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Ulises Varsovia
Nacionalidad:
Suiza
E-mail:
Biografia

Maraña

Camino en mi interior a ciegas
como a través de una densa maraña
cuyas raíces no reconozco,
un ángel de adusto ceño
llena de gritos mi boca
y me quema con su espada.

Señor de las grutas salvajes,
oh siniestro amo del mundo,
¿es verdad, dime, que no sé lo que soy,
que me busco en mi interior inútilmente?

Mira, esta señal me la dieron,
-¡no sé ya hace cuánto tiempo!-
y nadie reclama en la tierra
su posesión, nadie ha perdido sus besos.

¿Quién eres, que vienes conmigo
y no vienes, y estás y te escucho,
y sigo tu sombra y me pierdo,
y regreso otra vez a la jungla gritando?

Nadie camina conmigo a través de la noche
erizada de fechas hostiles cuyo retorno
haría rodar mi conciencia a la muerte.

Desde las entrañas silenciosas de la tierra
me llama la voz de los poetas muertos.
Ellos hicieron también algún día
esta ruta infernal que recorro
con la garganta llena de asustados gritos.

Hermanos, mi lucha un niño enfermo
que atraviesa la lluvia cantando,
un pájaro herido que trina
a la ventana de los cazadores.

Nada podría, en verdad, vuestro amor
que a través de la selva me busca
y toca mi corazón desamparado.

Porque voy en mi interior como a través
de un desierto de párpados muertos
buscando sin dirección mi sino extraviado,
mi propio ser perdido en el tiempo.

Y un ángel enemigamente mío
ama mi condición de siervo
con su espada de llamas obscuras.

Ulises Varsovia
De: Sueños enfermos
1980. Inédito


Clandestino

Clandestino con mis secuaces
de irreprochable transparencia,
anónimo bajo los disfraces
de un hábil prestidigitador
camuflando su identidad
en la interminable proscripción,

señores agentes del orden:
mis intachables credenciales
de buen vecino de los suburbios,
mis títulos académicos
de prestigiosos antros burgueses,
mi cátedra en el burladero,
mi pasaporte de transeúnte
entre el acato y la transgresión,

¿hasta cuándo vuestros sabuesos
olisqueando entre mis papeles
de tinta iracunda y blasfema,
hasta cuándo vuestra orejas
de artilugios inalámbricos
secuestrando mis pobres palabras,
hasta cuándo la difamación,
hasta cuándo el cerco de tinieblas?

Abrumado en la clandestinidad
con mis papeles acrediticios
y mis maneras de buen burgués,
mudando disfraces gastados
en el roce con la legalidad,
fiel a mis íntegros secuaces
desdoblándose de mis personas,

permitidme, agentes del orden,
subir sólo una vez al púlpito,
y gritar desde allí, aullar
hasta que sollocen los feligreses,
y el espíritu Santo me absuelva.

Ulises Varsovia
De: Vástagos de Babel [inédito]


Asedio

Lucho con una bestia de atroz poderío,
sostengo su asedio con fórmulas rituales
que nadie comprendería,
ancestrales actitudes indefinibles
que en mí crecieron en el peligro.

Ella desea mi servidumbre,
ella observa mi conducta, sumergida,
y cuando bajo al sueño como a una fuente
a reponer mi fatigada vigilancia,
la siento rondar felinamente,
escucho su voz hacerse dulce
para usurpar mi inconsciente albedrío.

A la soledad de las recónditas habitaciones
en la urbe soberbia de luz y sonidos,
a la ventana en que el mar parpadea
sus olas, su movimiento sonoro,
llega, a medianoche, sombrío,
un silencioso animal invisible.

Déjame, bestia, morir, olvidado,
debajo de todos los astros de rubios $3>les,
déjame solo en mi antigua atalaya
en donde espero desde hace tanto tiempo.

Yo sé tu elixir, tu dulce beleño
que rotura las tinieblas
y ahuyenta los pájaros quejumbrosos.

