s
s
s
s
s
s

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Luis Weinstein
Nacionalidad:
Chile
E-mail:
lweinsteinc@gmail.com
Biografia

Luis Weinstein

Es padre de tres hijos, Luis , José y Marisa y abuelo de diez nietos. La madre de sus hijos fue María Luisa Cayuela, cardióloga, republicana española fallecida en 1999. Actualmente está casado con la pediatra argentina Carina Vaca Séller. Médico psiquiatra y especialista en salud pública, educador comunitario, ensayista y poeta, ex profesor en la Universidad de Chile y fundador de varias organizaciones no gubernamentales en Chile y otros países. 

El centro de su trabajo en educación, reflexión y escritura es la relación entre desarrollo personal y cultura, partiendo de la emoción del asombro y de la apertura a la comunicación profunda, en el contexto del llamado nuevo paradigma integrador. 

Trabaja con la Universidad Bolivariana; hace clases de pregrado en la U. de la República, sendos magister en la U. de Valparaíso y la USACh. Director del Centro Las Coincidencias de Isla Negra, donde realiza un curso anual de Formación de Guías Poéticos, Vice presidente de Artistas Pro Ecologia y miembro el Directorio de la Corporación de Estudios de la Calidad de Vida [antiguo Hospìtal San José ] y del Canelo de Nos. Sus últimos libros: El Jardín del Asombro y el Color Azul [Cuatro Vientos] y Salud de las Personas y la Salud del Desarrollo [Lom]. 

 

LA PREGUNTA ES LIBERTAD

En toda estación,

pregunta.

 

Con viento y estrellas de fuego,

con miedo,

cuando viajan las hojas,

pregunta,

si hoy destierro helado,

si sueña el sol silvestre,

si tu desapareces,

pregunta.

 

Si tengo el nudo inmenso,

dime que pregunta.

 

Si la marea regala mirar íntimo de sus ojos,

si silencian los fulgores del amor,

pregunta,

en los brotes plenos humeando poesía,

en la muerte nieve nada,

pregunta.

 

La pregunta es libertad.

 

Es la estación del niño

cuando asombran sus preguntas;

por qué, rítmico, insistente,

de dónde vienes tú, redondo,

que hay más allá, más allá, más allá…

pregunta en ola interminable,

por qué,

después,

de dónde,

tú,

yo,

qué hay más allá, más allá, después,

sencillo preguntar.

Y tú huyes,

pides ayuda,

te rindes, transas, mientes, hieres.

Por qué

no das la mano a estas preguntas

y las acercas a las tuyas,

como el río al mar.

 

Cuando llega la estación del amor,

con todos sus colores,

pregunta,

con asombro, con tu miedo,

por qué nosotros,

por qué no el otro, por qué él,

por qué nosotros y no todos los otros.

 

Cuando respires grande y pequeño,

cuando se acerquen a la poesía,

cuando empiece el huracán del cosmos,

si el cuerpo se transforma en mirada,

cuando el tercero acecha peligroso, implacable,

si el nudo duele desde la sombra y antaño,

pregunta,

aunque abrume como tajo brutal de amapolas,

pregunta hasta las primeras vertientes

donde ciega la luz porque nace tu certeza.

 

Colectivos, hermanos, amigos, compañeros,

no ahoguen la pregunta con órdenes y letras, con números y sitios,

con grandes y pequeños.

 

Vamos a jugar y preguntemos,

tomemos la pala y preguntemos,

busquemos la verdad y preguntemos,

vamos a la lucha y preguntemos.

 

Preguntas a la tierra y al amigo.

Preguntas a la ciudad y al compañero.

Pregunta, y no vaciles, a tu hermano,

con preguntas se hace el colectivo,

la libertad pregunta su camino.

 

Pregunta, en la estación del miedo,

cuando el miedo recorre hasta las últimas galerías donde quieren apresar el infinito.

Si hay furor de relámpagos en acantilados surgentes,

cuando el pesar estalla como el más obscuro de los astros,

pregunta.

Pregunta, por ejemplo,

por las palabras vivas de los amigos muertos,

pregunta, donde estén,

las más queridas, las últimas, las más de ellos,

el gesto luminoso,

la pregunta que nunca le hiciste,

la melodía única en sus ojos,

pregunta,

desde tus inmensas tormentas, pregunta

la pregunta para darles nuevos amigos,

pregunta la pregunta que pueden sembrar.

