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Fausto Romero
Nacionalidad:
Ecuador
E-mail:
Biografia
Latidos

Madre amndote siempre.
A tu nombre Fabiola va mi canto,
novia adormecida en mil latidos,
que impulsan naves de amaranto
hasta la delicia de mis amores queridos.

Ya ves cuando se navega en soledad,
el corazn se inclina a recordarte mas,
hoy que vaca va mi vida, t llenas
el lecho lastimero de mi orfandad.

No te levantes temprano ni cojas ese fro
porque retarda nuestro reencuentro
y endurece la distancia a cada momento,
abrgate y ponte linda ya que tu amor tan solo es mo.

Ya s que prendes velas en el altar los domingos
y pones tus manos bendiciendo
el camino vives pidiendo por tu hijo
en darle uno a uno tus vidos besos.

Yo tengo el extrao destino de no tener tus brazos,
yo que nunca he saboreado tu dulce latido,
he sido el hombre que ms te ha querido
y el que menos se ha mecido en el fragor de tus abrazos.

Hoy como siempre extrao tus caricias
y con esta carta viva te quiero decir
que sostengas mi alma para no volverme a ir
en la barca solitaria que vive de poesas.

Esprame este ao, el otro y todos los aos,
para poder tocar tus manitas lastimadas de pena,
as pasar esta tempestad que golpea con sus aguas la arena,
desbrdame de carisias y de contento pero djame vivir
amando tu corazn y acunando recuerdos para mis sueos.


No cant por cantar

Con alas de esplendor
se escucha al camino,
cabalgando estandartes
de tu voz en libertad.

Entre paredes vegetales
aleteando amordazados sonidos,
se oye como un eco mutilado
la letra del poema, fusilado.

El estadio que sabe de la gloria
de tus canciones en plena llamarada,
conoce el canto Te recuerdo Amanda,
sabe tambin de tu sangre agrietada.

Golpearon lo sublime de tus manos
para que los sones de tu guitarra,
se quedaran detenidos entre muros temblorosos
y arrojados a la calle donde desfila
ensangrentado el sable del general.

Como si las cuerdas no supieran
que tu canto no conoce alambradas ,
no conoce botas enlodadas,
ni trastornos brutales con uniformes de parada.

Somos cinco mil en esta parte de la ciudad,
cuntas voces degolladas sern en otro lado,
si el viento enrumb tu gloria
hacia la cspide del herosmo,
que los cubri con su manto.

Que nos pasen bayonetas ,caones,
que nos pasen fusiles, aviones,
que ametrallen nuestros cuerpos,
que ahoguen nuestros cantos pero nuestras voces
no pasarn, no pasarn......

!Ay de la juventud que no haga
temblar al tirano! deca Montalvo,
t ponas las manos abiertas para el pueblo,
para que empuen antorchas ,arados de libertad.
Ofreciste tu sangre derramada
para que la voz y espiga sean libres.

Yo conoc la dulzura de la tierra
con bandadas de cancin florecida,
amas el trigo con la esperanza
de que el pan llegue a la mesa del da.

Que el riachuelo nos traiga al ro,
la brisa ms tenue se haga viento,
lo simple del arado se haga surco fecundo,
y lo ms ntimo de la lgrima
se haga poesa y canto.

Yo s que agrandas el coro de los inmortales
que la Violeta del Neruda camina en Allende,
y la Parra con el Jara del Pablo con el Salvador,
en el sendero glorioso del Vctor Jara,
como el roco a la flor.


Presencia Sucesiva
A Csar Dvila Andrade, un poeta en el tiempo.

Todos te habrn escrito mil poemas
a la altura de tu armoniosa obra,
todos habrn dicho que tu talento
es algo que la premura del tiempo no soporta,
y tu soplo se ausenta mientras tu voz como el eco retorna.

Voy acoger los versos dispersos
que el susurro del aire anuncia a voces,
he podido mirar tu invisible plumaje,
he sentido el latido fro que hace tu pensar,
y que calienta tu rastro en el paraje.

La palabra se desnuda vestida con el aroma insoluble
que hacen los jazmines soando en invierno,
mi voz se queda entre el cuerpo de un suspiro
que amanece y anochece en el delicado tinte.

Todo este tiempo que el reloj olvid marcar,
han sido las horas que deambulo en el vaco,
hasta en mis sueos abatidos,
han caminado por los surcos vivos
que hace el arado cuando la tierra es una fisura
sin tiempo en el olvido.

Aqu duerme la quietud interrumpida,
por el tedio de la nada que han roto mis huellas
en pedazos de giles fosfatos y en un lamento del silencio,
he embarcado mi equipaje al infinito,
no s dnde va a parar pero si s que se va.

