s
s
s
s
s
s
s

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Jos Pascual Mora-Garca
Nacionalidad:
Venezuela
E-mail:
Biografia

CANTO A SAN CRISTÓBAL

\'Salud San Cristóbal\',
como compusiera
Marco Antonio Rivera Useche.
Hoy te cantamos lugar sagrado;
inspirador de pintores, músicos, musas y poetas;
lugar de recogimiento para santos, mártires y beatos;
forja de fieros guerreros y crisol de la verdad;
cincel de políticos y presidentes;
piedra angular de sacerdotes y monjas;
tierra prolífica de monasterios, seminarios, y universidades.

Salud San Cristóbal,
Tierra de gigantes,
de titanes y héroes.
Fuiste el Cirineo que pudiste cargar al mismísimo Dios-niño,

Salud San Cristóbal,
Heredero de la raza de los titanes.
Enamoraste al Táchira
para que una legión de
titanes eternos vigilaran la belleza:
El Tamá, apuntala la lozanía,
El Zumbador, diseña la mejor sinfonía.
El silencioso Púlpito,
frente al Espíritu Santo de La Grita,
se yergue imponente para acariciar
con el chubasco el alba.
El gigante entre los gigantes tachirenses,
el magnánimo Páramo de la Negra,
viste sus entrañas con niebla.
Todos estos titanes tachirenses,
cual Zeus enamorado de la hermosísima Io,
hacen descender sobre tus valles la espesa neblina
símbolo el amor eterno.

San Cristóbal del alma,
desposaste al Táchira desde aquel 14 de marzo de 1856,
por eso una mujer identifica tu escudo
cual doncella devenida en matrona.
La matrona tachirense,
símbolo familiar
que perpetua nuestra estirpe.
La matrona es Demeter, la hija de Zeus y de Rea,
la madre-diosa.
Pero también esa mujer es Hecate,
la encantadora y seductora.
Por eso celebramos que la mujer tachirense sea Demeter
pero también Hecate.
La mujer tachirense salió de los aposentos para expresar
su feminidad sin complejos.
Compite adentro y afuera,
en el hogar y en la calle,
en la escuela y universidad,
en el taller y la empresa,
en el canto y la poesía,
en el deporte y en la vida.

Sí,
San Cristóbal,
padre prolífico.
Cuando desposaste al Táchira,
comprendiste que sólo una madre prestada a Artemisa,
la virginal reina de los bosques,
podría hacer brotar de sus pechos la sangre
que tiñe las aguas del turbulento Torbes,
perpetuando el milagro de la vida.
Del seno de esa madre,
nacieron las ninfas que habitan nuestros campos, montañas, y ríos.
Al inicio fueron cuatro que llamaron cantones,
pero hoy se multiplicaron y alcanzan el número de veintinueve.
En ellas nacieron las ninfas de las aguas y ríos,
acantonadas en la Represa Uribante-Caparo.
En ellas se gestaron las ninfas de los valles,
montañas, bosques y grutas,
que se encuentran congregadas en los parques nacionales:
Tamá,
Chorro el Indio,
Juan Pablo Peñaloza, y
Tapo-Caparo.
Y en ellas germinan las ninfas de los árboles,
simbolizadas en nuestro café.

San Cristóbal,
Todas cantan y bailan en torno suyo.
Velan por la suerte de sus hijos,
acompañan al campesino,
y protegen la cosecha,
labor gloriosa que ensalza nuestro gentilicio.

San Cristóbal,
Villa primigenia,
que los indígenas llamaron Cania
para recordarnos que antes de ser villa,
eras el altar sagrado de nuestro Olimpo criollo.

