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Hctor Sommaruga Aliette
Nacionalidad:
México
E-mail:
Biografia

Cuestión de tiempo

¿Efímeros por caminos existenciales?
Sólo huellas de diversas profundidades.
Marcas, aromas flotantes,
nubes que el tiempo evapora
o tormentas.
eléctricas o eclécticas,
pero temporales al fin.

Tanto y tan poco
para succionar alientos
que se exploran
en continentes perdidos.
también olvidados por diversidades
que cambian, transmutan,
sudan impaciencias flotantes.

No hay tiempos olvidados.
Sólo pasado
remoto o reciente,
de jazmines o coágulos
que tienden a despejar, finalmente,
hálitos recónditos
de minúsculos seres oceánicos.

¿Destinos?
Aquellos que se desvían,
destruyen la espiral
chocando
cayendo
hundiéndose
infinitos hasta las rocas,
duras formas
que retienen implacables
caídas, estrépitos carnales,
fundaciones y aspiraciones.

Cuestión de tiempo.
También de gravedad.
porque las almas pesan.
Y no hay peso
ni infinito que aguante
ese derrumbe de humanidad
marcado desde el principio,
desde aquella lejana y límpida célula
que constante, ingenua, aventurera.
huye de su capullo
hasta ese fin,
más cercano o lejano, según,
de inexorables rocas abismales.

OCASOS

Tantos fueron entre mareas turbias.

Tardes definitivamente muertas,
escombros de cielos apagados
sin tristeza ni remordimientos,
tan solo melancólicos.

Últimos resplandores del qué y para qué,
perezosos, sistemáticos, resignados.
Impertinentes anocheceres de sombras largas,
recurrentes, ociosas, cansadas, abrumadas.

Tantos fueron entre brisas tempestuosas.

Sí, aquellas tardes huyeron
como todas las demás que vienen y van,
como aquellas ¿recuerdas?
No importa, es natural.

Tantos....
pero tantos ocasos sin memoria.

[...]

Te entiendo sin saberte en la bruma de multitud de sentidos entrechocantes que arrecian implacables contra los arrecifes virtuales de mis nostalgias. Tantas jornadas de nada más que nada, en penumbras que derramaron fracasados soliloquios; desazón sin escrúpulos una y otra vez sumida en escandalosos infiernos de quimeras entre bosques corroídos por la sequedad y las termitas.

Te miro sin imaginarte entre las sombras, porque tu luz que tanto me encandila y enceguece implora un gran olvido. Y pierdo la conciencia, claro, temporalmente, mientras tanto. Pero vuelve y sigo sin imaginarte aunque te miro sin observar el entorno. Me abrumas en el mirarte y pierdo.

Te escucho entre susurros que se agolpan desordenados y traduzco referencias que por incomprensibles me alientan sin oxígeno, por eso muero una y otra vez, me engaño y disfruto esa agonía siempre mía, entre estridencias disonantes que vuelan perturbadoras y traspasan las paredes de mis oídos.

Te acaricio. Eternamente cierro los ojos y puedo acariciarte, sentirte e impulsarme a tu insondable abismo. Perdido en una oscuridad que ciega por negra, te disfruto como si la noche pudiera transformarse en sol de mediodía. Me engaño entre oscuros gozos sólo iluminados por mi imaginación intrínseca, traidora, tal vez hipócrita.

Pero ¡qué diablos! Sigo la aventura, aunque no hay alcance posible en este tiempo de soledades.

biografia:

Montevideo, Uruguay, 1959. Naturalizado mexicano. Músico de profesión, concertista, profesor universitario, egresado de la Facultad de Humanidades y Ciencias de Uruguay. Director de la revista ZonAlta. Autor de los libros \'Tormenta en el páramo\' [novela, 1997]; el ensayo \'Mozart en las aulas\' [2000]; antologado en \'Roda Mundo Roda Gigante\' [2005] y \'Letras del desamor\' [2006], autor de ensayos, cuentos cortos y poemas publicados en diversos plaquetas, revistas y suplementos culturales de México, Uruguay, Brasil.



zonalta2002@yahoo.com.mx

 

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