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Graciela Rincn Martinez
Nacionalidad:
Colombia
E-mail:
Biografia

EL ARBOL QUE ME HABITA

1. LA RAIZ

Desde la cuna escucho
la voz desnuda de la tierra.

Del jardín de mi infancia
escapan diminutas criaturas vegetales.

Y en las noches, la risa de las frutas
se mezcla con las canciones de mi madre.

Desde todos los lugares del mundo
los árboles me llaman.

Corro a su encuentro.

De nacimiento soy
árbol por dentro.

Antes de ser árboles
eran ángeles.
Cuando pecó
la tierra con el sol
cayeron en una lluvia
verde y transparente.

Huyeron con una sola ala
y la anidaron en el cuerpo
sin vida del planeta.

Y siguieron pecando
naciendo ríos
pájaros y almendros.

Antes de ser árboles
eran ángeles
y cayeron en manzanos
y dejaron a Dios sin paraíso.

Momentos que han caído
al sinfín de las ausencias.

Acuarelas que pinta la memoria:

Mi madre espantando
el pájaro de la tempestad
con un palo de padrenuestros.

Mi padre
escondiendo el huerto
de los ojos de los conejos.

Ana, abuela de risa de canario,
bajando del día pedazos de luz
para alumbrar las noches.

Las gitanas leen
la suerte de los pájaros.

Lujuria de magnolias
y yerbabuena,
perdición en la
carne de la piñas.
borracheras
con cóctel de azahares.

Mi niñez
patio de eternidad
con aroma a guayabas.

Inquilina de la aurora
creció mi sangre
en esa casa de espejos
que sonreían
a la tímida niña.

Miradas y pasos,
siluetas que aprisiona
y dibuja la voz antigua
de la campana del pueblo.

Danza de libélulas
era la vida
cuando aún el tiempo
no había enterrado sus uñas.

Guayacánes desterrados
de la cima de lejanos bosques
me acompañan.

Parientes son entre sí
los muebles de mi casa.

Con el río de mis lágrimas
resucito sus ramas.

A lo lejos un pájaro canta.

Nadie me dijo adiós
se fueron cayendo
como hojas muertas.

Un vendaval de ausencias
arrasó mi bosque
cicatrizando la raíz del alma.

Pero un huerto
me nació en la sangre
que me invade y espera,
conversa conmigo
y me renace.

Levanta los brazos
y me abraza
cobijando
mi desamparo.

En esa ciudad
ellos todavía conversan
y los soles pasan
por su puerta.

Aún mi padre trae la alegría
en sus bolsillos
y fluye luz del vientre
del huerto de naranjos.

Aún hierve la noche
en un fogón de astros
y mis cinco hermanos
oran con mi madre.

Aún soy niña
y no escucho
la procesión.
La muerte se llevó mi casa.

Un árbol
río caliente de tierra por mis venas,
torrente sin fronteras
convierte mi carne en azahar.

Que me hable
en el susurro de sus hojas,
y develé los misterios
de su intimidad.

Que sonría y
confunda su esencia con la mía,
Naranjo que desde la infancia me habla
y aún me espera para conversar.

Un árbol
sólo un árbol para conversar.

En el paraíso no me nombres,
no le cuentes a Dios de mi existencia.
Prefiero esta tierra con sus árboles.
Dile a ese extraño señor
que si se hastía de florecer los huertos
me entregue las llaves de la creación.

Llegó la muerte
y la soledad
cantó a la nada.

Rompiendo puertas
y abismos
se pasó la vida.

Con tantos muertos izados,
tanta cicatriz,
ya no existo.

Ignoro si me habita
una niña, una anciana
o un árbol huérfano.

Ahora que hablo sola
que mi voz revienta la neblina
y camino al revés
calles sin pasos.

Ahora que no hablo
que habito en lejanías
que soy sólo de viento
luz de sangre,

se sonar
una campana
que despierta y habla
con la tierra.

A los designios
del dedo de la nada,
siega pertinaz y sucesiva
solo los árboles ganaron la batalla.

Cuando los miro
cargados de música,
una tenue llovizna
de esperanza me recorre.

Y en la lumbre de su sombra
reclino mi cansancio oscuro,
de lo que fue feliz
y ya es olvido .

Cuando la soledad me llaga
y una niña asustada
se asoma a la ventana,
en su cuerpo de hojas
me refugio,
sonrío
me abrazo
florezco
y me renazco.

Ya no existe
aquella música.

Una oscura
fragancia de silencio
se mueve entre las sombras
de la gran ciudad que habito.

Mas sobre el vello de la tierra
sigo persiguiendo hormigas
y abrazo al maíz
como a un amigo.

He desafiado la arquitectura
de las llaves terrenales,
mi firmamento es vegetal,
y un olor a pomarrosas
me persigue.

Mi reino es de
árboles sin nombre
que conmigo comparten
soledades.

Mi idioma la lengua
secreta de la tierra
enraizada en los astros,
luz de las primeras aguas.

Al viento
le quite los brazos
sin edad camino
sus caminos.

Por atajos de nubes
y soles carpinteros
de la casa celeste

bajan árboles,
hablan conmigo
de la ciudad del alba.

.

SÍNTESIS BIO- BIBLIOGRAFICA

La poeta GRACIELA RINCÓN MARTÍNEZ
, hija y novia de lo árboles, nació en la provincia del Socorro, Santander. Es abogada de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá - Colombia.

