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Francisco Pineda Herrera
Nacionalidad:
Colombia
E-mail:
Biografia
OLVIDO

He olvidado el color de tu cuerpo
las nias de tus ojos
el perfume de azahares
y tus abismos

He buscado las dulces cartas
que me escribas;
quise abrazar algn recuerdo
sentir de nuevo algn cario

Mir las flores dibujadas en el cuaderno
ahora sin color ni contorno

Se me ha olvidado tu cuerpo
y tus caricias

Se desvanece en el aire tu faz angelical
la sonrisa que hechizaba la noche
los labios que beba como vampiro en tu lecho.

Se me ha olvidado todo...

OTRA VEZ T

Pero se van tiendo con tu amor
mis palabras...

Neruda.

Otra vez t
grabando tus besos
pintando con tus ojos la tarde
y aumentando mis latidos.

Quisiera olvidarte,
fundirme en la oscura noche;
pero se van tiendo con tu amor
mis palabras.

La tinta es slo la sangre
que corre por mis venas
para formar un surco.

Y te desplazas por mis versos
alegre como trapecista
sin el mnimo temor de caer.

Cada noche regresas
y transitas en la soledad del vaco.

Cada noche,
mientras que sangra.

DESDE LAS SOMBRAS

No estoy acostumbrado
a la noche
a su soledad espesa y su delirio;
al llanto mudo.

Ahora que los recuerdos hieren
tus besos son un vino olvidado;
encerrado en el ltimo cuarto
abandonado de caricias.

Hoy evoco nuestra lejana armona:
el abrazo que se abra como jacinto,
esa palabra tuya que acariciaba el viento.

Y no me acostumbro todava
a esta lgrima enemiga
ni al canto mustio.

AMANTES

He pasado la tarde bebiendo contigo
al igual que un nio de brazos:

Tras de tu cuerpo, junto a tu cuerpo
sobre tu cuerpo, debajo de tu cuerpo
Cerca de tu sombra
de los abismos
de tu selva sencilla.

Camino sin rumbo fijo en tu extensin infinita,
escuchando tu respiracin;
sin pensar, sin razonar
Tu amor es un nuevo libro
que escribo lejos de la tierra.

Ya no pienso,
slo dejo que el alma vuele hacia regiones milenarias:
al nido de tu abrazo
al latido.


SEDIENTO

Si me dejara descansar un poco
este dulce amor apasionado:
voltil, ciego cual la neblina
e inmenso como la nada

Abandonar mis locas emociones
y respirar el aroma de tu cuerpo;
probar de nuevo la vid embriagadora
y beberme tus dos aguamarinas

As lograra detener tus pasos,
atara con mi deseo tu sombra;
convencera a tus voladores labios
de besar entre flores mis palabras

Tocara la ctara como Orfeo
y hara cantares cual Salomn;
danzara al igual que fauno lujurioso
y robara como Paris tus besos.

TESORO DEL CIELO

Delicada y viajera soledad
me agita, ausente de tus ojos
y abandonado al silencio del mar
donde no escucho tus palabras.

Tu boca es un tesoro secreto
escondido en lejana gruta,
adonde marcho llevando mil llaves
de mbar y diamante.

Ahora, tu rostro de aurora
se ha ocultado entre las nubes
dejando mi noche sin luna;
y el panal que destilaba tu boca
ha dejado de fluir, para morirme de sed
bajo el azul del cielo.


REGRESA

A la blanca luna de azaroso vuelo
le he preguntado por un beso tuyo:
caricia dormida, pjaro enjaulado;
donde se ha escondido en abisal encierro.

Nia prisionera en verdes florestas;
labio desconfiado, vacuo y silencioso,
en un cielo azul te hallas reflejado;
regresa con la estrella de infinito brillo.

Vuelve con el rostro de zafir tornado,
boca de amatista con clavel sangrado;
perlas y diamantes en oscuridad dormidos,
llenen a mis ojos, sequen mis lamentos.

Me acaricia leve, desde que te fuiste
este viento helado, fuego de la muerte.

CLARO DE LUNA

No hay luz en mi alma
sin el Claro de luna;
slo silencio de estrellas
y las hojas marchitas del amor.