San Cristóbal,
naciste con dolor,
viendo morir a sus primeros hijos los Chinatos.
Pero nos enseñaste la virtud de la paciencia
que caracteriza nuestra tierra.
Desde tu concepción,
tuviste que soportar la tragedia de Rea,
la diosa griega, a quien Cronos devoraba los hijos al nacer.
Desde tu fundación comenzó el despojo,
las tierras alinderadas por
Juan Maldonado y Ordóñez de Villaquirán ¡no fueron respetadas.!
Pudo más el poder virreinal que las actas de fundación.
Fue así como dejó de ser el río Cócuta el mojón de tus entrañas,
para pasar a ser el río Táchira, que bautizó tu nombre.
Pero esa suerte contraria
continuó hasta bien entrado el siglo XX,
cuando de nuevo fue raptado otro de tus hijos,
san Faustino de los Ríos.
La saturnidad pareciera acompañarte.

San Cristóbal,
quienes han pretendido mutilarte
se equivocaron.
Porque contabas también con el designio de Rea,
presagiado en los himnos Órficos
con la expresión:
\'Devoran las cosas, pero para aumentarlas.\'
Sí,
Devoraron tus hijos pero los recibiste aumentados,
el despojo nos fue devuelto
en Cultura,
Educación,
Poesía,
Música,
Sabiduría,
e Imaginarios.

San Cristóbal,
el cantor
se encargó de cerrar tus heridas.
Fue así como las \'Brisas del Pamplonita\'
devinieron en las \'Brisas del Torbes,\'
para recordarnos que somos hermanos
e hijos una misma madre.

San Cristóbal,
Naciste con vocación libertaria:
Cabildo,
Justicia y
Jurisdicción propia.
Quizá por eso nunca perdonaron tu irreverencia.
Vocación libertaria heredada por los Comuneros de La Grita.
Y cuando tus hijos alzaron la voz para defender la libertad,
hicieron derramar su sangre, como aquel Abel gritense,
que en la Huerta de Jaime inmortalizó su nombre:
Francisco Javier García de Hevia.
Sangre libertaria de tachirenses se derramó en la Independencia,
testigos de ella son los campos de Angostura de La Grita,
Carabobo, Pantano de Vargas
y Ayacucho.

San Cristóbal,
Valle de Santiago,
el gran Libertador, Simón Bolívar,
te eligió como la ciudad oráculo,
sacerdotisa y
pitonisa.
Aquí en la acrópolis de la Villa
se diseñó la estrategia de la guerra
de la Batalla de Carabobo.
Y
tus mujeres
lucharon por la Independencia.
La heroína María del Carmen Ramírez de Briceño,
el símbolo femenino de la mujer guerrera.
Y Doña Regina Mujica de Velásquez,
heroína del saber,
maestra liberadora de la ignorancia y el atraso.
Todas ellas sembraron valores en nuestro pueblo
para ser centro de luces.

San Cristóbal,
tus venas se abrieron desde el nacimiento
para dar cobijo al español,
pero también al sarraceno,
al corso y al celta,
al ario y al judio.
Tu sangre corre por nuestras venas.
Nunca cerraste los brazos al extranjero,
siempre alojaste al caminante errante,
por eso eres por antonomasia La Villa de la Cordialidad,
la ciudad de la hospitalidad.
Cuando te fundaron
te pensaron para ser fugaz,
camino de paso entre Pamplona y La Grita,
pero el destino te tenía reservado el lugar especial.
Terminaste siendo el centro donde converge el alma del tachirense.
Emulando a la ciudad eterna
todos los caminos conducen hacia ti.

San Cristóbal,
Valle de Santiago,
Tierra del apóstol caminante: Santiago el mayor.
San Cristóbal,
Tu tienes tu propio \'Camino de Santiago.\'
Camino de Santiago
que conduce a dos grandes santuarios:
el Santuario de la Virgen de la Consolación de Táriba
y el Santuario del Santo Cristo de La Grita.
Por eso tu pueblo está en peregrinación perpetua,
peregrinación que se remonta a la época colonial.
Quizá por eso tus hijos son incansables peregrinos.
Desde la época colonial,
nos enseñaste el valor de heroicidad.
Héroe fue
Gregorio Jaimes de Pastrana,
quien llegó a ser obispo de Santa Marta,
en pleno virreinato.
¿Quién lo diría?
Un hijo de la Villa de San Cristóbal,
Del valle de Santiago,
Del valle de los ahuyamas,
Obispo en el Virreinato de Santafé.
Y en pleno siglo XX,
¿qué decir de nuestro Rafael de Nogales?,
que llegó a ser comandante de tropas en Turquía,
gobernador de la península del Sinaí,
instructor de caballería
en el estado mayor de Mahmud Fased Pashá.