Libros: “La casa del viento”. Edit. Jaime Vargas 2000;
“Me esta llamando un árbol”. Edic. Museo Rayo 2001,
“Los ojos del sur” Edic. Apidama 2001.
“Del Caminante, Canto 1”. Edic. Abrace Uruguay 2003.
“Medio Siglo de noches” Edic. Jaime Vargas 2004.
“Para que nazcan tréboles” [inédito]
“Del caminante en la mitad del mundo” [inédito].
“El árbol que me habita” [inédito]

Premios: La casa del viento, Primer Premio sin edición “Ediciones Embalaje” del Museo Rayo 1.999; Me está llamando un árbol, Gran Premio Ediciones Embalaje del Museo Rayo 2000; Los ojos del sur, Premio fuera de Concurso Ediciones Embalaje del Museo Rayo 2.001; y Del Caminante. Canto Primero, Primera Mención Especial Premio Videncias, Ciego de Avila Cuba, 2003.

Antologías: Tertulia Poética. Club de Ejecutivos. Bogotá, 2002. Comarca sin Fronteras II. Antología Bilingüe de Poetas Latinoamericanos. Gente Nueva, Bogotá, 2003. Círculo de Poesía 1. Edición Bilingüe. Bianchi editores - Pilar ediciones, Montevideo - Brasília, 2003. “ Como angeles en llamas “ [algunas voces Latinoamericanas del siglo xx, ediciones Casa del poeta Peruano . [ marzo 2004 ]
“ La poesía hace que sucedan cosas”. Antología Peruana 2004 .

Encuentros internacionales: Encuentro de Mujeres Poetas en el País de las Nubes, México; Encuentro internacional de poetas en La Habana, Cuba; Encuentro internacional de mujeres poetas en la mitad del mundo, Quito, Ecuador; Encuentro literario Abrace, Montevideo, Uruguay; Encuentro Internacional de poetas en Samora, México; Encuentro Internacional de poesía en Manibia, Ecuador, Encuentro Imagines de la Brisa, en Huarmey Perú; XXV Congreso Mundial de Poetas WCP – Los Angeles [California], 2005; Encuentro Internacional de Poesía - Iguazu, 2005; Feria Internacional del Libro de Bogotá 2001, 2002 2003 y 2004; VII Encuentro Internacional De Escritoras “Rosalía De Castro” - BAIONA-NIGRÁN, ESPAÑA, 2006.

Crítica de su obra: Águeda Pizarro Rayo, [poeta, critica y ensayista], Nueva York, Junio del 2001: “...Graciela Rincón: Lenguaje de árbol... la voz poética de Graciela Rincón es la de la Hortelana de la tierra. Antigua sibilina nos tramite una sabiduría anterior a la del ser humano y sus dioses. Habla la lengua de los árboles. Cada uno de sus poemas es una rama, una hoja o la silueta de un individuo del rebaño verde que pastorea, cada poema tiene esa presencia, ese ser rumoroso, ese carisma innegable del árbol. La razón fundamental para esa identidad tan arraigada es la conciencia de vidas previas, una especie de clarividencia hacia el pasado.......”
Gloria Cepeda Vargas, [poeta, critica y ensayista], Caracas, Marzo del 2002: “...El amor a la naturaleza aflora en la red de humus y savia de la poesía de Graciela Rincón. El poder fabulador de su palabra lírica es infinito, su poemas son dictados por una sensibilidad extraña....Si existe el inconsciente colectivo, esta lectura ratifica la temporalidad nemotécnica que hace al poeta depositario de la memoria universal. De otra manera no entenderíamos la habilidad para bucear que posee esta autora....”

Carmen Hernández Peña: [poeta y critica Cubana]. “.....Graciela Rincón el árbol que canta....El arquetipo árbol en “Del caminante Canto primero”, se convierte en el propio libro. La autora en su devenir lírico confiere a cada una de ellas la triplicidad de niveles que tiene el árbol: raíces, trono y copa, lo que convierte al libro, no en un árbol cualquiera, sino en el árbol de la vida, el árbol invertido, con las raíces al cielo y la copa en la tierra, que no significa involución, más bien, al contrario: las raíces –por donde corre la vida se alimentan de lo alto..... El libro no involucra en una trayectoria que trasciende lo geográfico para universalizar: Traza la ruta del caminante – y cada hombre genérico lo es, y es también el camino- que la vida es un viaje múltiple: en el espacio, en el tiempo, y un viaje dentro de sí mismo.....”

Ileana Álvarez González: [poeta y ensayista, Master en Cultura Latinoamericana] “.... Poesía de Graciela Rincón: Abrir las puertas de un árbol que camina. ........A la poeta le ha sido revelada una memoria anterior y el protoidioma que late allí, por ello es que constantemente se convierte en una especie de guardiana del silencio, de la mudez, para escuchar lo que la naturaleza susurra, y, cuando este silencio es violado, exige con energía el regreso de su imperio. La poeta conoce del ímpetu generativo, del mutismo pletórico de connotaciones. Su llamado al silencio es un énfasis de la palabra que le sucede, pero no cualquier palabra, sino la que ha sido transformada en célula viva de la imagen poética. Graciela recrea su atención como un templo sagrado, como el oído de su memoria ancestral fijada en la naturaleza, lo limpia de liviandades, lo apuntala y lo adorna sin salir del vano de su puerta, desde donde nos transmite este conocimiento comn una Efhgie.....”

 

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