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Hctor Luis Riverolpez
Nacionalidad:
Puerto Rico
E-mail:
Biografia

Poema de presentación:

La marcha del verde en el laberinto de los colores
Verde de amor, verde de compasión
que me hace respirar y me late el corazón.
\'¡Ay verde que te quiero verde!\', cantó el andaluz.
Desfila hacia el laberinto un verde de caramelo;
verde de quintaesencia, verde de ideología, verde de conciencia.
Es mi amor a la naturaleza, es un no a la tecnología sin sentido.
Es mi verde de independencia, ni bueno ni malo, ni frío como el azul, ni cálido como el rojo. El verde es mi temperatura agradable.
Desfila tu neutralidad, verde querido. Eres mi tranquilidad.
Ahí vas, tomas de la mano al azul y forman tolerancia.
Verde de ciudad. Áreas verdes. Cosmética verde. Medicina verde.
Van marchando los verdes en el laberinto de los colores.
Verde menta, verde esmeralda, verde oscuro, verde arrugado.
Es la vida en primavera y refresco para el alma.
Madera verde, recién cortada.
Verde de juventud de cerezas en flor.
Verde de Venus, diosa del jardín y de la huerta.
Tauro te acompaña por los trigales.
Verde esperanza que germina muy adentro de mí.
Verde de Mahoma con su manto y su alelí.
Verde Islam.
Verde es el paraíso y hacía él me dirijo.
Verde de salud que puedes ser veneno para el pintor descuidado.
Verderete.
Verde de Napoleón.
Verde es el dragón.
Ahí va el lagarto con los marcianitos y un francés dice \'je suis vert\'.
Porque el verde es burgués. En verde sonríe la Monalisa.
Y en el cuadro de Eyck en verde camina la novia.
Desfila mi verde analgésico, aspirina para mi cansancio.
Mi tranquilidad. Mi té verde.
Al diablo Kandinsky, lejos Mondrian.
Verde libertad.
Ojos verdes, verde luz
Verde irlandés.
Verdes, billetes verdes que me dan la solución.
Viejo verde.
Verde semáforo que haces mi sangre marrón. En el desierto eres un dios.
Ahí va marchando el verde en el laberinto de los colores. ¡Ese laberinto es la vida!

La puerta azul

Tras de la puerta, tranquila y callada,
suspira mi hermana la muerte; espero.
Por ella respiro, y por eso quiero
que se acueste, a mi lado acurrucada.

Y calle mis silencios de almohada
que el tiempo llenó de tristes recuerdos;
camino amarillo lleno de cuervos
en la celestial rueda desolada.

Tal vez mañana el roble más florido
me dirá: tú eres la muerte, tú mismo
envuelto en flores y paños de tul.

Entonces cruzaré el jardín dormido
de lirios y azucenas en mutismo,
me iré sonriendo por la puerta azul

El hijo y el tiempo

Yo besé su boca cuando los hombres aún no habían inventado el tiempo.

Nada se movía en las tinieblas. El aire estaba muerto. Los rayos de luz no abandonaban los ojos del Creador. Volé, agitando las nubes de polvo de astros y hoyos negros, y los ángeles del sueño me miraban, y mis manos se crecieron al encuentro de sus brazos.

Y lo primero fue lo último, \'hágase la luz\', y la luz fue hecha, y una voz de suave trigo pronunció mi nombre.

Sonreí al ver caer las estrellas luminosas que se esparcían en la nada al entrar al cielo azul violáceo: en el horizonte dorado encontré la rosa.

Me acerqué y toqué sus pétalos. Y se hizo la distancia y la materia fue ciega. En lo profundo del mar, en las verdes selvas y en el desierto de fuego, me cubrí con su velo. Y el niño y la rosa se encontraron en una boyeriza.

En el dolor me fui formando, me dibujaba entre las multitudes y, sufriendo todos los pesares del mundo, derramé mi sangre.

Y cuando volví, era de día, pero la humanidad todavía dormía en la noche.

biografia:
Héctor Luis Riverolópez

Nací el 21 de octubre de 1953 en Cayey, Puerto Rico. Resido ahora en una casita amarilla y verde entre el mar y la montaña en un pueblito llamado Ceiba en la costa Este. Me dedico a escribir porque me gusta, y porque es lo único que de verdad sé hacer. No sé construir edificios ni nada de esas cosas. Me hice escritor por ignorancia. Escribir para mí es preguntarse algo. Además me siento muy feliz cuando escribo. Estoy casado y a mi esposita le gustan mis cuentos y poemas.También tengo varias plantas de plátanos y algunos árboles que me acompañan. Eso es todo. Ah, se me olvidaba, soy un ama de casa y un hijo de ese invento maravilloso llamado Internet. Gracias por compartir conmigo.

heklopez@yahoo.com

 

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