Contertulios me preguntan qué es la poesía.La poesía es una puta de labios rojos.
La nariz de un borracho bajo un farol de la esquina.
Los besos mudos.
La forma más digna de decir mentiras.
Las musas escondidas.
El árbol de mi casa de niña.
La mierda de vida.
Un pecho lleno de leche.
La muerte bajo una sábana blanca y fría.
El sudor de una flor.
La pupila de la luna.
El cenicero del que come cáncer.
El lecho de dos amantes.
La carne tibia sobre la mía fría.
Un perro que llora por la noche vacía.
Un.
Las.
Los.
Todos.
Nadas.
Cuántos y Cómos.
Por y Para.
Qué es la poesía, pregunté a
uno que se dice poeta,
con sus grandes ojos
me buscó para decir
con vos grave de
sabelotodo, ¿tú te crees poetisa?
sin pensarlo siquiera
le dije con mi tono
ronco y firme,
soy una puta queriendo parecer dama.
Él ríe y no me responde nada.
Me levanté orgullosa y grité;
¡No me vengan con payasadas,
que la poesía es todo,
es todo y no es nada!
Trayenko.Dónde.Dónde andará el hombre
que tanto quiero.
No pasa siquiera pisando
mis versos.
Dónde estará el hombre
que cubra de calor mi cuerpo.
No despierta el insomnio
de mis deseos.
Dónde plantará flores el hombre
que yo espero.
Cortando margaritas
en otros suelos.
Dónde descansará el hombre
que tanto anhelo.
Besando qué boca
recostado en qué lecho.
Dónde estará el hombre
de mis sueños.
Quizás en otra vida,
en la que nos encontraremos.
Trayenko.Todos los días te extraño,
no habrá un día hasta mi muerte
en que no sienta la necesidad
de besar tu frente.
Un día más.Un día más triste,
mojado, acurrucando
esperanzas desesperanzadas
de sentir tu calor, tu beso, tu abrazo.
En esta soledad inmensa
hundo mi rostro en
la almohada tratando de
sentir tu aliento dulce,
fresco como los pinos recién
bañados por el cielo.
Acarició celestes sábanas y
te recuerdo recostado en ellas,
enredando entre tus dedos mi
largo cabello y no siento,
no siento el latir de tu corazón,
las arranco con rabia,
sé que no estás y no entrarás
por esta puerta gritando
tu insolente juventud.
Hoy he llorado como cada noche,
por tus manos,
tus sueños buenos,
tus tiernos mimos que me ayudaban
a seguir creyendo en la justicia,
la verdad bien dicha,
la compañía incondicional,
lo útil que era mi valiente sonrisa.
Cuánto siento no sentir tu risa,
el sonido bello de tu guitarra,
las horas de insomnio porque no llegabas.
Hoy te ha llorado el cielo y mi alma.Recorro con los ojos nublados
como mañana fría de invierno sureño,
las cosas que dejaste olvidadas
y revivo sin fuerzas de tanta
nostalgia los momentos en que nunca
pensé que te perdería.
Cuánto siento no sentir tu risa
tu pena, tu alegría.
Desde lo más hondo de mi vientre
mi útero duele y este dolor
cae como lágrimas por las yemas
de mis manos tristes,
para escribirte porque es la única
forma digna que tengo
de decirte que la vida,
la vida hijo amado,
desde tu partida ya no tiene
el color que tú le dabas
con sólo estar cerca,
con tu ruido y tu silencio.
Cuánto siento no sentir tu aroma,
se va lentamente perdiendo en tu cama,
que desde tu partida,
es a quien beso,
al llegar cada noche
a esta casa tan vacía,
tan vacía porque no está
lo mejor que he tenido
en mi vida.
Tú, tú mi amado Matías.
Trayenko.biografia:
Marcela Ines Jacqueline Vidal MeloTrayenko soy.
La que escribe de lo que en el alma de una mujer florece
en una mesa de campo o en un escritorio pulcro.
Cada día corro a mirar los rostros abiertos de los niños,
vivo con la canción de una campana y
la tiza que agrieta mis manos.
Mis ojos se encantan con la simpleza de una margarita silvestre.
Desde hace años amanezco en la tierra donde
dejó sus huellas de versos líricos el poeta Jorge Teillier
paseo mi cuerpo por los paisajes donde luchó el joven Leftraro..
He sido madre de mil hijos de otras madres
y madre y padre de uno solo parido de mis entrañas.
Escribo y leo de todo para no morir de hambre,
porque hay alimentos que no se compran
con el salario de mil días en una sala de risas y libros.
He ganado algunos reconocimientos,
de todos ellos el que más cuido y cuelgo
en mi alma es la dicha del desahogo de escribir
porque de lo contrario muero.
Trayenko.
Marcela Ines Jacqueline Vidal Melo, nacida en Santiago de Chile , en el año 1968, escribe poesía y cuentos desde muy niña, actriz, poetisa y profesora.
marmativg@hotmail.com