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Juan Orozco Ocaa
Nacionalidad:
España
E-mail:
Biografia

CHERNOBIL.

Tu nombre traducido es Ajenjo,//estrella fugitiva y perjudicial//en la mañana del despertar//dejando atrás la inocencia, por siempre;//Tierra infértil que transmuta//la vida y la cancerigena//poco a poco, alterando las células.

Tant@s rubi@s, de ojos azules,//tant@s moren@s, de ojos marrones,//tant@s castañ@s, de ojos verdes//tant@s pelirroj@s, de ojos de miel,...//tocad@s por tu invisible mano//de horror emponzonado, de llanto//trocado en tristeza y desolación//para millones de contaminados//por el duro rayo intempestivo que//surcó en segundo kilómetros//y kilómetros de espacios habitados//por innumerables especies de seres vivos.

¡Qué será de ell@s en el futuro, cómo//transmutarán sus genes; qué efecto//tendrá sobre sus cuerpos y su ADN;//Cómo reaccionará después de tal agresión,//al cabo de los siglos, este lastre,//en ellos mismos y sus generaciones futuras;//Cuántas mutaciones habrá y de qué signo,//en qué direcciones y hasa que distancias?

¿Morirán con el tiempo las sangres//trocadas por tu llama silenciosa?//¿Y por tu fuego transparente morirán//miles y miles de animales y plantas?//¡Oh derrube nuclear, herrumbe//de expansiones por la extinción//de un átomo de plutonio enriquecido.

¡Oh tenebrosa hora ésta, que escucha//la lamentable iniquidad sin inmutarse!//\'Horror vacui\' gritarían los humanos//si tuvieran benevolencia con sus hermanos,//conmiseración con ellos mismos: ¡qué lejos//
los años mozos de la solidaridad plena!

No os durmáis los verdes que aún estáis//aunque os revienten a palos, ¡resistid!//Porque sois como una voz en el desierto,//y aademás, conciencia a los ignorantes...//y por tanto, molestos a los ojos de los denigrantes,//ya que no dejais que los vándalos//se coman, ellos solos en avaricia,//las riquezas de este opulento mundo.

Pero continuad, y no temais,//porque es más difícil que un rico//entre en el reino de los cielos,// que un camello, por el ojo de una aguja.

Mas con todo, sabed y gritad,//decid y pronunciaros, humanos://\'No viva ya nadie junto a ti, Chernobil\';//\'Sólo queda soledad y silencio//junto a tus muros, Central de la muerte\'.

JUAN OROZCO OCAÑA.

¡ASALTO [YO ACUSO]!

Siento la terrible soledad de las bombas,//el irremisible desamparo de la muerte,//cayendo en el silencio, sobre las ciudades//que están a miles de kilómetros de mí.

Siento el escalofrío y el temible tremolar//de tu miedo, y el terror clavado en tu mente.//Las manos sobre la cabeza al silbido del misil//cayendo atronador sobre las calles y plazas//de la urbe dormida en el descalabro y el dolor//de la desolación, de la estampida, de la huída//hacía la diáspora llantada y resignada,//jamás deseada, nunca querida; de dejar atrás//la casa paterna, el hogar amado y vivido//en los años tiernos, antes de la matanza,//de la venganza esgrimida inconscientemente,//adulterada con la palabrería vana y hueca.

[¡No matarás, no matarás... y sin embargo,//matas, acribillas a tu hermano, asesinas,// humano, mal humano: inhumano Caín!].

Siento el ruinoso estado de los pueblos,...//en los que la agonizante danza mortal//invade los espacios inertes e inermes,//infectándolo todo a su paso con un ruido//insano, hilarante, terrible, vacío,//derrivándoo todo, con su olor a humo,//a polvo, a devastación, a parca putrefacta,...//y a sadismo del vencedor sobre el caído.

¡Qué dolor tan grande esta inutilidad,//esta desafectación, este estruendo,//esta aniquilación desastrosa que destroza//la vida, el hálito de la esperanza de sus hijos,//de sus contertulios y vecinos del futuro.//¿Por qué tanta desolación, devastación,//ceniza y arrebato, cansancio y destrucción?//¿Por qué tanto nublado en las mentes y.../
/tanto corazón roído por la ira y el odio?

