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Cristina Domenech
Nacionalidad:
Argentina
E-mail:
Biografia
Mapa de familia

Mi madre desvive y nos da huesitos para que juguemos.
Los hermanos cantamos la cancin de los alpinos.

Mi padre nos muestra el mapa de Espaa
que esconde versos rojos y amarillos,
versos de perro polizn a la deriva.

Mi madre desvive para que vuelva
la guerra intil entre justos
y pecadores.
En el mapa de la muerte
estamos los hijos, las nueras, los yernos,
y a su lado, inmvil,
mi padre como una paloma.

Por el patio y la casa vaga el perro
pero no encuentra comida en la historia.
Cantamos en cataln que bajamos la fuente del gato, que hay una joven,
una joven y un soldado, que le preguntan
cmo se dice Marieta del ojo vivo.
Es la estpida cancin de siempre que nos hace llorar.

Mienten los secretos de verdad?

Mi madre habla de desconocidos.
Llena la cocina de penas
y migas cucarachas fugaces como estrellas.

Los nietos
lucirn mscaras deshabitadas.
Re la abuela pero no es mi madre.

Es annima la voz del invierno.
Hay un desborde en las intenciones del agua.
[El mundo en invierno es un punto quieto
y hace fro
para perseguir piernas desandadas.]
Imagino que no existen los ojos vivos
que me hacen bajar y bajar la fuente del gato.

Amanece. Mi madre se desvive.
Nos da huesitos para que juguemos.

Lengua madre

Dar al sentido su equvoca astucia
o decir hambre
engaa la certeza de la ausencia.
Decir hambre tambin
distrae llevarte adonde huele la levadura
y ser pan.
Entonces retorno al infierno y recuerdo
decir madre
cuando ya no hay destino
para la palabra. Tampoco entonces
se comprende el misterio.
Intento inventar lo divino. Lo silencio.

De la magnitud del tiempo


El grito del sodero
se entromete en la calma de la casa,
llega mi hija con el apuro de los hijos:
que almuerza en casa que llega tarde al trabajo
que pas mala noche que no pudo dormir.
El casado casa quiere, pienso.
Ella vuelve de vez en cuando al clima
que renueva el sabor de la costumbre.
Pero est inquieta
como si una rfaga de tiempo la llevara a otro sitio.
Creo, dice, que estoy embarazada.
La miro perpleja. El cuerpo anda fuera del cuerpo.
La hija, yo, pura materia dura
que no puede. Es la hija madre. Yo madre t madre:
ingenuos pronombres que velan el futuro.
El cuerpo dice, no puedo decirte nada.
Pero la dicha revive como un truco nuevo
en lengua materna. Se mezcla el barullo adentro y afuera
aunque no, no sale algo de ms.
Ella desconoce, pienso,
la voz que me pasa por alto.
Sabemos mirarnos desde el antiguo lugar de las mujeres.
Cuando llegan los otros ella cuenta.
Los abrazos hermanos
hacen otra la imagen de la historia.
Alguien dice, el sodero dej cuatro sifones. Qu raro, pienso,
se ha tomado poca soda esta semana.

biografia:

Cristina Domenech
naci en Buenos Aires. [21/6/54]
Realiz estudios de Letras y concluye con una beca en la Universidad de Ciencias Empresariales y sociales de la Licenciatura en filosfa. Escribe su tesis sobre el problema de la didctica de la filosofa.
Es coordinadora de talleres de escritura entre otros sitios en el Centro Cultural Recoleta, Biblioteca Centenera por Casa de Poesa, y en forma particular.
Actualmente dicta talleres de poesa en el Penal de San Martn en el espacio de la Universidad de San Martn.

Publicaciones

Impalpable -Ed. ltimo Reino- Ao 1994

Condensacin de la Luz -Ed. Libros de Alejandra- Ao 1998

Tierra Negra -Ed. Del Dock- Ao 1999

Demudado- airediseo edic

cristinadomenech@hotmail.com

 

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