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Salvador Medina Barahona
Nacionalidad:
Panamá
E-mail:
medinabarahona@yahoo.com
Biografia

Salvador  Medina Barahona

Cónsul Provincia De Los Santos - Panamá

 

El tango del mendigo
A Rose Marie Tapia

I
Voy cruzando calles y miradas que olvidan:
Hay en cada ojo un sol nublado
y en cada mano extra�a la cercan�a del hambre.

II
Voy cruzando por sus ojos como por su muerte,
cargando la sospecha de algo posible:
el rostro que temen hallar un d�a frente el espejo.

III
Aferrado como un eco a esta hora enemiga,
me ven venir desde mi ayer de panes.

IV
Cruzo la �ltima avenida,
sujeto con las fuerzas que me quedan
el �ltimo signo, la �ltima interrogaci�n,
hasta llegar a la frontera donde la pregunta sobra
y los olores ya son ascos imposibles.

V
Huelo el rumor de un desperdicio �til
entre unas garras que amenazan,
un zarpazo que hiere y no logra ara�ar mi dignidad.

VI
[La noche anida espantos sobre mi coraz�n desnudo.]

VII
Cansado, cerca de la hora definitiva,
busco el sitio en que abrigar la sed
de un d�a sin panes
y sin peces.

VIII
Si la red de una palabra no ha atrapado el milagro,
el nuevo d�a me har� saber si a�n vivo.

IX
Amanece otra vez: al menos yacen junto a m�
la colcha gris de la palabra,
la foto embriagada en sangre de unos muertos,
la noticia de ayer como testigo
de que el sol
se ha levantado.

Busquemos el calor bajo los �rboles
A Javier Medina Bernal

hay que emprender la b�squeda
―la indagaci�n m�s honda en la butaca del silencio―
bajo la crin del ave
y el universo de las piedras

todo est� surcado por objetos
por claves indecisas y armas

la alegr�a nacer� en el declive del llanto
y donde salte el humo se arquear� la palabra el fuego

hay que querernos entre los fracasos y las
desilusiones
las medallas y el �xodo

busquemos el calor bajo los �rboles
bajo el terror de las cuevas
entre los p�talos que han ca�do deshojados

�ya es hora!
no mintamos nuestra efigie
nuestro yo despose�do
no alentemos nuestros pasos al fr�o
ausencia �ltima en este mundo tantas veces
miserable

nuestro anhelo se siente arrinconado
�y hay que asirlo!
estremecerlo en su horizonte
aflorarlo en este p�ndulo de angustia
entre nosotros los abandonados
en medio de las instancias agrietadas
en medio del destierro que es la vida
y el llanto que es la muerte

La hora de tu olvido
A Salvador Medina Hern�ndez

Mientras unos p�lidos se�ores juegan a la guerra
―rondan como �guilas furiosas
e invaden, hasta la consumaci�n de los escombros,
los muros y los espacios ajenos―
mi padre recoge las esquirlas de su �ltima escalada.

Mientras los enviados del desastre
tienden su emboscada m�s all� del estallido
y sus libelos, �nimas terribles,
atan la noticia de pies y manos,
mi padre abandona la enso�aci�n de las estrellas,
la derrota del mundo.

Todo astro reclama su oscura vastedad.
[Ya en el fondo ―padre, t� tal vez no lo sabes―
se escucha la maldici�n de los dioses:

��Llegar� el d�a en que la sangre,
harta de sus p�lpitos baj�simos, les deje de latir!
�R�os de plomo amargo anegar�n sus casas!
�Barro ser�n sus pies!�]

Me reh�so a aceptar que �l, ya fuera del tiempo,
habite el mismo limbo,
la misma oquedad demoledora,
el mismo universo en ruinas
que aldearon
los enemigos declarados de la ternura.

Cuando se haya ido, cuando ya del todo se haya ido,
cuando su �ltima palabra d� y se haya ido,
los poderosos
―lobos de la peor estirpe
asidos al reba�o desde el amanecer,
vistiendo astutamente la piel de su ovejas,
lamiendo airosamente las honduras
de las que no ultim� la dentellada―
seguir�n aqu�, infames, en su tutela
de infiernos.

****

When Father Is Gone
To Salvador Medina Hern�ndez

While some pale gentleman play war games
―while they prowl like furious eagles,
and invade, to the consummation of the debris,
walls and someone else�s space―
my father lifts splinters of his last climb.

While the emissaries of disaster
set an ambush beyond their explosion,
and their libels, terrible wraiths,
tie the news hand and foot,
my father abandons the fantasy of the stars,
the defeat of the world.

Every star claims its dark vastness.
[In the background ―father, maybe you don�t know it―
the curse of the gods can be heard:

�The day will come when their blood,
sick and tired of their low feelings, will stop beating!
Rivers of bitter lead will flood their houses!
Mud will be their feet!�]

I refuse to think that he, once out of time,
may dwell in the same limbo,
the same devastating void,
the same universe in ruins
that the self-declared enemies of tenderness
founded.

When he is gone,
when he is completely gone,
when he utters his last word and he is gone,
the powerful ones
―wolves from the worst stock
taking hold of the flock from daybreak,
slyly wearing the skin of their sheep,
gracefully licking the depths that their bite didn`t finish off ―
will remain here, infamous, in their tutelage
of hells.

[Traslated by Javier Medina Bernal]

Biograf�a:
Salvador Medina Barahona
Me han dicho -quiero creerles- que nac� el 9 de noviembre de 1973, a las 12 del d�a, en una casa de quincha amarrada a la curva de un pueblo con pocos santos: Mariab� le dicen, en honor a una cieguita encantadora que recuper� el milagro
de sus ojos por el milagro del agua. Fue
-cuentan- bajar al riachuelo, humedecerse las manos, llev�rselas a la altura de los ojos [all� donde la oscuridad hac�a su fiesta obtusa] y descubrir entre los dedos la geometr�a del mundo. '�Maria b�! �Maria b�!', gritar�an con asombro los del lugar...

Desde all�, dando saltos en mi espalda, he tra�do mis poemas, su m�sica aguerrida ante el dominio de las ciudades, la fuga de los d�as y el estertor de los nombres que he ido perdiendo para siempre.

M�sica al fin, mis palabras arden y se hunden en la noche.

Salvador Medina Barahona [Panam�, 1973] es autor de cuatro poemarios, un libro de ensayos breves y una compilaci�n de poes�a paname�a. Ha obtenido el Premio de Poes�a �Stella Sierra� 2000 [Panam�] y Menci�n de Honor en el Premio Centroamericano de Literatura �Rogelio Sin�n� 2001-2002.

Fundador y miembro del consejo editorial de la revista Letras de Fuego, cre� y dirigi� durante dos a�os la p�gina dominical del mismo nombre en La Estrella de Panam� [distinguida en los Premios �Anita Villalaz� 2004 en la categor�a Aportes Culturales]. En junio de 2005 lanza la revista de poes�a en internet [el duende gram�tico], espacio para nuevos poetas de Panam� e Hispanoam�rica.

Su poes�a ha sido traducida al [franc�s] [Ediciones Pati�o, Ginebra, Suiza] y al ingl�s.

Actualmente reside en Ciudad de Panam�, con su esposa, la violinista paname�a [Graciela N��ez].

medinabarahona@yahoo.com

 

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