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Carlos Castillo Quintero
Nacionalidad:
Colombia
E-mail:
Biografia
OFICIO DE DIFUNTOS

I.

Y si recogieras tu voz cristalina para preguntarme
-madre querida- qu hay de nuevo por estos das,
tendra que contarte que como bestias seguimos arando en la niebla
preparando la tierra para la desolacin.

Te dira que tu otro hijo, en una tarde desdichada
perseguido por el agua triste de los condenados
con una moneda atravesada en sus labios se fue a un pas lejano
olvidando la tristeza de su corazn
que dej extendido como una roja luna sobre la cordillera.

Y no tendra aliento para contarte
que en esta casa que hiciste con tus manos
arribamos a la noche y sin molestarnos por cambiar los tendidos
nos recostamos en el mismo lecho en donde nuestras mujeres
copulan con los asesinos.

Pero t no preguntas
-madre querida- porque ya ests muerta,
y yo no quiero contarte para que no sufras
no te digo nada de este cielo torcido del porvenir.

II.

Puede suceder que apenas acallado el combate le veas bajar
cabalgando sobre su muerte como sobre una yegua salvaje,
con su cabellera mecida por el viento montaraz
y un rumor de agua resbalando en sus dedos.

Y que te salude con la fuerza del que custodia la noche,
y la luz promisoria que slo sus ojos podran a pesar de las lgrimas.

Quiz no comprendas entonces que sobre su piel, la irredimible tristeza,
como la salmuera oculta en los senos de las muchachas,
le ha despojado para siempre de sus afanes.

Y de seguro, vas a repudiar su humilde manera de entrar en el crepsculo
con su leve inventario de amortajado,
renunciando para siempre al hogar, al lecho, al pan,
a la herida de vivir que ya no asedia
porque para ti tambin todo ha terminado,
ahora, cuando apenas enmudece la sombra,
y te ves bajar por el frente de tu casa
cabalgando sobre tu muerte como sobre una yegua salvaje.

BURDELIANA XII

1.

Caballero mo:
En esta ciudad ayer llovi,
de las montaas comenzaron a bajar barquitos de papel
montados sobre la lluvia.

Estuve pendiente por si vea tu bandera de pirata.
Ninguno naufrag
tuve que reconocer
que no haban sido construidos por tus manos.

2.

Hasta mis gastadas sbanas llegan noticias:
dime, es cierto ese rumor que se expande en la noche,
que te has ido, que no recuerdas mi nombre ni mis labios,
que ya no juegas con la lluvia...
y que te cortaste la barba.

En esta ciudad ayer llovi, y como siempre
fui a las montaas y envi barquitos de piel
a tu encuentro:
todos naufragaron sin la bondad de tus lgrimas.

biografia:

Carlos Castillo Quintero:


Ha publicado los poemarios Piel de recuerdo [1990], Burdelianas [1994], Rosa fragmentada [1995], el libro de cuento Los inmortales [2000], la antologa El placer de la brevedad/Seis escritores de minificcin y un dinosaurio sentado [2005] y el libro de poemas Sin el azul del da [2008] con el cual obtuvo el premio del CEAB-2007. Con Saga de los amantes [indito] obtuvo en el 2002 el Premio Nacional de Poesa Universidad Metropolitana de Barranquilla, y con Estacin nocturna [indito] el Premio a la Mejor Obra Boyacense en el VIII Concurso Nacional de Poesa Ciudad de Chiquinquir. En el 2006 se diplom en Creacin Narrativa en el Taller de Escritores de la Universidad Central de Bogot [TEUC]. Fue incluido en la Antologa Internacional de Cuento La flor del da/Trofeos de la lectura [Ral Brasca y Luis Chitarroni, comp. Editorial Desde la Gente, Buenos Aires, Argentina, 2007]; y en la Segunda Antologa de Cuento Corto Colombiano [Harold Kremer y Guillermo Bustamante, comp. Editorial Universidad Pedaggica Nacional, Bogot D.C., 2007].

carjoscas@yahoo.es

 

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