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Carlos David Haro Gutierrez
Nacionalidad:
México
E-mail:
Biografia
Delete
jueves, 11 enero 2007 at 05:37
'Delete'
this has been lately the key
most pressed in my keyboard
`cause I dont know how to begin

Podria iniciar con 'poesia'
quiz con 'hubo una vez'
pero no me satisface ni una
y otra vez presiono 'delete'

And here we go again
and as winnie the pooh would
'think think think David'
while I walk inside my room

Quiz deba hacer algo nuevo
algo que jams haya intentado
pero que podr escribir?
y mi mente...aun en blanco

It is hard you know,
to write in both languages
es como ser dos personas
cada una con mente insesante

to try and get a mix
entre dos distintas culturas
to unite english and spanish
en una sola escritura

This is just an experiment
a silly or tricky game,if you want
so please dont expect great results
but a 'nice work' from you would be kind

Si entienden ingles, bienvenidos
si no,pues de igual manera los quiero
diganme si no entienden algo
se los traduzco sin miedo

And I know,I should respect
the way how this thing started
pero es mi poema y yo decido
como esta cosa termina
No en ingls como todo empez
sino en espaol, mi lengua nativa

Tortura

Ese sabor...
Ese metlico sabor en mi boca, desagradable, que me revuelve el estmago pero familiar.
Sangre...
Trato de limpiar mi boca pero mis manos no responden, siento como algo las sostiene e impide que puedan hacer algn movimiento.

Trato de pensar...de calmarme, m cabeza duele demasiado para pensar, todo es confuso, y un dolor insporortable en mis ojos lo hace an ms difcil...

'Quien eres, que quieres?'
Dije con un grito desesperado al escuchar unos pasos que se acercaban a m.
Quien era, no puedo decirlo, como si no fuera suficiente el sentir mis ojos tan amoratados e hinchados como para poder abrirlos una apretada venda los tapaba, no solo evitando que mirara por lo mnimo que poda abrirlos sino lastimando mi cara.

'Que es lo que quieres, quieres dinero? puedo darte el que quieras lo que quieras!!!'
Grite aterrado, moviendo mi cabeza hacia donde crea estaba mi captor.
Mi cuerpo temblaba sin control, a la vez que senta un ligero hilo tibio que resbalaba de mi cara y caa en mi pecho y en mis piernas...quera negarme a la respuesta pero era demasiado clara: Sangraba

Grite desesperado, tratando de arrancar mis ataduras a esa silla que me mantena sentado e inmvil jale, pelee, me mov con un frenes pero no logre siquiera aflojar un poco mis ataduras.

'Te aconsejo que te calmes'
Me dijo una voz profunda, tranquila, como cuando se le habla a un nio para dejar que este llore, pero lejos de calmarme esa voz me hizo estremecer. Sent en ese momento la frialdad de mi captor, que todos mis ruegos, mi llanto y mis suplicas serian vanas para lograr misericordia alguna de alguien inmutable ante el dolor ajeno.
Se acerc a m, sent como caminaba alrededor mi, contemplndome al parecer desde todo ngulo posible, lo escuche detenerse y sent su presencia detrs mo.
Lo sent agacharse hasta ponerse al nivel de mi odo, senta su respiracin sobre de mi...su aliento mudo, sin olor alguno pero caliente, hmedo.

'No tienes porque preocuparte, fui cirujano, asi que aunque tu muerte ser lenta, no ser dolorosa...bueno...no tanto'
Esas palabras erizaron mi piel, destrozando completamente mis nervios, mientras que sus manos fras y no muy grandes pero toscas fueron poco a poco aflojando ese vendaje que cubra mis ojos.

'Pero...o tiene sentido si no puedes verme, o si?...'
Me dijo mientras terminaba de retirar de mis ojos ese vendaje. Un dolor lejos de aquellos golpes que hincharan mis ojos penetraba, era luz blanca, tan fuerte como la que habra en un quirfano. Luego de unos instantes, pude ver donde estaba. Un saln blanco, desnudo sin ningn mueble o una seal que pudiera identificarlo de algn modo, excepto por lo que pareca ser una mesa cubierta por un trozo de tela rojo, y la silla de l en la que estaba sentado.
Por momentos record esas pelculas que sola ver en la sala de mi casa, pelculas donde despus de una escena as el verdugo se divertira de manera retorcida con sus victimas, aplicando tan diversas torturas como su macabra y trastornada mente adems de los gritos de sus vctimas le inspiraran.

