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Obed Juan Vizcano Najera
Nacionalidad:
Venezuela
E-mail:
Biografia

VENEZUELA-Maracaibo: Porque es una fiesta cruel, carente de todo sentido cristiano y basada en el odio, la ansia de poder, la muerte y el engaño. Herodes tratando de cambiar el rumbo de la historia de la salvación, a precio de sangre de los más inocentes. No hubo broma en ese día fatídico, murieron muchos niños, quizás podamos hallar cierto paralelismo con la última plaga lanzada a Egipto y en el mismo escenario de la comparación pongamos a Moisés y a Jesús. Hubo mucho llanto de las madres que perdían a sus hijos varones entre las edades de un día y dos años. Soy cristiano, por lo tanto no celebro, como es costumbre en nuestra tierra hispanoamericana, el día de los santos Inocentes porque esa fue una fecha triste y cargada de mucho dolor.

Obed Juan Vizcaíno Nájera

Inocentes.

Se prepara la matanza de los niños,
genocidio por la ambición de poder.
Herodes perpetuando su maldad.
Tirano y traidor,
vendido al imperio,
Sátrapa sin conciencia ni corazón.
Se oyen llantos de madres,
arrebatan a los niños de sus brazos,
las lanzas y espadas silencian los gritos
y aumentan el dolor.
Oh Belén,
Te vestiste de muerte,
derramaste lágrimas por los inocentes,
la estrella se apagó,
los rostros adoloridos de las madres
marcaron tu historia para siempre.
Cuna de Gloria y horror,
En tus cielos combatieron ángeles
contra los demonios de la ambición.
La corona de espinas colocó temprano
en la cabeza del niño redentor,
sentimientos de profundo pesar.
Martirio de huida a media noche
marcaba el destino del Dios hombre
del Emanuel.
A lo lejos,
Camino a Egipto,
se oían llantos y lamentos,
Madres pidiendo a gritos misericordia,
Padres muriendo en la defensa de la familia.
María, abrazada al niño lloraba,
por los muchos que no pudieron escapar,
por quienes con su sangre,
pagaron la intolerancia de un rey,
cruel, traidor,
atormentado por la ambición.
Rumbo a Egipto marca el Rey niño,
Emanuel,
Dios con nosotros,
Marcha a escondidas al exilio
como muchos en nuestros pueblos,
huyendo del hambre,
de la muerte,
hacia futuros inciertos.
-Ayy, hijo de mi alma-
Grita la madre enloquecida,
llora al que no tuvo oportunidad de crecer,
y ese grito se sigue oyendo
en muchos pueblos de esta tierra,
por el hijo que mata el hambre,
la guerra o la enfermedad.
Ayy, por el hijo nacido,
Ayy, por el que nacerá,
Ayy, por el que no ha sido concebido.
Siempre habrá un Herodes,
tirano y traidor,
vendido a cualquier imperio,
Sátrapa sin conciencia,
ni corazón.

Maracaibo-Venezuela.
Diciembre 28 del 2010.


Obed Juan Vizcaíno Nájera

Primer Cirio de Adviento

¡Encendamos la luz!
Que nuestros corazones irradien
nuestro compromiso con la vida,
con la naturaleza entera,
cuando la creación está amenazada.

¡Encendamos la luz!
Dios se anuncia como ser humano,
para vencer el caos en el sol,
la luna y las estrellas.
Para vencer el miedo de la gente
que teme las grandes señales en el cielo.

¡Encendamos esa luz!
El Emanuel que nos revela
la presencia de Dios entre nosotros,
viene a nuestra tierra de gracia
a buscar y salvar lo que estaba perdido,
lo que no es útil al mercado.

¡Encendamos la luz!
Viene Jesús el prometido,
Manifiesta su humildad y gloria,
anunciando liberación a los pueblos.
Un Mundo Otro e imprescindible,
Reino de Dios en nuestra tierra

¡Encendamos esa luz!
Jubileo de los pobres y oprimidos,
de marginados por la sociedad,
olvidados por religiones y sacerdotes,
¡Para ellos y ellas es el día del Señor!

