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Marcelo Elizondo Gutirrez
Nacionalidad:
Chile
E-mail:
Biografia

Una sombra color carmesí

Una pesadilla que podría ser hermosura
cuando las atroces maravillas se nublaban
de miedos inconscientes cerrados en un engranaje
-Se hacían participe para aterrar.
provocando un cálido descanso para el alma
que muy tortuoso entregaba verdad.

Que tan curioso, cuando el pasado ahora es muerte
en una historia de amores y mujeres, de vidas
mágicas situaciones de una oración
nunca escrita, nunca hablada, nunca pensada [por mi].
Cuando todo era una fría sensación de un corazón,
los fuegos inconscientes alejaban la sombra
que oscura y de carmesí era un sentido más,
más hermoso que un ángel de tradición,
cantando como una sombra que desaparece.

¡Qué triste! Se había olvidado
lo había enterrado por generaciones
vidas que se habían olvidado de las anteriores
relegándole al presente una sola realidad
a veces de amatistas y otras de rosas,
que con espanto buscaban en la memoria
un nuevo sueño que diera la verdad
para conocer esa sombra, esa sombra color carmesí.

Podría ser tarde para conocer a vidas del pasado,
y es que en realidad, no se necesitan sentidos.
fui yo, y eso basta para intentar estar al tanto,
ver las devociones, aquellas mujeres, hijos antiguos
esas eternas y aun secretas vidas.

Era un color carmesí de tantas vidas observadas
que guardaban el aura de cada época
cada criatura y multitudes de verdades,
el alba formaba un verde jardín
que perpetua era eterna de rojo intenso.

Poseía caballos y caballeros
varones muertos en gloria
sombras largas, pequeñas y bien formadas
todo era misterioso en un carmesí borroso
que yo incesante intentaba no despertar
para buscar más, vivir más de lo ya vivido
compartir un espejo, aferrarme a la mitología
de que realmente existía y volver a soñar con ese inconsciente
que nublado ya se hacia lejano.

Tan hermosa esa pesadilla
que volvería a vivirla
por mil siglos de un alma
por caricias de cama, de muchas camas
que a veces doloridas mostraban una nueva mano
un nuevo sabor color de piel
con regresos y texturas; mil figuras
que algunos sin dioses aun seguían siendo dulces,
para mi, para un pasado, una biografía
de lo que ha sido mi alma, mi verdad y mi estancia.

Que humilde, bien testarudo aun lo busco,
desdibujo una incertidumbre de mi mismo
una postergación a lo de hoy
anticipando a lo que es el olvido,
y que no se marchite nunca jamás
porque no quiero olvidar un recuerdo
de un carmesí intenso de distintos rostros
de algunas traiciones y tantas muertes
que aun no puedo entender.

____________

A Violeta Parra

Que curioso que andes cantando
En la blancura de tu aventura
En la muerte de tu suerte
Para siempre en tu historia,
Que resplandece tu alegría
En la aurora y la agonía
En todo el cuerpo y lo profundo
A lo largo de tus ojos
Y en el olvido de un mundo.

A que le cantas mujer antigua,
Antiguos amores
Y el presente de cada día,
Por las fiestas te llaman
Silenciosa como el vino
Y ardiente como un mapuche en el camino;
Que gastado aun lucha por el destino,
En una visión oscura de luto
En el secreto de un copihue.

Por que cantas, por que sufres
Una nota de melodía,
Es poesía para soñar
Un olvido para nunca olvidar,
Que se purifica en las montañas
Desde Europa a una tierra lejana,
Confirmando un gran universo
Que precede de tu muerte;
Una misteriosa forma de tiempo.

biografia:
Marcelo Elizondo Gutiérrez


despiertatusoidos@hotmail.com

 

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