Pero no quiero tu frío dominio,
tu poderío salvaje educado
en las inaccesibles profundidades.

Retira tu asedio infructuoso
quebrantado por mis secretos ritos.
Desde el fondo obscuro de la tierra
salen raíces que me rodean
y anulan tu persecusión nocturna.

Mañana, quizás, en la alta torre
en donde espero desde hace tanto tiempo,
advenga una alianza que rompa por fin
para siempre tu insomne amenaza.

Ulises Varsovia
De: Sueños enfermos
1980. Inédito


El otro

El otro llamar y llamarnos
desde su extraviada identidad
en los meandros de las calendas,
llamar y llamar agitando
una señal reconocible
entre las señales obnubiladas.

Él sus pasos de renegado,
o de nebuloso cándido
por el pubis de las vírgenes,
idéntico sólo a sí mismo
en la interminable travesía
con su pesada carga de niebla,
imbáculo por las espinas.

Hijo mío desenredado
de mis entrañas lóbregas,
tú mi unigénito nonato
ni fruto de mi amargo vientre ,
sólo por mí reconocible
empero entre los desheredados,

donde tuyos, amor, los gemidos
que en mi vientre de parturienta
negándose a abrirse a la luz,
donde tuya, amor, la cicatriz
que en la última despedida
antes de volver a las tinieblas…

[Pero por el pubis de las vírgenes
con su candor de nonato,
irreconociéndose a sí
en su identidad de niebla,
otro y el mismo y ninguno
perdiéndose entre las señales].

Ulises Varsovia
De: Vástagos de Babel [inédito]


Forcejeo

Desordenadas ideas cruzan mi mente,
brillan y sucumben rotas de pronto
como pájaros muertos durante el vuelo.

Tarde ya en el alto sueño despierto,
y descubro que duermen conmigo
la angustia, el temor, el miedo cerval
de morir y de seguir existiendo.

Y los pensamientos destruidos
que quisieron hacerse acción, instancia,
he aquí que han regresado
y forcejean con mi voluntad dormida.

En el sueño la hora precisa
en que soy apenas, apenas,
en que podría asumir el control de mis actos
el más terrible instinto animal que poseo,
en que ha regresado a su cuna, en la jungla,
mi neutral naturaleza, educada
en el rigor de la abstinencia, entre los hombres.

Amada disciplina, vigila mis sueños infieles
donde ideas quebrantadas por la luz
acechan mi conciencia fatigada.

Y el amor a la intemperie salvaje
que guarda mi corazón secretamente,
dótalo de heroica fantasia,
ordénalo en mi onírico sistema..

Porque amo y no amo al animal que me habita,
odio y deseo su desnuda libertad
tendida sobre el mundo magníficamente.

Pero ya viene el alba, y allí, en su santuario,
reuniré mi voluntad jurando obediencia.
Un angel ciego reparte la luz del mundo.

Ulises Varsovia
De: Sueños enfermos
1980. Inédito


Pasarela

Temprano por las despedidas
la mano diciéndoles adiós
desde promontorios y páginas,
desde esquinas, lágrimas, retratos,
muriéndonos a cada paso.

Ella la rancia longevidad
contraída hacia pozos y sótanos,
más allá de lenguas e idiomas
su pasarela de símbolos
sobre islas y precipicios.

No la olvides ni la recuerdes
sentado frente a su lápida
en cualquier lugar y momento,
tú mismo existiendo y no siendo
entre las claves genéticas,

no le digas para siempre adiós,
ni regreses, ni reconozcas,
ni desciendas hasta sus huesos,
ni toques el polvo gentilicio.

Lo que hayamos sido pálpito
de largas sombras y espíritus
persiguiéndonos por los genes,
despertándonos a medianoche,
mirándonos conmovedoramente
desde retratos, fechas y espejos,

lo que hayamos sido rémora
de un niño azul acogiéndola,
llamándola desde nosotros.