¡Encendamos la luz!
su reino ha llegado a nuestra tierra.
El verdor de nuestras selvas y bosques,
señalan momentos de libertad
de lucha y Victoria.

¡Encendamos la luz!
El Mesías hecho ternura,
viene a vencer la insensibilidad,
los vicios y las trampas que nos tiende
el consumismo de este mundo.

¡Encedamos esa luz!
Que brille en nuestros corazones.
Ven Jesús encarnado,
líbranos de temores y tentaciones,
haznos sentir la presencia del otro
de la otra.

¡Encendamos esa luz!

Obed Juan Vizcaíno Nájera.
16 de Noviembre 2009.



Segundo Cirio de Adviento.

¡Que Brille la luz de Cristo!
Encendamos esa luz que ha de iluminar
el camino de quienes se han alejado de Dios.

¡Que brille la luz de Cristo!
Al retumbar la voz profética de su pueblo,
de su Iglesia que prepara el camino del Señor.

¡Que Brille la Luz de Cristo!
Allanemos el camino de nuestro pueblo,
construyamos rutas rectas para nuestra gente.

¡Que Brille la luz de Cristo!
Porque ese es el cordero liberador de Dios
Los pueblos verán el momento de su libertad.

¡Que Brille la luz de Cristo!
Luz resplandeciente de todas las naciones,
Brillo del Dios encarnado en nuestra tierra.

¡Que Brille la luz de Cristo!
Voz que conjuga en verbo de liberación
Desierto, río, arrepentimiento y Salvación.

¡Que Brille la luz de Cristo!
En el continente del sincretismo y mestizaje,
se unieron sangres indígenas, blancas y africanas.

¡Que brille la luz de Cristo!
En esta tierra de Libertadores y libertadoras,
tierra de Bolívar, San Martín, Martí y Morazán.

¡Que brille la luz de Cristo!
Esa voz que grita en medio de la gente,
Anunciando el Reino y tiempo de la liberación.

Obed Juan Vizcaíno Nájera.
17 de Noviembre 2009.


Tercer Cirio de Adviento.

¡Encendamos una luz en nuestra realidad!
No le quiten a nadie
El sustento de cada día.
No exploten al débil,
no especulen con el precio
de alimentos y comidas,
no le arrebaten a los más débiles
el pan de la boca,
porque aun las piedras pueden ser,
por obra y gracia del fanatismo,
hijos e hijas de Abrahán.

¡Encendamos una luz en nuestra realidad!
Los soldados de mi pueblo,
deben ser soldados,
para defender a los pobres,
para luchar por la libertad,
para defender la democracia.
Confórmense con su sueldo,
No acusen al pueblo de delitos
que no hayan cometido.

¡Encendamos una luz en nuestra realidad!
El que tenga dos trajes,
comparta con el que no tiene abrigo,
el que tenga una mesa,
dele un lugar en su mesa al pobre.

¡Encendamos una luz en nuestra realidad!
Porque viene el que bautiza con fuego
y con el poder del Espíritu Santo,
Mesías liberador, justo y poderoso,
viene a librarnos de los opresores,
separando a los buenos de los malos,
destruyendo a los explotadores,
castigando a los opresores.

¡Encendamos una luz en nuestra realidad!
Razas de víboras,
no escaparan de su castigo.
Hará sentir su poder eterno.
Arderán como paja,
en el fuego de la justicia divina.

¡Encendamos una luz en nuestra realidad!

Obed Juan Vizcaíno Nájera.
Maracaibo-Venezuela.


Cuarto Cirio de Adviento

¡Brille la luz del Dios Encarnado!
Fruto bendecido de la mujer escogida,
Bendita ella y todas las mujeres,
que llenan esta tierra de vida,
ilusiones y sueños.
¡Santo es su nombre!

¡Brille la luz del Dios Encarnado!
Los vientres llenos de vida saltan,
reflejando la alegría inmensa
de los corazones agradecidos.
¡Santo es su nombre!

¡Brille la luz del Dios Encarnado!
Bienaventuradas las personas que creen,
en las palabras fieles del Dios de la vida,
voz profética de la Liberación.
¡Santo es su nombre!