'...Adems...'
Dijo, mientras poco a poco se acercaba a la mesa y retiraba la tela roja que la cubra.

'...Es ms divertido ver los ojos de mis victimas'
Termin de decir mientras tomaba lo que pareca un cuchillo y mi sangre se congel en un instante. Fue en ese momento que perd toda esperanza, toda razn. La poca tranquilidad que aun haba en mi me abandon por completo y el miedo se apoder por completo de mi.

'Puedes gritar todo lo que puedas,' Dijo, 'nadie te escuchar.'
Aunque en mi mente me escuchaba a mi mismo gritar tan fuerte que mis pulmones saldran de mi cuerpo, m boca no emiti ninguno de ellos, solo temblaba, si acaso balbuceaba lo que pareca ser un desesperado intento de clemencia.
Se acerco a m, se agach y me tomo por el mentn, levanto mi rostro al nivel de sus ojos para que pudiera verle bien.
El, un rostro familiar que no lograba identificar, pero que cargaba con una sonrisa al mostrarme la herramienta con la que pensaba trabajar...

Sent ese fro corte de la hoja en mi piel, seguida por la tibieza de mi sangre, el corte que comenz en mi mano derecha y sigui hasta mi mueca. Sus dedos que poco a poco se hundieron en mi piel y fueron arrancndola lentamente...
Pude sentir como poco a poco se separaba esa carnosa capa de mi brazo y dejaba en su ausencia una sensacin de fro y al mismo tiempo un ardor, de una intensidad tal que comenz a temblar rpidamente sin control y aunque el dolor era insoportable. Pude ver aterrado que lo que fue mi brazo era ahora una lnguida masa informe, temblorosa y destilando sangre sin control.
Quera gritar, quera destrozar mi garganta en un grito de pena y horror, de dolor y terror; el nico sonido que escuchaba era su risa y quiz el crujir de mis dientes al apretarlos con tan fuerza que senta que en un momento u otro se romperan junto con toda mi quijada.

'Veo que eres fuerte'
Me dijo, mientras tomaba un trozo de mi ahora deshecha piel entre sus dedos y lamiendo la sangre que escurra de ella.
Sent su mirada penetrante, tratando de escudriar mi mente al ver mis ojos pero aunque vea, no vea, estaba perdido entre la realidad y el dolor, entre sus ojos y mi terror.
Vi su semblante perder ligeramente esa sonrisa y esa mirada suya hacerse mas seria, penetrante y helada, escupi esa misma sangre en mi cara y dijo
'O quiz has perdido el sentido'

Se levanto, camino hacia la mesa y trajo un objeto que no haba visto y lo puso frente a mi.
'Mira nada ms que desastre' me dijo, mientras en el espejo vea mi rostro.
Mis ojos estaban terriblemente amoratados y aun hinchados, mi labio, abierto y recuperndose de una herida, m frente tenia rasguos pero no parecan profundos, pero que tean de escarlata mi cara.
'Sabias,' Continuo, mientras acercaba la mesa y todos sus objetos, 'que el rostro tiene varios msculos...estoy seguro que no'
Dijo mientras sin alejar de mi cara el espejo acercaba a mi un bistur y lo deslizaba por mi tez
'Pero no te preocupes...ahora mismo los conocers'
Una sonrisa no se oculto en su rostro a la vez que diestramente con una mano cortaba poco a poco desde el origen de mi oreja, siguiendo por la lnea de mi mandbula y hasta mi barbilla. Sangre empez a brotar de la herida que se abri pero no senta dolor alguno...quizs el nerviosismo o mi terror mismo me evitaba sentirlo mas entend que, si no senta al menos podra ver como no solo cortaba sino que meta sus dedos debajo de mi piel y empezaba a separarla.
Poco a poco me fue desnudando de mi piel a travs de cortes, de jalones a mi piel y el mrbido espectculo que mis ojos presenciaban no era ms que mi lenta y terrible tortura, el darme cuenta de como dijo, no solo los msculos de mi rostro y brazo, sino poco a poco mi otro brazo, mis piernas y el resto de mi cuerpo.

