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Ignacio DAZ DELMONTE
Nacionalidad:
España
E-mail:
Biografia

OTOÑALES: PULSACIONES

El pulso late,
habla
de su silencio
y de sus suspiros.

Temblor de calles desiertas,
rugidos como ronquidos:
la lechuza levanta acta
de las noches inconclusas.

Afirmación de futuro:
no existen ojos
en la espalda.

De repente el miedo
y, tras la bacanal,
nadie sabe dónde esconderse.

No contestan las alturas,
las brújulas desorientadas,
los grandes señores de la Tierra
juegan a la lotería.

El pulso habla:
nadie escucha
pues se anticipa
el prejuicio.

Se pierde el respeto
desde que se recibe
el primer golpe.

Dar palos al aire
y salvar el pellejo:
los castillos de arena
se los lleva el agua.

Vientos concluyentes
atizan las tormentas:
el frío huele a muerte
y tengo los pies helados.

Sobre tus nuevos pechos
se derrama el jugo hambriento
de los estómagos de la pobreza.

Un intermedio entre nadas la vida,
como un abanico de matices
que se bate entre miedos y esperanzas.

Huid de lo superfluo,
de los santos, de lo falso,
de los que prometen futuro
como si vendieran pan.

Pulsan bocinas los pájaros
a la espera de
que los coches trinen.

Tratáis a los hijos como a animales
y al cabo buscáis justicia para vosotros.

Cada sorbo de aire
es mitad duda
mitad nostalgia.

El tiempo pasa tan deprisa
que casi nadie se puede apear.
Y, si se logra, acaso tampoco
será posible volver a subir.

El pulso late:
desapercibido apenas
es el ronroneo
de la conciencia.

Las luces apagan la noche
y los búhos acuden al oculista.

La elegía de los hombres
se escribe con cicatrices
que supuran en un grito ahogado.

Vivid a medio camino de la luna
y esperad que el sol sitúe
a cada ser en su sitio.

Usad de almohada a la soledad
y de sábana a la paz,
mas donde haya injusticia
que tus pies no caminen solos.

Verdades parciales,
verdades personales
mas solo una verdad,
que es la que nos rige.

Es la hora
de que el hombre
sea, más que ser,
humano.

El pulso grita:
tengo tanto de que hablar
que prefiero vivir mudo.

OTOÑALES: SONETO PESIMISTA

Casi nada de mis actos siento.
por ir hacia lo perfecto y notable,
por pretender el equilibrio estable,
aunque comprender y saberme intento.

Si me detengo y analizo el momento,
mi reflejo es tan serio como afable;
si miro atrás, asomo detestable:
es en suma mi ropaje un lamento.

Veo un futuro de huesos doloridos
y ningún signo que lo modifique,
ningún peso que incline la balanza.

Como si todo lo hubiera vivido
y camine por un pasillo sin tabiques,
sobrándome en los años la esperanza.

OTOÑALES: SONETO OPTIMISTA

Al título es difícil adaptarme
mas me he marcado completar el reto,
olvidar las algias y verme neto
de todo aquello que me impide amarme.

Tanta suerte ha venido a visitarme,
en forma de mujer y ser completo,
que no me siento sino tan repleto
como para a las puertas asomarme.

Vanos de luz llenan mi frente
y mi tórax se infla descomprimido
de ansiedades y miedos y rencores:

puedo izar el arcoiris de repente,
caminar erguido y convencido
de que, por ti, mis actos son mejores.

biografia:
Ignacio DÍAZ DELMONTE

Nacido en Valencia [España], reside actualmente en Sevilla, si bien ha habitado en diversas ciudades anteriormente.

Ha participado en varias antologías,en diversas páginas literarias y en su propio blog:
http://ignaciodiazdelmonte.blogspot.com/

ignaciodiazdelmonte@gmail.com

 

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