s
s
s
s
s
s

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Octavio Fernndez Zotes
Nacionalidad:
España
E-mail:
Biografia

Sobresalto.

Se oyó un suspiro en medio de la tarde
y todos volvieron la cabeza.
No era más que el aire
que movía las hojas de los árboles.
Después, pudo ser el silencio,
pero no: fue el ruido.
\'Ruido, ruido, ruido,
¡demasiado ruido!
\'Nel silenzio riposa la poesía\'
dice Silvia Favaretto.
Está tan tensa el alma de los hombres
que el mínimo roce la estremece.
En esta tensa vigilia permanente
¡ruido y ruido!
un leve susurro es suficiente
para darle un susto al viento,
pasmarle y detenerle.
Hay que estar atento a los silencios.
Hay que intercalar silencio entre los ruidos,
porque sólo en el silencio puede oírse
el sonido de la hierba cuando crece.

Pequeño mundo.

A veces el mundo parece tan pequeño
que me siento con ganas
de salir de paseo una mañana
y mirarlo en perspectiva, desde lejos.
Mirarlo en sus múltiples facetas,
como un espejo roto que refleja
todas las miradas de los otros.
Y luego, todos juntos,
sentarnos a la mesa, en un café-concierto
[digamos en Madrid, en Lima, en Acapulco]
y rehacer el puzzle, pieza a pieza.
Sentir qué pocas cosas nos separan
y cómo se acortan las distancias.
Saber que, aún diferentes,
notamos, en el fondo,
los mismos sueños, las mismas ansias;
que a todos nos abruman las nostalgias.
Que parando la mirada en un punto concreto;
ese punto común en la distancia:
¡Qué leve es el lugar que le queda a los recelos!
¡Qué dilatado el lugar de la esperanza!

En la hora de la noche, del frío y del silencio.

\'A l´aurore, armés d´une ardente patience, nous entrerons aux splendides villes\'.
Arthur Rimbaud.

Se va llegando el frío entre sigilos de una noche que acecha, cegada por la niebla y por el ronco graznar de las gaviotas.

Sus pasos de palmípedas dejaron escritas en la arena misteriosos signos que descifran sentencias de la cábala.

Las lenguas lascivas de las olas lamieron avaras su secreto y ya no queda nada. No es hora ya de profecías ni profetas.

Sólo un vagar de vientos y de espumas con lejanos perfumes de plantas aromáticas de incógnitos confines.

Sólo se oye entrecortado un sordo latir de corazón ausente perdido entre las brumas y el silencio que envuelve a los barcos y a los muelles.

Sólo los guiños vagabundos del ojo fluorescente de un faro perdido entre las duras corazas de las rocas heridas de reflejos.

Un hombre cabizbajo pasea cansino y se entretiene en recoger astillas de un naufragio entre los nácares retorcidos de la caracola de un recuerdo.

No sirven las mareas para poner en marcha el reloj de las lunas, ni los ritmos circadianos del devenir del tiempo y la congoja.

Es llegada la hora de suprimir mentiras y sentencias engañosas. Pasó el amanecer y fue imposible entrar en las espléndidas ciudades.

Inútil fue permanecer armados de una paciencia ardiente.

Ha llegado la hora de la desesperanza, de la engañosa calma de la noche, del destierro interior hacia el silencio.

biografia:
Octavio Fernández Zotes


Nació en Cabañeros, pequeña aldea del Páramo Leonés. Realizó sus primeros estudios en Astorga y León. Licenciado en Medicina [Valladolid], especializándose en Pediatría en Bilbao. Ejerció esta profesión durante treinta y siete años en Galdakao [Vizcaya, España].

Lector precoz de poesía, hubo de cerrar el largo paréntesis de actividad profesional para decidirse a publicar alguno de sus trabajos.

Entre sus obras tenemos los poemarios: \'En las zarzas del camino\' [2005] y \'Memorial Inacabado\' [2006].

Ha participado en la Antología \'Poetas de transición\' [2006] y en el libro \'Tiempo de Recreo\' [2008] con varios relatos.

Muchos de sus poemas han sido publicados en varias revistas locales destacándose en Revistas digitales: \'Voces\', \'Letralia\', \'Remolinos\', traducidos al italiano, en \'La fontana delle 7 vergine\'.

ofdez@hotmail.com

 

Desarrollado por: Asesorias Web
s
s
s
s
s
s