Esto no es una pelcula es realidad, mi realidad.
No hay actores ni dobles, solo yo y ese manitico.
No hay msica, solo gritos ahogados de dolor en mi mente, y la risa de mi captor, esa risa que se volvi mi tocata de muerte y lenta agona, risa que llenar mis odos y cabeza a la vez que mi piel es arrancada y mi cuerpo hecho jirones por las manos del hombre que me tiene amarrado a esta silla...o lo que queda de mi...este trozo de carne que tiembla en una charca de sangre de lo que antes fuera un cuarto limpio...blanco

Blanco...el primer color y cosa que vi al abrir mis ojos...y al parecer lo ltimo que ver mientras el hombre extrae cada uno de los huesos de mi mano y me obliga a comer la carne que les envuelve...

Si no he muerto aun es por las maestras manos que me torturan, que no dejan que entre en shock por el dolor o por el trauma de ver lo que queda de mi piel tirado en el suelo...
Mi mente ya no piensa bien, si es que aun puede hacerlosolo desea morir...solo piensa en que acabe el dolor

La mscara
Ya es tarde
Es domingo por la noche y mi reloj marca las 12:35
yo, acostado en mi cama con mi pijama puesta, la luz apagada y solo la pantalla de la laptop ilumina mi rostro.
Es la noche de hoy una noche nublada y solo la luna que poco a poco se volver llena se asoma por la ventana y detrs de un velo de nubes.
Cierro mis ojos por un momento y me siento, estoy rodeado de sombras en una oscuridad profunda y vasta, se que estoy ah aunque no me veo, soy uno con esa sombra, con esa masa negra que cubre ese lugar, estoy en todos y en ningn lado.
De repente una pequea luz osa penetrar la oscuridad en la que estoy, en la que me encuentro. La luz se acerca y empieza a tomar forma, mientras ms pasos da puedo notar que es una joven.
Su tez es clara, ms no plida; sus mejillas son ligeramente rosadas, sus ojos son de color claro y sus labios de rojo carmn, cual una rosa en pleno verano.
Su cabello, que cae por sus hombros cual una clara cascada, su cuerpo, de fina figura y cubierto por un blanco vestido que anudada a su angelical rostro le da una faceta inocente, atractiva, como una verdadera criatura celestial.

La veo a los ojos y me ve, su mirada penetrante, poderosa pero inocente, atractiva y unica. Me alejo de ella pero me sigue cual canes al zorro en cacera, descifrando entre las sombras y encontrndome siempre.
Mientras me mira, se acerca, su urea persona atraviesa las sombras de la misma manera y con la facilidad que un cuchillo penetrara la mantequilla.
Sus pasos se detinen en frente mo, su luz ha iluminado ya casi todo ese espacio menos un lugar oscuro, esa mancha que revela donde me encuentro.

'Me has encontrado amor'
le digo, mientras ahora me acerco a ella y me alejo de donde estuviera escondido.
'Por mas oscuro que sea el mundo bebe, siempre encontrara tus ojos'
me responde, mientras su boca dibuja una sonrisa perlada y sus carnosos labios adornan sus dientes aperlados.
'Adems, sabes donde esta mi corazn que es tuyo amor'
Le digo mientras abrazo su cintura y veo sus ojos.
'As como mi vida es tuya bebe'
Me responde mientras recuesta su cabeza en mi pecho.