San Cristóbal,
Desde 1922 eres el asiento del episcopado,
Diócesis de San Cristóbal.
Aunque la vocación religiosa de nuestro pueblo
se remonta a las raíces
prehispánicas y coloniales.
Haz sido cimiento de varios seminarios:
Junto al Santo Tomás de Aquino fundado en 1924,
y el desaparecido kermaría,
hoy aparecen
el Franciscano,
el Agustiniano,
la Cruzada del Espíritu Santo,
el Camandulense, y
el Dominico.
Dando paso a la ciudad más prolífica
de vocaciones sacerdotales de Venezuela.
Infinidad de ordenes religiosas se han establecido en tu ciudad.
Pareciera ser un espacio elegido por la providencia divina
para el retiro espiritual.

San Cristóbal,
Puerta del Cielo,
Memoria de la Tierra,
Estación Dorada,
como la calificara el poeta de Aldea en la Niebla:
Manuel Felipe Rugeles.
Nos regalaste al hijo predilecto de las musas,
para que cantara a sus montañas,
a tu niebla perenne,
al alfarero,
al campesino,
a la gota de rocío,
a los gorriones,
a la caña dulce.
Nos regalaste a uno de los siete líricos mayores,
de todos los tiempos,
Junto a Bello,
Maitín,
Acosta,
Yepes,
Pérez Bonalde, y
Francisco Lazó Martí
está el hijo de la Villa: Manuel Felipe Rugeles,
a quien conmemoramos también hoy en su centenario.
La inmensa sensibilidad del poeta nos recuerda que
el terruño donde se nace,
es único como la vida y la muerte.
Así cantaba en su Aldea en la Niebla:

\' En mi aldea
cuando niño
nunca creí en otra aldea,
nunca soné en otra tierra,
recortaba sus crepúsculos
y apacentaba sus nieblas.\'

Qué tiempos aquellos,
los que divisaba el poeta,
tiempos en donde la historia lenta hacía contradecir
el \'todo fluye\' heraclitiano:

\'Aquí nunca pasa nada.
Sólo por mayo la iglesia
Cobra un extraño perfume
Y en su altar arde la cera
Prendida en los candelabros,
Junto a la virgen que sueña
Para cada campesino
Un verde nuevo en su huerta.
Y así fue cómo en la tarde
azul, toda primavera,
la aldea me dio su alma
y dí mi alma a la aldea.\'

Las parcas cobraron la vida de Rugeles temprano,
para recordarnos la brevedad de los grandes.
Con Rugeles nos pasó lo mismo
que con Pepe Melani,
que con Manuel Osorio Velasco,
que con Belisario Rangel,
y tantos poetas y artistas anónimos.
En vida casi pasaron inadvertidos,
entre el silencio de sus pasos,
y la memoria tenue del tiempo,
para tener que recordarles
cual designio de los dioses infinitamente.