Arpegios celestes en la noche
acarician el corazn;
Bethoven desliza sus manos
en el viento y la soledad.

Cientos de acordes como lgrimas
brillan las teclas del viejo piano.

Ludwig interpreta la sonata
del alba al anochecer.

Del ocaso al amanecer me abraza;
por cada acorde, una lgrima.

LA NOCHE SIN ELLA

Este poema es una caricia que cae
en el pozo infinito del alma;
tan slo un recuerdo perdido
en alguna calle de la infancia.

Qu noche tan fra y espesa;
la bruma calando en mi sombra
desde que la perd.

La niebla recorre las calles:
onrico carnaval de fantasmas
murmurando lgubres palabras.

Y brillan srdidos puales:
la muerte surge de las entraas de la noche
como grito inesperado;
y las tinieblas implacables
apagan en un segundo la vida.

Lloran los perros,
les duele la mustia soledad;
sus ojos de estupor persiguen en la noche
espectros eternos.

Hermosos gatos
vuelan hierticos por los tejados;
sus ojos milenarios
compiten en belleza con las estrellas.

Otra vez
el fro se resbala por mis mejillas;
tal vez porque te pierdo ms cada noche
y se borra otro beso de mis labios.

Si esta noche volara hacia ella
desafiando a las sombras y a los abismos del tiempo;
cerrar los ojos y sentir de nuevo su aroma,
su fugaz aliento de incienso.

El sueo la acerca y la aleja
como pndulo misterioso;
cual balanza de fuego y caricia,
de herida y abrazo detenido.

Su ausencia me inunda de roco
en esta noche eterna,
donde la luna es un continuo ro
que muere derretido en la ventana.

S que ya no estaremos juntos
aunque la luna brille para siempre;
no habr ms primaveras en mis labios,
ni volver a probar tu vid.

Solo, en esta dulce noche
beber mis lgrimas
y ocultar entre sombras mi dolor;
me acostumbrar a la soledad de estrella
y al llanto mudo.

YA NO TE PIENSO

Todo sigue igual a pesar de tu partida.

Nada ha cambiado tu recuerdo.

Las lgrimas siguen cayendo del mismo color
sobre mi alma
y todas las noches escucho tus palabras
y tus ojos me miran miles de veces
a travs de las estrellas.

Como t ves... ya no te pienso.

MUJER FUGAZ

Te acercaste a m con ojos de ncar y labios de vino aejo.

Me diste un beso fugaz,
un cuerpo con alas de deseo.

Un beso tras otro
me conducan al abismo de tu pecho.

Tu cabello largo me amarr junto a tu lecho
y me enamor de ti.

Es que me diste tanto
y yo, tan poco;
que hoy que no ests
quiero regalarte un verso.

EPLOGO

Estas cenizas versos- o lgrimas
vertidas de la hondura del alma;
a sangre y fuego encendidas
como la rosa del paraso.

Biografa:
Francisco Pineda Herrera
[Bogot, Colombia, 1972]


Poeta, escritor, conferencista y profesor de literatura. Ingres al Taller de poesa de la Casa Silva en 1995. En 1996 gan el primer puesto en el I Concurso de Poesa organizado por la Facultad de Filologa e Idiomas de la Universidad Nacional de Colombia. En el ao 2003 dict la conferencia De amores y locura en Don Quijote de la mancha, en la Universidad Taller Cinco Centro de Diseo.

Se ha desempeado como profesor universitario en el Politcnico de Occidente y en Taller Cinco Centro de Diseo; en este ltimo se desempea como coordinador del rea de Humanidades y dictando la ctedra de Literatura Latinoamericana Contempornea. Ha publicado un libro de poesa titulado Ceniza enamorada [2007], por la editorial Sic Editorial, con prlogo de Fabio Jurado Valencia.

Desde hace un ao coordina junto al poeta y escritor Gustavo Ortiz, el proyecto cultural Estacin Poetas, cuya funcin es la de traer nuevos poetas latinoamericanos al pas para difundir su obra, adems de exaltar la creacin lrica y la crtica literaria en Colombia.

A continuacin veremos algunos poemas de su libro Ceniza enamorada.



francispainet@hotmail.com

 

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