Me inclino y acaricio su cabello, huelo el perfume que le adorna, que me embriaga y hace vibrar cada fibra en mi ser y sentir mas a una parte de mi alma.
Ella levanta su rostro y besa mis labios, los siento son dulces, deliciosos, me transmiten fuerza al probarlos y tocarlos con los mios.
Su cuerpo se acerca ms al mo, su luz me ilumina y revela mi completa figura; un traje negro, una capa que llega a mis talones y una mscara blanca.
En mi mano, una rosa roja con un lazo negro. Me despego un poco y la abrazo estando ella de espalda, con la que empiezo a recorrer su cuello y su cuerpo.
La suelto y cae al suelo, sus ptalos se separan al tocarlo y revelan un camino carmes entre la oscuridad y la luz del momento. El camino perfumado, hecho por ptalos de la rosa, encamina a una cama de cobijas y sbanas rojas.
Ella y yo la vemos al mismo tiempo, la beso en su cuello, en su mejilla, en su orejita y ella acaricia mi rostro, besa mi mejilla y mis labios. Tomo su mano y juntos caminamos por esa lnea roja que ahora se dibuja en el suelo y que a cada paso se pinta con pasos blancos y negros.

Al llegar a ella tomo al bello ngel en mis brazos, la cargo y la acuesto con cuidado vigilando que sea del modo ms delicado.
Me siento a su lado y acaricio su cabello, veo sus ojos y le digo lo mucho que le amo. Me acerco y beso sus labios nuevamente mientras ella retira la mscara de mi rostro.

'Amor eres mi luz, mi da,' le digo. 'en tan pesada oscuridad has llenado de luz mi corazn y mi vida'

'Tu eres mi bebe, eres mi todo,' me responde. 'Eres ese ser que despierta mi lado oscuro'

Me sonre y le sonro mientras mis manos toman las suyas y beso una vez mas sus deliciosos labios, pruebo el sabor de su lengua y beso sus mejillas.
Sus caricias cubren ahora mi rostro y dibujan sobre el una nueva mscara pero esta vez se pinta con sus dedos, que llenan de luz y me dejan su marca.
As tambien mis besos la han cambiado, han dejado un camino por sus labios, sus mejillas, su cuello y sus hombros y que pronto se extiende por su espalda.
Sus caricias y las mas nos cambian poco a poco, haciendo sombras de la luz y blanco lo que fue negro. Nuestros cuerpos cambian, mutan entre la oscuridad y la pureza y despiertan con velocidad nuestro deseo y liberan en nosotros la bestia que llevamos dentro.
Nuestro deseo aumenta y nuestros cuerpos cambian con frenes, se calientan, se necesitan, se desean, se buscan y poco a poco se encuentran con cada beso, con cada abrazo, con cada caricia, con cada roce de su piel con la ma y cada encuentro de mi cuerpo con el suyo.
Poco a poco la sombra y la luz se encuentran, se llenan y se completan en un abrazo, en miles de besos y una lluvia de caricias se hacen uno. Lejos de sus ropas, de su naturaleza urea y oscura, de los confines de su existencia, sin lmites que aten su pasin.
Mientras se aman ms, la oscuridad y la luz se hacen ms fuertes, se llenan de una energa increble y nica, acercndose al clmax y siendo cada vez ms rpidos y profundos sus carios.
Su pasin se desborda y crece sin precedentes, sus cuerpos no resisten ms, toda la energa en sus cuerpos se libera y a la vez la luz y la sombra estallan...
. . .
Cuando se desvanece la explosin, en la cama roja solo una pareja abrazada, una joven que duerme dulcemente y tranquila en los brazos de un joven que acaricia su cabello y la besa con dulzura, que la cuida.

Me despierto, abro mis ojos y veo el reloj, es la 1:47 de la madrugada
Fue solo un sueo? me pregunto, mientras siento su presencia en mi cama.
Me pregunto si ella me sentir a mi acostado a su lado
En mi mente se hace esa pregunta, mientras que mi mano siente algo que estuvo en mi cara, esas manosesas caricias que marcaron en mi pielesa mscara

biografia:
Carlos David Haro Gutierrez

Que puedo decir?
Soy solo un joven que corre por sus 22, estudiante de universidad y miembro del MENSA

Tengo por ahora una relacin estable, y escribo meramente por hobbie y nunca he escrito profesionalmente. Si acaso lo ms cercano sera el haber sido publicado en el 2007 unas 6 u 8 veces en el suplemento dominical de un diario en Campeche

isidour_amon_ra@hotmail.com

 

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