San Cristóbal,
Padre protector,
hoy también tenemos que quejarnos como ayer.
El centralismo caraqueño ha pretendido desconocer
la nacionalidad de tus hijos,
infravalorando al hombre de frontera
considerándolo ciudadano de segunda categoría,
olvidando que si alguien tiene que convivir
diariamente con la conciencia de patria
es el tachirense.
El problema de la identidad no es el problema de cómo ser iguales,
sino de reconocer que somos iguales en la diferencia.
Mentalmente la nacionalidad no es una religión.
El centralismo caraqueño hizo suya la vieja tesis aristotélica,
que discriminaba como extranjeros
a los que no habían nacido en la Polis,
para someterlos como esclavos.
Incluso pretendieron negarnos los símbolos de la venezolaneidad,
el símbolo del imaginario nación por excelencia,
a Bolívar.
Porque negarnos a Bolívar,
era equivalente a no reconocernos venezolanos.
Ya lo decía José Castro Leiva:
\'ser venezolano es igual a ser bolivariano.\'
El caraqueño acudió en el pasado a la figura de Bolívar,
para destacar el resentimiento hacia el tachirense,
que en la teología bolivariana equivale a pedirle a Dios.
Herrera Luque nos los recuerda así:
\'cuando llegó jadeante ante la estatua del Libertador
se paró en seco
y con la cara crispada de dolor le gritó al bronce,
con voz quebrada por el llanto:
-¡Libertador, para qué carajo independizaste a los andinos! [...]
Razón tenía papá, _continua relatando Herrera Luque _
que en paz descanse, cuando decía,
que lo mejor que se podía hacer con los Andes
era concederles la autonomía,
para declararles la guerra y tratarlos como país ocupado.\'
Estas actitudes peyorativas
recogidas por la novela histórica,
generaron en el inconsciente colectivo venezolano
una aversión hacia los tachirenses.
Los que piensan que el remoquete de \'gocho\'
es por cariño se equivocan.
Es una expresión que busca
infravalorizar al tachirense.
Por eso no pueden perdonar que Castro
estuviera en el Panteón Nacional.
No porque no tuviera los méritos para estarlo,
Sino porque con Castro en el Panteón,
No sólo está Castro sino todos los tachirenses.

San Cristóbal,
padre protector,
gracias por haber fraguado en nosotros un alma bizarra,
para resistir la adversidad.
Y aunque telúrica,
también magnánima.

San Cristóbal,
Permítame contarte también sobre la ciudad de hoy.
Casi podemos decir lo que Pedro María Morantes en 1911:
\'San Cristóbal se ha levantado delante de nuestros ojos.\'
Porque tu ciudad vive una suerte de eterno retorno,
permanentemente se remoza,
pero al mismo tiempo deja escapar los aromas y
perfumes que antaño
dieron brillo a la ciudad.
El Teatro Garbiras ya no está,
tampoco está el viejo Hospital Vargas
ni la columnata en la Plaza Páez,
sólo contamos con un frontis, como testigo viviente.
El modernismo está convirtiendo nuestra ciudad
en una selva de cemento,
y sin cultura ecológica.
Tus boticas desaparecieron
para dar paso a la cultura fría del Shopping.
Tenemos más centros comerciales,
pero hemos perdido nuestra humanidad.
El centro de la ciudad como lugar de encuentro
desapareció.
Ahora vamos al centro comercial.
Hemos angelinizado nuestra ciudad,
como coletazo de la globalización,
imitando la urbe norteamericana sin centro.

San Cristóbal,
aquella ciudad apacible,
amorosa,
que invitaba a la reflexión,
y al canto por la vida
se nos está transformado en un lugar para la muerte.
El sicariato y la inseguridad nos estremece,
hemos tenido que aprender a convivir con la cultura de la muerte.
Desgraciadamente tenemos que confesar que
la ciudad refugio de Eros [creación-amor]
dio paso a la ciudad poseída por Tánatos [muerte y destrucción].

San Cristóbal,
permítame apelar a la mayéutica socrática,
para poder preguntarnos:
¿Dónde esta el poeta?
El poeta que cante a la Villa.
Porque no hay ciudad sin poeta.
¿Dónde estas Rugeles de hoy?
¿Dónde estás José Gregorio Hernández,
médico y santo?.
Necesitamos médicos que puedan curar no sólo los cuerpos
sino también el alma.
Necesitamos médicos
con sentido bioético
para salvar la ciencia de la deshumanización.
¿Cómo nos hace falta la cátedra de bioética
en nuestras universidades, clínicas y hospitales.?
Necesitamos humanizar la muerte.
Hoy la muerte dejó de ser una realidad existencial
para pasar a formar parte de la ética utilitarista.
Los comités de bioética deben ser una necesidad,
sorprende que no se discuta suficientemente
acerca de la biotecnología ambiental:
biodiversidad,
control biológico,
biofertilizantes,
bioinsecticidas,
bioherbicidas,
estrategias de control a las células manipuladas genéticamente,
de los organismos transgénicos.
Tampoco se discute sobre la biorremediación:
la degradación de biocidas,
detergentes,
material plástico.
Tampoco se discute en las cátedras sobre los alcances
de la ingeniería genética humana.
Conviene hacer un apartado especial para analizar la bioética
de la biomedicina,
El problema de la vida es tan importante
que todos debemos involucrarnos en su destino.
Nadie debe renunciar a discutir el desideratum
de su cadena biológica.