Ulises Varsovia
De: Vástagos de Babel [inédito]


EL FANTASMA DE ISLA NEGRA

En Isla Negra el mar,
su embate de espuma rizada,
su reclamo en olas, sus gritos,
su vaho salobre arrojado
contra un puñado de casas calladas,
silenciosas como muertas.

Nadie por las calles solas,
por las calles que el mar fragoroso
llena de húmedos ruidos,
sepulta con su peso insostenible,
hace retumbar con su estallido.

Pueblo litoral, mágico poblado
donde tus náufragos, Chile,
tus hijos ciegos en el exilio,
donde los sueños de tus poetas
desvarían tactando el vacío,
como sonámbulos de otro mundo.

De dónde viene la voz,
de dónde la lluvia del sur
que canta aquí su quejumbre,
su atroz poesía de sueños muertos?

No sólo el mar sus sonidos,
no sólo el trueno quebrado
de sus olas desbordadas:
De dónde la voz, madre,
delgada patria, de dónde
la lluvia austral, su gorjeo,
su reclamo gutural insistiendo?

No mientan las calles solas,
no mienta el mar con sus ruidos,
no mientan las casas dormidas:
una voz espesa canta,
una voz de violas rotas,
la lluvia del sur aquí anclada.

NOSOTROS CONTIGO

En donde esté tu tumba, Pablo,
en donde tus huesos mortales
transcurran, lentos, hacia el polvo,
y tu voz ya no nos susurre
su quejumbrosa poesía,
muda ella en tus labios dormidos,

en donde, Pablo, tu domicilio
final, tu callada guarida
rodeada de duro silencio,
rodeada de sólida mudez,
y llena de iracundas voces,
llena, Pablo, de airados gritos,
defendida por nuestras gargantas...

En donde tu tumba, camarada,
en donde tu lecho horizontal
bajo tu inmóvil efigie,
y tus huesos en lento transcurso
hacia la lenta inmortalidad,

allí también nosotros, Pablo,
allí tu gente inconmovible,
allí tu pueblo de roble pellín.

En donde tus labios sellados,
en donde tu voz mudecida,
en donde tu alfabeto herido,

allí nuestros rotundos labios,
allí nuestras fieras gargantas,
allí nuestra voz combativa.

Allí tu familia de arcilla,
allí tus tribus oceánicas,
allí tu pueblo de granito.

NAUFRAGIOS

De noche caen al mar las vidas
de los habitantes apretados a los cerros,
y luchan allí su espuma, su sal corrosiva,
desperezan su naufragio circundante
gritando en el desvarío de la marejada.

Mar océano, tus súbditos nocturnos,
la población de seres hipnotizados
que giran sin rumbo en tu efervescencia,
tus extraviados hijos de la orilla
se prosternan y aúllan de obediencia
en tu catedral de cristal desatado.

Por tu espuma envolvente vagan sus vidas
arrastradas sin fin sueño adentro,
y desde inaccesible islas negras
envían señales los nautas perdidos
haciendo sonar caracolas marinas.

Piélago tumultuoso, profunda madre
a cuyo seno salobre mariscadores,
navegantes de tormentosa derrota,
pescadores de atávico destino caen,

devuélvenos tu sangriento botín de guerra,
devuélvenos las arrebatadas presas,
el tributo de sangre que tus súbditos
reclaman revolviéndose en su propio naufragio.

Porque de noche descendemos a ti temblando,
de noche es la dimensión del extravío,
y en la red salobre de tu omnipotencia
sacuden nuestros gritos tu demencial navío.

Mar océano, tus súbditos nocturnos,
los que descienden de noche a tu templo iracundo
y desvarían columbrando islas,
prosternan ante ti su febril obediencia
y te arrojan los nombres de sus seres muertos.

