno Jimeno.

Levntate hombre,
clzate la dimensin de siempre,
las astucias, los imanes, los candelabros,
con la luz que t inventaste.
Levntate desde el ltimo
rescoldo de tu huella,
desde lo alto de tu sangre,
crece nuevamente,
en nombre de las casas derruidas,
de los manzanos tristes
y de las estrellas que se agobian en la noche.

Levntate hombre,
desde tu edad lograda,
hay tantas muertes que nublan el paisaje,
asesinatos en masa,
que hacen llorar la hierba,
porque la sangre congeniaba con la aurora,
con las espigas altas
y las constelaciones ntimas.

Levntate!,
es la hora de las definiciones,
ya se fueron las estrellas fugaces,
es la luz total, total el ojo, total el pie,
total el sendero que dibuj el viento.
Levanta tus argumentos,
el fuego purificador de tu mirada,
clzate tus palas y azadones,
vamos a soliviantar las sementeras,
es la hora de las definiciones,
de pintar los sueos
que se quedaron truncos,
como los nios muertos por el hambre.
Es la hora de abrazarse mutuamente,
de salpicarse el rostro de alegra.

Levntate!,
lleg la hora de acabar
con los infames das,
con las lenguas mordaces que hablan de nosotros,
de nuestros rados trajes,
de nuestro semblante triste.

Levntate con la clera del trueno,
con la mismo estruendo de los trigos,
es la hora de expresar nuestros deseos,
de cobrar lo que nos deben,
nos corresponde la pelea juntos,
porque estamos hechos del mismo sumo,
de la misma sangre, el mismo latido
y la misma respiracin rebelde.

PUEDE SER MAANA

Puede ser maana,
ahora resulta intil,
las sombras resucitan
como un manojo de espinas
y hacen ilegibles nuestros gestos,
truncan nuestros besos,
nublan nuestras huellas,
mellan los recuerdos.

Puede ser maana,
que se cambie la monotona del camino,
que se acabe con el imperio del silencio,
que se escuche el testimonio de los muertos,
que los luceros canten en las puertas.

Puede ser maana,
que uno, en medio de la ciudad, ya no est solo,
enajenado, mirando escaparates,
puede que el viento cambie su destino
y tenga la tristeza un nido de gaviotas.

Puede ser maana,
que en la pupila de tus ojos
se rediman los paisajes,
en la fatiga de tu cuerpo,
sobrevivan nuestros cuerpos
y en la dimensin de los manteles,
el pan no sea un ansia muerta.

Puede ser maana,
que ya no sea necesario mi tormento,
ni el testimonio de tus ojos,
para entonces la aurora,
traer el color que a todos nos convenga
y la luz ser, por todos celebrada.

biografia:

Javier Villegas Fernndez
. Nacido en el distrito de Chiguirip, provincia de Chota [Cajamarca–Per], el 3 de diciembre de 1955. Licenciado en Educacin, egresado de la Universidad Nacional de Educacin “Enrique Guzmn y Valle” [La Cantuta]. Ganador de diversos premios literarios, entre ellos, el Premio Nacional de Educacin “Horacio”, en 1991 y 1992, Primer Puesto en el I Concurso de Literatura Infantil y Juvenil 2004, convocado por la Editorial Master Libros y la Asociacin Peruana de Literatura Infantil y Juvenil [APLIJ], finalista en la VIII Bienal de Poesa “Premio COPE”. Ha sido distinguido por diversas instituciones locales, nacionales e internacionales y ha participado en eventos literarios a nivel nacional e internacional. Ha dictado Talleres de Creacin Literaria y Animacin a la lectura, tanto en el Per como en el Ecuador, pas al que ha sido invitado en ms de una oportunidad. Su produccin aparece en diversas antologas, tanto en el Per como en el extranjero. Es autor de las obras de poesa para nios: “La luna cantora”, “Rimando la alegra”, “Repertorio de ternura”, “Poesa para nios” y “La flauta del agua” y “El amor es ms…” [Poesa romntica]. Parte de su produccin se encuentra en las pginas Web:
www.poemitas.com/cosicosas.htm
www.prometeodigital.org
www.lecturasparacompartir.com

Correspondencia:
javillegas1@yahoo.es
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