San Cristóbal,
Villa de sabios y letrados.
¿Dónde está la sabiduría de ayer?
Con un Liceo Simón Bolívar y un Ateneo
sembraste todo el territorio nacional
con hijos profesionales, cultos y sabios.
Hoy con 22 instituciones universitarias,
Extrañamos a esos profesionales cultos y sabios.
¿Dónde estás Jesús Manuel Jáuregui,
sacerdote y sabio,
maestro y científico.?
Antes teníamos bachilleres doctos,
y Maestros sabios.
Paradójicamente hoy tenemos doctores que no son doctos,
y magíster scientiarum que no son sabios.
¿En qué momento perdimos el hechizo?
¿Cómo podemos recuperar esa razón perdida?.

San Cristóbal,
Ayúdenos a cruzar el río turbulento que tenemos en frente,
Tómanos en tus hombros y sálvanos.
La ciudad tránsfuga nos invade.
Nuestros niños y jóvenes
casi al nacer pierden la candidez e inocencia.
Candidez de la que habló Voltaire.
La inocencia que iluminó a Rousseau en El Emilio,
para pensar que los hombres son buenos por naturaleza.
Nuestra ciudad se ha convertido en un mercado persa,
donde cualquier excentricidad puede ser encontrada,
desde música trash l
hasta mutantes generados por la tecnología.
Necesitamos un nuevo sancristobalense
con sentido heurístico y capacidad de discernimiento.

San Cristóbal,
la cultura massmediatica y telemática,
es una de las empresas más florecientes
de tu ciudad.
Las informaciones las recibimos en tiempo real,
¡usted puede ser el actor de la próxima noticia!
por muy lejanas que suceda.
El ciberespacio ha inundado nuestras casas
y comercios, nuevos oficios y profesiones,
nos invitan a la aldea-global.
Pero !cuidado¡
la lógica del mercado no es neutra,
tiene un sentido utilitarista
que puede terminar minando nuestra nacionalidad
y nuestros valores.
No nos olvidemos que la ética del mercado
practica el fin crematístico:
verdad es lo que vende,
verdad es lo uno quiere que la gente crea.
Hoy por hoy el medio no es el mensaje,
sino el mensaje debe ser el medio.
Necesitamos educar mejor a nuestros niños
Para que puedan leer los códigos semióticos
que se esconden en la programación publicitaria,
de lo contrario,
tendemos en el futuro seres más autómatas.

San Cristóbal,
somos enanos encaramados en hombros de un gigante.
De esta manera vemos más y más lejos,
no porque nuestra vista sea más aguda o nuestra estatura más alta,
sino porque nos sostienes en el aire
y nos eleva con toda su altura gigantesca.
Sólo cuando podamos comprender
El tamaño de nuestro compromiso
podremos pensar que hemos cumplido
con nuestro destino.