¡Brille la luz del Dios Encarnado!
Engrandecen nuestras almas al Señor,
con el canto de María sierva y hermana,
Bienaventurada de todas las generaciones.
¡Santo es su nombre!

¡Brille la luz del Dios Encarnado!
Se ha cumplido la proeza del Señor,
encarnación del Dios con nosotros,
Dios humanado en el vientre de María.
Dios solidario con los pobres.
¡Santo es su nombre!

¡Brille la luz del Dios Encarnado!
Ha hecho proezas con sus manos,
ha liberado a nuestro pueblo,
de la ignorancia y la indiferencia.
¡Santo es su nombre!

¡Brille la luz del Dios Encarnado!
Venció a los que de soberbia arden,
destronó a reyes y emperadores.
exaltó a los pobres y humildes,
dio bendiciones a montón,
a los hambrientos y marginados.
¡Santo es su nombre!

¡Brille la luz del Dios Encarnado!
A los ricos, explotadores y poderosos
arrebató sus riquezas y orgullo,
los envió con las manos vacías.
¡Santo es su nombre!

Obed Juan Vizcaíno Nájera.
Maracaibo- Venezuela.


Palabrero de la Mujer Samaritana.

¡No me llames prostituta!
Es mucho tiempo siendo calumniada,
no sigan predicando cosas
que hieren mi dignidad.
Llámame mujer,
hermana,
compañera,
amiga,
esto es más apropiado.
Estoy cansada de tanto
ir al pozo al mediodía
y casi al anochecer,
para nada,
porque todos los días
vuelvo a tener sed,
cansada estoy de cargar
el cántaro que se hace
más pesado
con el agua que no se me sacia.
Cinco maridos he tenido
y el que ahora tengo
de nada me sirve.
¡No me llames prostituta!
Llámame mujer sufrida,
marginada,
olvidada.
Ya no vengo al pozo acompañada,
me duelen las críticas
de las demás mujeres
que dicen: \'ahí va la mujer seca,
la que no da vida,
la que cinco maridos
ha tenido,
y el que ahora tiene
piensa dejarla por ser
un cauce seco
que no da vida!\'
¡Cómo me duelen sus palabras!
Por eso acostumbro
a venir al pozo
cuando ellas no vienen
vengo sola,
sin compañía,
cuidando de no caerme,
de no tener un accidente.
¡No me llames prostituta!
Soy como muchas de ustedes,
irrespetadas,
explotadas,
abandonadas.
Mi primer marido,
joven hermoso,
mi primera ilusión,
me abandonó,
se fue cansado
de esperar un hijo
me dejó desilusionada,
arrasada,
sola.
Se llevó mi dote
y mi esperanza.
Los otros vinieron
atraídos por mi belleza,
pero se cansaron
de esperar un hijo,
quizás se hubieran decepcionado
si hubiera parido una niña,
quizás hubiera sido
una ofensa mayor.
¡No me llames prostituta!
Respeta mi dolor
y mi soledad.
El pozo es el único lugar
en el cual encuentro
consuelo,
a veces mis lágrimas
se diluyen en el agua
de mi cántaro,
con eso aumenta su peso,
mi carga.
Todos y todas me señalan
y en voz baja exclaman:
\'¡Ahí va la mujer estéril
que no ha sabido cumplir
su deber de ser madre,
de ser útil!\'
Cinco maridos he tenido
y el que ahora tengo
creo que están pensando
en abandonarme,
me rehúye,
me maltrata,
casi no duerme
en la casa.
¡No me llames prostituta!
porque me duele,
me hiere tan hondo
que el dolor me inmoviliza,
me enmudece.
Un día un hombre
de aspecto extraño
estaba sentado en el pozo,
a la hora que acostumbro
recoger el agua.
Pero, ¡Era uno de nuestros enemigos!
¿Qué quería?
Me acerqué con desconfianza,
pero él no se movió
me miró de manera extraña,
con amor,
con ternura,
como si no fuera mi enemigo.
Me sonrió,
vi su cansancio,
estaba sediento.
No tenía como sacar agua
de esto pozo profundo.