 

 

VIDENCIAS

El opio de las palabras
Desgrana la videncia
Moviendo en deleite las alas
Dejó de escuchar al infinito
Su mirada pálida
Construía muros de dolor ante el asombro
Débil de asombro,
Creyó mortal al color azul
Ofendió a la vida
Olvidando a la nada
Intentando vadear el encuentro
Se prodigó en pequeños asombros
Quería tomar el tiempo con la mano desnuda
Dejó de soñarlo la eternidad
No pudo cicatrizar la nostalgia
Las flores nunca pasaron del botón
Quiso más certeza que la noche
Ella sólo le guiñó una estrella.
Creía beber savia del universo,
Pero dejaba escurrir las preguntas
Inscribió la propiedad sobre almas ajenas,
Se sobresaltó al constatar la comunidad de mundo
Puso al instante en un insectario:
voló acompañado de las mariposas
Pretendía ser indiferente a las sincronías:
No pudo entender la relación con su cuerpo
Llegó a la cima del deber:
Se extrañó de las alturas innombrables en el horizonte
Navegaba incansable en pos de la magia,
Aquella con que construyó su embarcación
Era leal con la religión de las cosas.
Su luz obscurecía su sed de profundidad
Con lamentable olvido de su condición de huésped,
Criticó torpemente la vida de la tierra
Empeñado en cortar una rebanada de amor,
Perdió la mirada que habría cambiado su vida
Esmerándose en definir la vida en son de crisálida,
No sentía el dolor del infinito
Angustiado, soñaba con exámenes
Ajeno, no reconocía ser quien examinaba.



EL SECRETO

¿Por qué me traes la poesía en un vaso
si antes la tenías en la cuenca de la mano?
-Hablemos jugando a situar nuestro secreto
¿Será de aquellos cuya red espléndida está siempre vacía?
-¿Será inmóvil, tendrá herrumbre, crecerá con la vida?
-Juguemos, hablando con círculo y con río. Te ayudo,
hay un secreto al decir tú:
-Tú serás todos los tú.



TU YO SE VUELVE PREGUNTA
[Conversando con La niña robada de Willian Blake]

Hoy
El
Yo
Balbucea
Lejos caricias , olvidos, abismos
Los mismos relámpagos.
Pasamos a cambiar de universo
Empieza a sentirse
Como
Tu devolviste el yo a Dios
Y no lo recogió
Tu diste baile cristalino a la belleza,
Justo en yema de almas´
Pero ella se extravió, inocente.
Tu vuelo hacia el sol quemó los pájaros
Tu mundo encendido en confianza
Rodó como gajo de naipes
Tu compartiste el fuego y ahora chamusca tu entraña
Tu buceaste hacia la gran energía
Y ella , destetada, zozobra el aire.
Hoy balbucea
El Dios de los viajes más distantes de la nada
Hoy sale niebla de la flor infinita del amor
Hoy el yo
Vuelve al mar
Apagados los viejos tizones
Y siente el rumor almendrado
De la aurora
Como una sola gran pregunta.

EL REGALO DEL SER

Los humanos no abrimos el regalo del ser.
El ser no termina de abrirnos su regalo.
El ser es un regalo que no termina de abrirse.
El regalo del ser no termina de abrirse:
Necesita más mágico el azulear de la vida
Y a la historia brincando como pájaro hacia sueños
El regalo del ser no termina de abrirse:
Nos embriaga la suculencia del día,
Huimos ateridos del fulgor de la noche
El regalo del ser no terminará de abrirse,
Aunque atisben jirones de sonrisas en luna
Y la sombra del sol pestañee ciertas almas
Al regalo del ser lo rodean ausencias:
Un hacer sideral desborda miradas
El tener perturba el corazón del infinito
El regalo del ser da migas de aurora,
Guías en laberintos de crepúsculos eternos.
Hijos del misterio,
También somos misterio:
Del regalo es parte la familiaridad
La tea del misterio se enciende,
Más allá, incluso, del azul y de las flores,
Con presencia de gratitud
Laberinto entre el nacer y el morir,
Entre misterio y naturalidad, gratitud
Poniendo granos de aurora al regalo del ser.

[Poemas del Libro 'POESÍA EN NACIMIENTO']

************


 

Desarrollado por: Asesorias Web
s
s
s
s
s