s
s
s
s
s
s
s

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Horacio Fioriello
Nacionalidad:
Argentina
E-mail:
Biografia
Alta, piernas largas
Y un tapado bord su nica prenda.
No. Tres perros meones marcando territorio
la arrean de vuelta de su ruta cancina.
un tapado bord su nica prenda.
No. Un gorro bord tejido de lana
le abriga una idea recurrente.
Espinas de llovizna se incrustan en su frente
como balas de goma.
No. Como balas de plomo que no matan,
solo hieren profundo y la estaquean
al recuerdo del hijo, unignico hijo
desaparecido hijo. Su hijo.
No. El aparece recurrente y sus perros
tironean las correas que arrastran sus huesos
al presente con debida obediencia.
No. Al pasado que la sigue como sombra.
Los perros tironean las correas y ella,
y ella se deja que la arrastren mas all del consuelo.
La muerte se ensaa con su vida: La ignora.
No puede matarla dos veces
ni sacarla de las fauces de su infierno.
Sola. Levitan sus huesos flacos en la anchura
de algn ro de la plata.
Exactamente ah yace con l. En el fondo del ro.
A veces, solo a veces dice su nombre. Yo no lo se.
La llamo :Sombra.
Punto final.

Perorata

A estas por que no?, tambin alcanzara el olvido,
la taparan despacio otras no menos viejas palabras
y al cabo de otros tantos amarillentos das
ser opaca ceniza polvorienta. Plida y borrosa
tinta aguada y desleda.

Queda acaso algo perenne a que aferrarse ?

Inexorable la vejez constante en su continuo roer
escupir las sobras que nos queden a la muerte carroera;
y yo: Seguir ensuciando este papel que acaso fuera
otrora rbol, fibra, resina, madera? Yo; Seguir buscando
ver florecer la madreselva y seguir prestando odos al zorzal
que muda a mi ventana en cada primavera?

Tal vez ella guarde memoria de nuestro amor caduco;
[a veces hay rarezas que se convierten en eternas].
Absurdo.
Todo es tan aborreciblemente absurdo.

Hay una criatura que llora desconsoladamente
y no prodiga pan mi pluma a su boca vaca.
Hay una hembra que excreta un hijo en un baldo;
Pregntenle: A que sirve la poesa?

INDIFERENCIA [OCTAVO PECADO CAPITAL]

Pongo mis pies en tus zapatos
y en remojo las culpas,
que tanto es el ruido de las tripas
en la vaca entraa,
y la mueca de hambre
en los morados labios
que me llevan de paso
a convivir con ellos.
El ayuno en la mesa del deseo
rasca en el fondo de la olla
la dignidad quemada
y acusa el fro de anochecer andenes
las migas cayendo del plato del avaro.
Quien te dar en limosna
de su bolsa las sobras?

biografia:
Horacio Fioriello


acheaefe@yahoo.com.ar

 

Desarrollado por: Asesorias Web
s
s
s
s
s
s