¡Me pidió agua!,
¡Se atrevió!
Creía que no lo haría,
pero lo hizo,
era un enemigo,
porque los de su bando
y el mío ni siquiera
nos hablamos.
No se puso de pie
para demostrar que era
hombre superior a mí.
Ninguno de mis ex maridos,
ni el que ahora tengo
habían hecho algo semejante.
Se quedó sentado,
cuando yo me agaché.
¿Cómo te atreves a pedirme agua?
¿Cómo te atreves a hablarme?
¿Acaso no sabes quién soy?
¿No sabes de dónde soy?
Somos distintos,
tú eres de un bando,
yo de otro.
Tú eres hombre,
yo mujer.
¿Acaso eres diferente
a los demás hombres?
-\'Si supieras lo que Dios da\'-
me dijo.
¿Qué me ha dado Dios?
tan sólo soledad,
discriminación,
desarraigo,
dolor-
-\'Si supieras lo que Dios da\'- repitió.
No me vuelvas a hablar de ese Dios
que no me ha dado nada,
que todo me lo ha negado,
si sólo me hubiera dado un hijo.
-\'Si supieras quién es
el que te está pidiendo agua\'
¿Quieres agua?
tómala y vete tranquilo.
Yo, ya estoy acostumbrada
a estar sola,
a que los hombres me abandonen
cuando se sacian de mí,
toma tú agua y vete.
Pero él era diferente,
tomó el agua de mi cántaro,
el agua que tenía mis lágrimas
y me sonrió.
Desde ese momento supe
que este hombre
llegó a mi vida
para no irse jamás.
Después de saciar su sed,
se me ofreció como pozo,
como caudal.
Me dijo: \'Quién bebe
del agua que yo le doy,
no volverá a tener sed\'.
Me ofrecía liberarme
de mi peso,
de mis lágrimas,
de mi soledad.
En ese momento supe
quién era yo,
y de mí broto un manantial
de agua viva.
Dejé de ser estéril,
se rompieron las fuentes
de mi creatividad.
Rompí mi cántaro,
me liberé de mi carga,
mis lágrimas regaron
suelos fértiles.
Pude gritar: \'Vengan a ver
a un hombre que me ha dicho
todo lo que he hecho,
todo lo que soy\'.
El Jesús sediento,
calmó la sed de mi vida.
El Jesús tierno,
calmó la sed de mi vida,
me explicó todo,
me dijo a mí,
a una mujer marginada,
adolorida,
frustrada
lo que él era.
cuando vi su sonrisa
frente a mi rostro,
cuando vi mis ojos,
reflejados en los suyos,
supe que éste era
el verdadero hombre,
que estaría conmigo siempre.
El bebió de mi agua,
yo bebí de la suya,
y los dos nos saciamos.
Mi cántaro se quedó roto,
ya no me oprime
no me recuerda mi soledad,
quedó en el pozo
que me hacía volver a él
cada día.
Ahora soy fuerte,
soy útil,
soy persona.
De mi brota una fuente
de agua viva,
burbujante,
llena de alegría.
Llámame hermana,
amiga, compañera
madre, esposa.
Llámeme fuente,
río, pozo,
arroyo, lago,
mar, océano.
Llámame por mi nombre,
por lo que soy,
¡Llámame mujer!

Maracaibo, Venezuela
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Él tuvo un sueño

Martín Luther King,
Es para nosotros y nosotras,
un hermano mayor,
nos enseñó el camino de la solidaridad.

El verdadero camino de ser testigos,
y estar dispuestos y dispuestas,
a dar la vida por lo que se cree,
por lo que se vive.

Es un hermano,
que se fue prematuramente,
como se han ido muchos y muchas,
quienes han decidido identificarse
con los empobrecidos,
con los que sufren,
con los marginados.

Así, se van casi siempre,
quienes deciden enfrentarse al imperio,
a la cultura de la muerte.

Él, tuvo un sueño de libertad
e igualdad,
un sueño hermoso.

Tuvo ese sueño en las entrañas del imperio,
entre sus fauces.

El soñó que vencerían los marginados,
los desposeídos,
los perseguidos.