SAN CRISTÓBAL 31 DE MARZO DE 2003.
10:00 AM.
Plaza Juan Maldonado


biografia:
José Pascual Mora-García
[1963]. Licenciado en Filosofía [Universidad Central de Venezuela-1986], Magíster en Educación, mención Gerencia Educativa [UNET-1994], y Doctor en Historia Económica y Social de Venezuela [USM-2002]. Diploma de Estudios Avanzados [DEA-2002] en Historia de la Educación, por la Universidad Rovira i Virgili, Tarragona-España, Actualmente adelanta la tesis doctoral del segundo doctorado en Educación, en España. Investigador acreditado por el FONACIT-Venezuela en la categoría PPI- nivel II [2006-2008.] Profesor de la Universidad de los Andes-Táchira, categoría Asociado, Dedicación Exclusiva. Coordinador del Programa de Maestría en Historia en convenio UCLA-ULA-Táchira. Coordinador del Grupo de Investigación Historia de la Educación [HEDURE]. Miembro del Comité de Árbitros de la Sub-Comisión Humanística del CDCHT-ULA-Mérida, Evaluador del CNU. Individuo de Número de la Academia de Historia del Táchira [2001], electo presidente en el año 2004-2006 y actualmente reelecto en condición de Presidente [2006-2008]. Presidente de la Sociedad Bolivariana del Táchira [2004-2006] y reelecto [2006-2010] Consejero Nacional de la Sociedad Bolivariana de Venezuela [2006-2010]. Fundador de la Cátedra Permanente Simón Bolívar en la ULA-Táchira [2002]. Tiene 13 libros en total, con más de 50 artículos sobre la filosofía e historia de la educación. Vice-presidente de la Sociedad Venezolana de Historia de la Educación. [2004-2006]. Miembro de la Academia de Historia del Nortesantader [2006]. Vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Historia de a Educación [SHELA] 2007-2011]. Ha sido profesor invitado y ponente internacional en los siguientes países: 1. Chile, Santiago de Chile, 1998. IV Congreso Iberoamericano de Historia de la Educación Latinoamericana. Santiago de Chile, del 24 al 29 de mayo de 1998; 2. Popayán-Colombia. III Congreso de Historia de la Educación Colombiana. Universidad del Cauca-Colombia. Popayán, 30 de agosto de 1998; 3. La Habana, Cuba, 1999. II Congreso Internacional de Historiadores Latinoamericanistas. Del 08 al 12 de noviembre de 1999, La Habana-Cuba; 4. Bogota, Colombia, 2000. IX CONGRESO COLOMBIANO DE HISTORIA. 23 de Agosto 2000. Santafé de Bogotá; 5. San José, Costa Rica, 2001. V Congreso Iberoamericano de Historia de la Educación Latinoamericana. Realizado en San José, Costa-Rica. Del 21 al 24 de mayo. 6. Moscú-Rusia. 2001. Academia de Ciencias de Moscú, Instituto para América Latina. X Congreso de la Federación Internacional de Estudios sobre América Latina y el Caribe. Moscú, del 25 al 30 de junio. 7. Santiago de Compostela-España, 2004. III Congreso Internacional Historia a Debate. Universidad Santiago de Compostela, España, del 11 al 23 de junio de 2004; 8. Alcalá de Henares-España, noviembre de 2005. Congreso de Escrituras Silenciadas en el tiempo del Quijote. Alcalá de Henares del 25 al 30 noviembre de 2005. 9. Gran Canarias-Islas Canarias. Profesor invitado de la Universidad de las Palmas de Gran Canarias, 18 de noviembre de 2005. 10. Fuerteventura-Islas Canarias. Profesor Invitado por la Fundación Manuel Velázquez Cabrera al ciclo de conferencias sobre Nacionalismo y Globalización, 22 de noviembre de 20005. 11. Sevilla-España 52 Congreso Internacional de Investigadores Americanistas. 17-30 de julio de 2006; 12. Paipa-Colombia. Congreso Internacional, 10 años de RUDECOLOMBIA. Paipa, Colombia, del 17 al 20 de octubre de 2006. 13. Tamaulipas-México Ponente y Miembro del Comité Científico Internacional del V Congreso Internacional sobre Historia y Prospectiva de las Universidades de Europa y América. 24 al 26 de octubre de 2007. 14. Guadalajara-México. Panelista y Coordinador de mesa en el VII Congreso de la Historia de la Educación Latinoamericana Universitaria. Entre el 29 y el 31 de octubre de 2007.

pascualmoraster@gmail.com

 

Desarrollado por: Asesorias Web
s
s
s
s
s
s
s