Tantas vidas que incansable he caminado,
tantos caminos que incansable he vivido,
este viaje sin retorno, esta noche sin madrugada,
este carnaval subterrneo que se ha desprendido
desde el madero hasta el polvo del acero que he caminado.

Mi vida ha sido un laberinto suspendido,
por la tentacin del mundo y lo sagrado,
he conocido la brizna de la pluma
y me he embelesado por la cspide en picada,
este martillar que adormece al leo y despierta a la bruma
como el fuego que inunda los plexos encontrados del dolor.


He conocido la altura desde abajo,
en esa escalera troquelada por los peldaos sucesivos
de mi ser adiestrado a vivir de la nada,
son los que me han hecho entender que el dolor,
se cura con la remendada presencia escondida,
qu hace la espina al vino cuando el pan es solo
espiga de astros perdidos en un rosal continuo de delirios.

Para qu volver por el manantial donde reposan
intranquilas esas piedras hmedas, si la sombra
de ese respirar conocen el crepsculo de mi tristeza toda,
desde aquel da que entumeci mi destino
no soy el mismo camino bajo el oculto parapeto
de los astros en una frecuente despedida sin retorno,
ando buscando la evaporada presencia
del Arquitecto de las gaseosas manos para ver,
si detiene la amapola en mi camino.

Yo s cuntas gotas tiene la lluvia en una tarde
oculta por el fango seco que hace mi espera,
pero no s cuntas gotas tengan mis ojos
porque nunca he llorado la tristeza en lgrimas,
han sido ros continuos de amargura que no conocen
su parar, se quedan, se van, se quedan, se van, y se van....

Conozco la rectitud de la flecha
porque en su filo de soledad he cabalgado,
he visto el inicio y el final de su tinglado,
por meses he custodiado despierto el sueo,
en esas noches que la quietud ha alborotado mi pensar,
han sido bandadas de dardos que todos
conocen la distancia cerca de un escorpin desnudo.

He suplicado a la dama de auroras oscuras,
que me sumerja en los suspiros del Mar Muerto,
que me deje mirar sus ojos profundos,
su cara con el invisible color de la negrura,
que me envuelva con su manto de olvido.

Por aquellos das que no tena la fuerza
de la razn como un trote de olas a la deriva,
caminaba ciego de or la voz del mudo,
balbuceando como se vive en una constante
dilatacin entre el sonido y el silencio,
me enamor con tal asombro de la dama,
pero su rechazo es el que detuvo la flecha
y regres al impulso de su arco,
la armona del guerrero en su plenitud.

Ahora puedo vestir desnudo de tropiezos
como la frecuencia del aire transita dando vida,
puedo ver la translcida blandura del corazn
cuando anida en siete esferas el brillo del amor,
aquel que se desprende de las alas de color
antrtico, el rosado suspiro de la quietud.

Amigo nos une un compromiso de inspiracin,
que nos dio aquel abrazo distante
sellado por el dulce secreto entre la arena y el ro,
te contar que ahora soy amigo de la tristeza
porque en su camino vivi mi inconsciencia
como un cincel de algodones minerales
han penetrado en sus brechas de ausencia,
y ha nacido la suave armona del amor.
Desde aqu te envo como un rumor
de frases, este aroma que atraviesa
el radiun de los astros en una fuga continua
hasta el instante viajero de tu corazn.


Biografa:
Fausto Romero
[Ecuador, 1960]. Poeta, dibujante tcnico, joyero, docente y gestor cultural. Ha publicado Una lgrima en el fuego del olvido [1997], Despertar de Amapola [2000], Quipus [2006]. En el ao 2000, particip en la Feria del libro Ecuatoriano y el Festival de Poesa, ambos realizados en la Universidad de Rutgers Multipurpose Room. En repetidas ocasiones, ha colaborado con PELHAM PULSE, peridico publicado por la compaa Tiffany & Co. Por espacio de ocho aos [1998-2006], formo parte de la Casa de la Cultura Ecuatoriana 'Benjamn Carrin' Ncleo de New Jersey. A comienzo del 2007, se desempe como director general del proyecto Rascacielos y Balcones, un trabajo discogrfico hecho por motivo de los 450 aos de fundacin de la Municipalidad de Cuenca, Ecuador. En la actualidad, ejerce como gerente general del peridico cultural La Mandrgora. Varios poemas traducidos al Ingles y Holands.
http://www.dse.nl/~krott/brontekst/romero.html

fmromero9@yahoo.com

 

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