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Nora Nani
Nacionalidad:
Argentina
E-mail:
Biografia
DAMASCOS

Ser de endriago el corazn
con esta lluvia que aclara los damascos?

No es fcil verterse
desde la flor al sofisma del gusano.
Pero el rbol se sostiene:
apabullado de melancolas,
gozoso de dulzuras,
con las lunas diminutas que ascienden
a su tumba de silencio o de rebuzno
y a mi tumba impregnada de distancias.
El rbol se sostiene.
Con las alas rotas
an retiene el canto.
Con los ojos nudosos
alimenta un sueo en cada primavera.
Con las porfiadas races
deslumbra
un verde de asombro contra el cielo.

El rbol me sostiene.

Con las alas rotas
los ojos nudosos
las races porfiadas.

Con su paraso de gusanos
que le reclaman el sueo.

Con el canto que se lava
de asombro y de distancias.

Con su corazn rotoso
en la llovizna

me est lavando la mirada.

Nora Nani.-

ENCOMIO DEL HUSPED

Nada de andar dicindole obscenidades a la luz.
Por una vez que llega a casa,
tratmosla con el respeto debido al husped.
Todo al servicio de su aliento.
Pan y vino y lecho.
Pasas navideas con el sol en la sangre
para memorar su da de verano inacabable.
Licor de mbar con borra de arco iris
para que no olvide los colores que la habitan.
Piel de asombro dormido
como la piel del agua espejada de aceites.
Su cuna de aromas.
Su mesa de cuchillos.
Su sed de criatura
violada en geometras esplendentes.
Que nada le falte:
solo la sospecha o el extraamiento.
Vamos a ponerle los pies en remojo
con ptalos de fuego.
Vamos a guardar en stanos o alacenas
o espacios cubiertos por el moho del llanto
la ronca expresin de los contrastes.
Que no sepa que existe
porque la noche me habita los huesos.
Que no sepa
que su flor se abre cuando se cierran las miradas.
Que jams diga
'soy el otro rostro, el estallido, la consecuencia',
pero que se crea alta e inmune,
sola y duea de su soledad,
vestida de aire
y desnuda en la totalidad del acertijo.

Despus,
ms all de estas cuatro paredes,
ponle una afrenta de sombra entre los ojos,
que se ahogue con la noche en la garganta,
que se muera con el tiempo justo
para saber por qu existe.

Y entonces s
escupe las palabras terminales,
las de la rabia, el rencor, la impotencia, el alarido...
Todo lo que quieras decirle
por tantas veces de silencio,
cuando no eras ms que tu propia pregunta
y un dolor de luz inalcanzable entre los poros.

Pero eso despus.

Porque est en casa.
Y son sagrados los huspedes
que guarda el corazn.

Nora Nani.-

PLEGARIA CON MIS OJOS

Miro el paisaje
como si fuera una radiografa de mis ojos...

Todo pasa en el azul de los ros
y es una sentencia larga
la arboladura desgajada en el viento.
Todo est en mis ojos.
Verde y tiempo.
Dolor, remanso, alegra...
Hasta tus manos que descorren mis pestaas
como un pjaro
poniendo su propio corazn al aire.

Yo miro hacia adentro y descubro mi sangre.
Y descubro los pases de mi sangre.
La poblacin resumida de mi sangre.
El cardal desprolijo
y las pequesimas flores que inventa el roco
y las pequesimas flores que inventa el roco
para que el llanto
tenga otro sabor y otra esperanza.

Todo est pasando afuera
y es el adentro la casa propicia,
la habitacin necesaria,
esa ceremonia de prestaciones
que envuelve al mundo y lo precipita
en huspedes absolutos como monedas de fuego
o tinajas memoriosas que an descubren sus muertos
y les cumplen eternidades de sal y de asombro.

Porque todo est pasando adentro:
la nia pastoreando sus chivos
y la madre cociendo aceitunas en odres de madera perfumada.
S.
Tambin el patio es el adentro
aunque afuera haya un olivo centrando el universo
y las cabras salten encimando la lluvia
con sus patas decidoras del tiempo.

Y cierro los ojos.
Aprieto la sangre con los prpados.
Sufro una vigilia de mutilaciones perversas,
de rostros malheridos en el sudario de la pena,
de hombres y de mujeres que transitan una aventura opaca,
la vida, esa ternura hecha de escombros,
depravada de la luz,
postergada del milagro...

Pero ya no s lo que es adentro ni lo que es afuera.
Vuelvo a apretar los ojos.
Pido otro domingo de ramos
sin viernes santo ni calvario.
Una pascua decidida para mi pueblo.
Una poblacin liberada para mi sangre.
Un olivo de festejos
y un paisaje de siembra en la mesa del Hombre.

Nora Nani.-

DATOS BIOBIBLIOGRAFICOS:
NORA NANI:
naci en Leones, provincia de Crdoba, Repblica Argentina, lugar en el que an reside dedicada por entero a la floricultura y a la poesa.

Libros publicados:
-'CIRUELAS'- Edicin de la autora, 1971.
-'LOS FUNERALES DE LA SANGRE'- Ediciones Antares, 1976.
-'DIRE TU NOMBRE'- Edicin artesanal Casa del arte, 1985.
Segunda edicin: Milton editores, 1988.
-'MANERAS DEL SILENCIO'- Edicin de la autora, 1997.

El resto de su obra potica publicada se encuentra dispersa en numerosas plaquetas, antologas y diversos medios de difusin del pas y del extranjero.
Posee adems una cuantiosa obra indita, entre otros los siguientes poemarios: 'Poemas con paales', 'Oficio de luz', 'Con los ojos de antes', 'Los espejos del canto', 'El libro de la lluvia', 'El libro del jardinero', 'Los payasos de la luna' y 'El libro de la memoria'.

noraenani@yahoo.com.ar

 

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