¡Socórreme, hombre de bien, samaritano,//en este preciso instante de mi llegada//al horror nefasto del error humano!//¡Ámparame! Detén la desarticulación//de la cotidianidad tranquila y sencilla//de los días felices de antaño... donde//la familia esperaba el regreso del trabajo,//donde la mujer faenaba las tareas diarias//de la casa recogiendo bajo sus faldas//
a toda la camada del hogar, en la calor//que vivíamos cercados tan sólo por la paz,//la felicidad, la alegría y la pureza.//Sin tanto descalabro por parte de estos entes//que se llaman \'humanos\' sin serlo.//
Detén el correr de la sangre de mis hermanos//sobre el mundo, sobre el desfiladero//de las rocas grises del alto precio//que hay que pagar por el colmado//de ríos y regueros de roja sangre//corriendo por las torrenteras,//desapegándose en su salida a borbotones//del cuerpo herido, destrozado, casi yerto.

¡No derrames la sangre de miles de inocentes,//de miles de seres que lloran el desamparo de la iniquidad de sus extraños \'vecinos\',// asilados en no sé qué ideas accequibles,//qué además esgrimen como razón irreverente//de su propia barbarie contra sus semejantes,//intentando aseverar lo injustificable.

¡No matarás, reza la ley, el proverbio divino!//Mas tan sólo eres un innoble bellaco//que alimentas el odio usando el terror//mediante las armas desafiantes y agresivas,//escudándote en una flaca y cuestionable excusa...

¡No matarás, no matarás! Y sin embargo,//intentas justificar tus crímenes, amparado en el dominio de la norma del más fuerte//[¡Mas cayó Roma y Alejandro, Sumeria, Babilonia// e Israel, Hitler y todos los imperios//impuestos a los humanos través de la barbarie],//y finalmente, en el paso de las edades//nada impueto por la fuerza puede durar//más de mil años, porque nadie cede al espanto//ni al chantage de la desaparición.//Y porque, en esta humanidad, la irresponsabilidad,//la descortesía, la inclemencia, el desaucio,//la mala fe, la hipocresía, el homicidio,//el asesinato, el odio y la ira, la envidia//y la egolatría, la intempestiva agresividad,...//se pagan, antes o después, con el destierro//de los clanes, en otrora vida poderosos,//de edad en edad, de ciclo en ciclo, de era en era.

Cuando Chernobil se rompió, oí la mudez,//el descalabro de la parca irrumpiendo//en el planeta, y avanzando inexorablemente//como una explosicón homicida, horrible, asesina,//desacelerando el pulso de los vivos,//acabando lentamente y enfermando//las células de los cuerpos, a su paso.

¡Yo oí, en el silencio atroz, la muerte!//[¡Yo, un simple morta, me dolí inmensamnente//por la inhumanidad de los hombres!].//Yo lamenté con pesar y apenadísimo//pertenecer a esta raza destructiva,//que se vanagloria de la muerte soez//de sus congéneres través de la violencia.//¡Cuán terrible eres, hombre breve!

JUAN OROZCO OCAÑA.

CHAPOTEABAN LAS SIRENAS

que cantaran los antiguos//sobre los océanos del orbe,//en aquel entonces, hace milenios...

Sin embargo, en esta hora,// hoy por hoy, las playas agonizan// [poco a poco, lentamente,]//porque en sus bellas aguas//se derraman los vertidos//aberrantes de las fábricas,//los residuos tóxicos, los pestilentes//plásticos, los venenos de las químicas//artificiales ydeshumanizadas,//que rompen el equilibrio//de la madre pura y virgen,//la sagrada asilvestrada...//E incluso con rabia, y protestando,//así y todo, suben al aire,//y por la tierra se esparcen,//los contaminantes de este siglo.//Y al fuego caen los oscuros//artificios, que con su negritud inundan//las esferas del espacio que habitamos://\'El desorden que bebemos,//comemos y respiramos\': ¡oh dolor// inmenso de sufrirte, anquilosado,//en mi propio corazón abierto en llagas,//en mis propias carnes adulteradas,//con aditivos, conservantes y colorantes!

A horcajadas vomito,//con fatiga de mil muertes.//¡Oh error de esta raza,//oh enfermedad de los \'ciegos\'// y \'lisiados\' que esparcen//el veneno investigando...//[sobre sus congéneres incluso], sobre este planeta azul.

Si yo pudiera detendría//tanto anhidrido carbónico,//tanto azufre, tanto mercurio,//tantos cloridratos asquerosos,//tantos radicales libres,//tanta inmundicia, tanto engaño,//de las aguas, la tierra y el aire.

Si por mi fuese, sí por mí fuese,//por mi sangre futura//y mis prolijos descendientes,//virgen estuvieses aún el jardín,//el edén, este vergel, el paraiso,//!nuestro dulce hogar planetario!

JUAN OROZCO OCAÑA.

biografia:
JUAN OROZCO OCAÑA.

Es extensa: digamos: poesía visual, poesía discursiva tradicional, pintura y mail-art.

joros_ios@hotmail.com

 

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