Biografía:
Ulises Varsovia

Nací el 2 de julio de 1949 en Valparaíso, ciudad litoral de Chile, en cuya Universidad Católica realicé estudios de Historia, Geografía e Historia del Arte, obteniendo los ti-tulos correspondientes. Visité también seminarios de filosofía griega y de historia de la música. Pero mi asignatura secreta era la poesía.
Escribí mis primeros poemas en mi adolescencia, pero se quemaron eln el incendio de mi casa en 1968. Mi primer poema \'serio\' lo escribí en 1969, y desde entonces no he dejado de escribir, bien que irregularmente, pues desde 1969 debí velar por mi sustento, de forma tal que mis años de estudiante se repartían entre el estudio, el trabajo y la poesía.
Un poco tardíamente comencé a leer a los clásicos de la literatura universal, y creo
que me marcaron en especial los románticos alemanes y los ingleses, R.M. Rilke, Herman Hesse, R. Tagore, los poetas malditos franceses, en especial A. Rimbaud, en cierto modo César Vallejo, Pablo de Rhoka y Pablo Neruda.
Trabajé como asistente de historia antigua en la UCV, como docente de historia del arte en la USM, y finalmente obtuve, en 1982, la docencia a tiempo completo en la
Universidad de La frontera, en Temuco. Para ese entonces ya había escrito una buena parte de mi poesía, pero sólo había publicado, en 1972, un modesto cuader-nillo que circuló sólo entre amigos y conocidos: Sueños de Amor.
En julio de 1982 me casé con Claire Frei, profesora suiza que estudiaba en Chile, y
tres años más tarde salí a doctorarme a Freiburg, Alemania, donde obtuve mi título en 1990. Paralelamente trabajaba como profesor de español en un Gymnasium [College] en San Gall, Suiza.
Terminados mis estudios, reinicié mi labor literaria, y en 1992 publiqué un poemario bilingüe español-alemán, Der Herbst in St.Gallen - El otoño en San Gall. Desde entonces no he dejado de escribir, en ciertos períodos con febril intensidad.
Debí realizar estudios de revalorización en lengua y literatura españolas en la Uni-versidad de Zürich [1992-1994], y en 1996 comencé a trabajar en la Universidad de San Gall, donde desempeño labores docentes a tiempo parcial.
En 1993 publiqué en Viña del Mar [imprenta Diehgo] Tus náufragos, Chile, y al año siguiente Abasalena y Canciones de Otoño. Estas visitas a mi ciudad natal inspira-ron mi obra Capitanía del Viento, que publiqué en 1995.
Posteriormente, y ante la imposibilidad de encontrar editor, fundé mi propia \'editorial\'
Capitanía, y comencé a editar mis Cuadernos de Poesía, publicando tanto mi nueva poesía, como la vieja, la escrita en Chile: El transeúnte de Barcelona, de 1997, La
Catedral de San Gall, de 1994, Alianza, de 1977, Aguas y Naufragios, de 1995, Cuando las blancas alas de la muerte, de 1995, Jinetes Nocturnos, de 1974/75, Máscaras y Rostros, de 1997, Aguas Tumultuosas, de 1977, Domicilios I, de 1998, Cítara, de 1998, Cólera de Amar, de 1977, Madre Oceánica, Valparaíso, de 1998, Libro de Amor en Invierno, de 1998, Centinela, de 1999, Lumbre, de 1999,
Nocturnal, de 1999, Atribularia, de 2000, Megalítica, de 2000, Hermanía: La Her-mandad de la Orilla, como homenaje a Valparaíso, de 2003, publicado por Apos-trophes en Santiago de Chile, junio de 2004, y Ebriedad, de 2002.
Paralelamente publicaban mis poemas revistas de literatura de todo el espectro
hispanoamericano, como también de Francia, Italia, Canadá y EE.UU., en varios
idiomas, y repetidas veces. Actualmente estoy en numerosas páginas web. Tengo varios títulos inéditos, entre ellos una novela.

rommel.krieger@unisg.ch

 

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