Soñó un sueño peligroso,
el sueño de la igualdad.

Te fuiste hermano,
producto de una bala asesina,
disparada por aquellos que no saben amar,
que todavía disparan contra los pueblos,
contra niños,
niñas,
ancianos y jóvenes.
Creyeron matarte,
silenciar tu voz.

No pudieron matar tu espíritu,
ni tus ideales,
ni tus sueños.

Ese es el sueño que se sigue soñando,
entre la gente de buena voluntad,
entre los que luchan por un mundo mejor,
por una Nueva Sociedad.

Lo estamos soñando en América latina,
lo estamos haciendo libertad.

Se levanta por Venezuela,
por Bolivia,
por Argentina,
por Uruguay,
por Nicaragua,
por todo nuestro continente.

Se sueña por África
y por toda Asia,
es un sueño de libertad
e integración.

Se sigue soñando,
en la Cuba gloriosa,
que resiste y es solidaria.

Lo soñó y lo hizo realidad
el pueblo de caracas,
y de otras ciudades venezolanas,
cuando el pueblo se enfrentó
a los más recientes gorilas,
que pretendían matar la esperanza
de todos los pueblos del mundo.

Lo acaban de soñar
los indígenas de Bolivia,
que con voluntad y coraje
conquistaron el poder,
para no ser nunca más oprimidos.

El sueño de Martin Luther King,
sigue vivo:
vive en mí,
en mis hijos,
en mis hermanos y hermanas,
en mis amigos y amigas.

Está vivo en la gente que lucha,
en los pueblos que no se contentan
con la opresión.

Vive en la voluntad de nuestra gente,
que está derrotando al imperialismo,
que construyen ese Mundo Otro,
Posible e Imprescindible.

Obed Juan Vizcaíno Najera.
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Cuando los tiranos se levantaron,
en medio de la sombra y de la muerte,
cuando quisieron acabar con los sueños
de un pueblo que conquistaba su futuro.
Entonces,
hubo un rumor como de ríos,
como de truenos,
que bajaba de los cerros.
Salían de sus barriadas,
armados con su coraje,
con su esperanza.
Se enfrentaron a los tiranos
y a los generales mercenarios,
a empresarios e inversionistas,
a la oligarquía criolla y servil,
a los poderosos.
Se enfrentaron a la voluntad
de todo un imperio.
Reconquistaron sus sueños,
recobraron su historia.
Corrieron los tiranos y los asesinos
que quisieron secuestrar la ilusión,
la libertad de un pueblo,
del pueblo de Bolívar.
¡Despertó el gigante de Caracas!
Despertó simón,
se levantó Bolívar,
En la voluntad de un pueblo
que decidió caminar
la ruta de la dignidad.
¡Despertó Bolívar!
Nadie pudo contener a un pueblo
que sin armas ni rencores
derribó a los traidores.
¡Despertó Bolívar!
Anda caminando por América,
inspirando a nuestros pueblos,
convenciendo a nuestra gente
que hay otro mundo posible,
que los sueños pueden ser realidad.
Todos y todas caminaron sin temor
para conquistar la libertad.
¡Despertó Bolívar!
Con Martí y Neruda,
Con Atahualpa y Sandino,
Con Gaitán y el Che.
¡Despertó Bolívar!
Jamás nos dejará,
Porque en esta tierra de gracia
Hay mucho que liberar.
¡Alerta que camina en medio de nosotros
el espíritu de Bolívar!

Obed Juan Vizcaíno Nájera.
Maracaibo; 14 de Abril 2002.


biografia:
Obed Juan Vizcaíno Nájera.

Nacido en Maracaibo, Venezuela, el 14 de Octubre de 1956.Hijo de Armando Vizcaíno y María Nájera, campesinos. De religión presbiteriana. Profesión Comunicador Social y Pastor Presbiteriano de la Comunidad Reformada de Maracaibo. Profesor Universitario en la Universidad Católica Cecilio Acosta. Casado con Miriam Bracho, Trabajadora Social y Profesora Universitaria, dos hijos varones de 19 años, estudiantes de Contaduría.

obedvizcaino@gmail.com

 

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